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El Lockheed U-2, apodado "Dragon Lady", es un
avión de vigilancia a gran altitud, monomotor y monoplaza,
usado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) y
previamente por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Realiza misiones de vigilancia todo tiempo a altitudes
superiores a 21.000 m. El avión también hace tareas del
investigación y desarrollo de sensores electrónicos,
calibración de satélites y validación de datos de satélites.
Origen
A comienzos de la década de 1950, con las tensiones de la
Guerra Fría aumentando, las fuerzas armadas estadounidenses
necesitaron mejorar el reconocimiento estratégico para
determinar las capacidades e intenciones de la Unión
Soviética. Los aviones de vigilancia de ese momento eran
principalmente bombarderos reconvertidos, pero eran
vulnerables al fuego antiaéreo y los cazas. Se pensaba que
un avión que volase a más de 21.000 m no sólo estaría fuera
del alcance de los misiles y cazas soviéticos, sino que
también fuera del alcance de los radares. Esta capacidad
permitiría misiones de sobrevuelo, violando
intencionadamente el espacio aéreo de un país para realizar
fotografía de una zona específica. |
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Características
Cabina de un U-2.El diseño único que le daba al U-2 sus
prestaciones extraordinarias también lo hacía uno de los
aviones más difíciles de pilotar. Estaba diseñado y
fabricado para conseguir una estructura ligera, dando como
resultado un avión con poco margen para el error.
El alargamiento alar del U-2 le confería algunas
características de los planeadores, con una relación
sustentación-resitencia estimada de 20:1. Para mantener su
techo de servicio de 21.336 m, los modelos U-2A y U-2C
debían volar a una velocidad cercana a la máxima. Sin
embargo, la velocidad de entrada en pérdida a esa altitud
era sólo de 18 km/h menor que la velocidad máxima. Durante
el 90% de una misión típica, el piloto del U-2 estaría
volando a sólo 9 km/h de una entrada en pérdida, lo que
constituía una disminución de la altitud inaceptable y, en
consecuencia, la posible detección, además de un daño
potencial al intentar recuperarse de cualquier tipo maniobra
excepcional.
La envergadura larga y sus características similares a las
de un planeador, también hacía que el U-2 fuese muy sensible
a los vientos cruzados. Esta sensibilidad y la tendencia del
avión a flotar sobre la pista dificultaba notablemente el
aterrizaje. En lugar de un tren de aterrizaje convencional
de triciclo, el U-2 utiliza una configuración de bicicleta,
con un grupo de ruedas localizadas detrás de la cabina y el
otro grupo detrás del motor. Para mantener el equilibrio y
realizar el rodaje, se le añadía dos ruedas auxiliares,
denominados "saltadores", instaladas por la tripulación de
tierra en la zona central de las alas. Los saltadores se
desprendían de las alas sobre la superficie de la pista de
despegue cuando el avión se elevaba. La tripulación de
tierra recogía los saltadores y los volvía a instalar cuando
el U-2 aterrizaba. Los patines de titanio situados en las
puntas de las alas, protegían la parte inferior del ala.
Debido a su misión a grandes altitudes, el piloto debía
llevar un equivalente a un traje espacial. El traje
suministraba el oxígeno al piloto y servía como protección
en caso de una pérdida de presurización de la cabina. Para
impedir la hipoxia y reducir la posibilidad de síndrome de
descompresión, los pilotos llevaban el traje y comenzaban a
respirar oxígeno una hora antes del despegue, para eliminar
el nitrógeno de la sangre. |