Esta animación realizada por Tomás Bases introduce y
da paso a la obra teatral "El soldadito de plomo",
de la compañía teatral Titirimundi.
El texto es de Sergio Casado, la voz de Juan Manuel Álvarez y la música de
Nacho Gil.

2 de abril de
1805 4 de agosto de 1875
Biografía
Nació el gran escritor danés, el 2 de abril, en
Odense, Dinamarca. De una familia tan pobre, que en
ocasiones hasta tuvo que dormir bajo un puente y
mendigar. Era hijo de un zapatero instruido, pero
enfermizo, de veintidós años y de una lavandera
varios años mayor que él, y de confesión
protestante. Andersen dedicó a su madre debido a su
pobreza La pequeña cerillera, así como No sirve para
nada, en razón de su alcoholismo.
Pese a todo fue un niño muy querido, el padre
adoraba a su hijo y a él se debió seguramente la
pasión del pequeño Hans por el teatro; pues le
fabricó un teatrillo y unas marionetas para las que
el niño cosía la ropa. Toda la familia vivía y
dormía en una pequeña habitación.
Hans Christian mostró una gran imaginación desde
temprana edad; la que fue alentada por la
indulgencia de ambos padres y la superstición de la
madre. En 1816 murió su padre y Andersen dejó de
asistir a la escuela; se dedicó a leer todas las
obras que pudiera conseguir, entre ellas las de
Ludvig Holberg y William Shakespeare.
Andersen decidió convertirse en cantante de ópera y
se trasladó a Copenhague en septiembre de 1819. Una
vez allí fue tomado por lunático, rechazado y
prácticamente se quedó sin nada; pero hizo amistad
con los músicos Christoph Weyse y Siboni y más tarde
con el poeta Frederik Hoegh Guldberg.
Su voz le había fallado, pero fue admitido como
alumno de danza en el Teatro Real de Copenhague.
Perezoso como era, perdió el apoyo de Guldberg, pero
hizo amistad esta vez con Jonas Collin, el director
del Teatro Real, que sería su amigo de por vida.
El rey Federico VI se interesó en el extraño
muchacho y lo envió durante algunos años a la
escuela de Slagelse. A pesar de su aversión por los
estudios, Andersen permaneció en Slagelse y en la
escuela de Elsinor (en danés Helsingør) hasta 1827,
aunque más tarde admitió que estos años fueron los
más oscuros y amargos de su vida. Collin finalmente
consideró acabados sus estudios y Andersen volvió a
Copenhague.
El mismo año de 1827 Hans Christian logró la
publicación de su poema El niño moribundo en la
revista literaria Kjøbenhavns flyvende Post, la más
prestigiada del momento; apareciendo en las
versiones danesa y alemana de la revista.
Al año siguiente Andersen ingresó a la Universidad
de Copenhague. En 1829, cuando sus amigos ya
consideraban que nada bueno saldría de su
excentricidad y vivacidad, tuvo considerable éxito
con un volumen llamado Un paseo desde el canal de
Holmen a la punta Este de la isla de Amager.
Andersen será un viajero empedernido - «viajar es
vivir», decía - y escribirá después sus impresiones
en los periódicos. De sus idas y venidas también
sacó tema para sus escritos.
Exitosa fue también su primera obra de teatro, El
amor en la torre de San Nicolás, publicada el año de
1839.
Para 1831 había publicado el poemario Fantasías y
esbozos y realizado un viaje a Berlín, cuya crónica
apareció con el título Siluetas. En 1833, recibió
del rey una pequeña beca de viaje e hizo el primero
de sus largos viajes por Europa.
En 1834 llegó a Roma. Fue Italia la que inspiró su
primera novela, El Improvisador publicada en 1835,
con bastante éxito. En este mismo año aparecieron
también las dos primeras ediciones de Historias de
aventuras para niños, seguidas de varias series de
historias cortas. Antes había publicado un libreto
para ópera, La novia de Lammermoor, y un libro de
poemas titulado Los doce meses del año.
El valor de estas obras en principio no fue muy
apreciado; teniendo por consecuencia poco éxito de
venta. No obstante, en 1838 Hans Christian Andersen
ya era un escritor establecido.
Andersen fue un gran viajero; el más largo de sus
viajes, entre 1840 y 1841, lo llevó a través de
Alemania (donde hizo su primer viaje en tren),
Italia, Malta y Grecia a Constantinopla. El viaje de
vuelta lo llevó hasta el Mar Negro y el Danubio. El
libro El bazar de un poeta (1842) donde narra su
experiencia es considerado por muchos su mejor libro
de viaje.
Mientras tanto, la fama de sus cuentos de hadas
había ido creciendo. Comenzó a escribir una segunda
serie en 1838 y una tercera en 1843, que apareció
publicada con el título Cuentos nuevos.
Andersen se convirtió en un personaje conocido en
Europa, a pesar de que en Dinamarca aún había
quienes con desgana lo aceptaban. Sus obras, para
ese tiempo, ya eran traducidas al francés, al inglés
y al alemán. En junio de 1847 visitó Inglaterra por
primera vez, resultando dicho viaje ser todo un
éxito. Charles Dickens lo acompañó en su partida.
Después de esto Andersen continuó con sus
publicaciones, aspirando convertirse en novelista y
dramaturgo, lo que no consiguió. De hecho, Andersen
no tenía demasiado interés en sus cuentos de hadas,
a pesar de que será justamente por ellos, por los
que es apreciado hoy en día. Aun así, continuó
escribiéndolos y en 1847 y 1848 aparecieron dos
nuevos volúmenes. Tras un largo silencio, Andersen
publicó en 1857 otra novela Ser o no ser. En 1863,
después de otro viaje, publicó un nuevo libro de
viaje, En España; país donde le impresionaron
especialmente las ciudades de Málaga (donde tiene
erigida una estatua en su honor), Granada y Toledo.
Cualquier tema le bastaba para levantar un cuento,
un poema o una pieza teatral. "El soldado" se lo
inspiró un soldado español de los que Napoleón envió
a Dinamarca. Aquel muchacho le sonrió al niño que
era Hans, lo cogió en brazos y le dio a besar una
medalla de la Virgen que llevaba al cuello, hecho
que no hizo mucha gracia a su madre, ya que la
familia era cristiana protestante; sin embargo,
Andersen nunca olvidó la atención y la simpatía de
aquel hombre, salvándolo del olvido con la
composición citada que fue musicalizada por Robert
Schumann y Edvard Grieg.
Una costumbre que Andersen mantuvo por muchos años,
a partir de 1858, era narrar de su propia voz los
cuentos que le volvieron famoso.
Hans Christian Andersen recibió en vida muchos
honores. En 1866 el rey de Dinamarca le concedió el
título honorífico de Consejero de Estado y en 1867
fue declarado ciudadano ilustre de su ciudad natal.
Sus cuentos para niños continuaron apareciendo hasta
1872, cuando las últimas historias fueron publicadas
en navidad. Durante la primavera de ese año,
Andersen sufrió una caída desde su propia cama, lo
que le produjo heridas graves. Nunca volvió a
recuperarse del todo, y el 4 de agosto de 1875 murió
en la casa llamada Rolighed, cerca de Copenhague
donde está enterrado.
En su honor, desde 1956 se concede, cada dos años,
el premio Hans Christian Andersen de literatura
infantil y, desde 1966, también de ilustración.
En 1976, el Astrónomo Nicolai Chernykh bautiza en
honor a este escritor al asteroide 2476
Entre sus más famosos cuentos se encuentran El
patito feo, El traje nuevo del emperador, La reina
de las nieves, Las zapatillas rojas, El soldadito de
plomo, El ruiseñor, El sastrecillo valiente y La
sirenita. Han sido traducidos a más de 80 idiomas y
adaptados a obras de teatro, ballets, películas,
dibujos animados, juegos en CD y obras de escultura
y pintura.
En 2005 se cumplieron doscientos años del nacimiento
de Hans Christian Andersen (Odense, 1805). Con este
motivo, en 2008 se han publicado cuatro volúmenes
con los Cuentos completos de Andersen. Cada uno de
los volúmenes va precedido de un prólogo a cargo de
prestigiosos autores vinculados, profesional o
personalmente, a estos cuentos: Fernando Savater,
Gustavo Martín Garzo, José María Merino y Carmen
Posadas.