Su apéndice
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El apéndice se encuentra normalmente en la parte derecha del cuerpo, es un tubo sin salida conectado al ciego. Se desarrolla embriológicamente a partir del ciego. En los adultos, el apéndice mide por término medio unos 10 cm de largo, aunque puede variar entre los 2 y 20 cm. El diámetro del apéndice es normalmente menor de 7 u 8 mm. Aunque la base del apéndice se suele encontrar en una localización constante, la localización de la punta del apéndice puede variar desde ser retrocecal hasta encontrarse en la pelvis o ser extraperitoneal. En la mayoría de la gente, el apéndice se encuentra en el cuadrante inferior derecho del abdomen. En personas con situs inversus, el apéndice puede encontrarse en la parte inferior izquierda.

Actualmente, la función del apéndice, si la tiene, es un asunto de controversia en el campo de la fisiología humana.

Las hipotéticas funciones que podría realizar el apéndice van desde la linfática, exocrina o endocrina hasta la neuromuscular. Sin embargo, la mayoría de los médicos y científicos sostienen que el apéndice carece de una función significativa, y que existe fundamentalmente como un órgano vestigial remanente de un ciego mayor para digerir celulosa, encontrado en nuestros ancestros herbívoros. Sin embargo, algunos apuntan que la glándula pineal, de la que recientemente (alrededor de 1960) se descubrió que produce importantes sustancias químicas como la melatonina, también era considerada anteriormente un resto vestigial sin función. Actualmente investigaciones recientes han demostrado que en los lactantes menores, funciona como válvula de escape para los gases, ya que su alimentación es plenamente láctea; esto denota la base tan amplia que posee el apéndice cecal, a esta edad, la cual se va obliterando cuando viene la ablactación, por ende el riesgo de obstrucción con fecalitos es muy bajo y el desarrollo de apendicitis aguda es de menor incidencia en menores de 10 años de edad.
El apéndice más largo que se ha extirpado fue el de un hombre pakistaní, en el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán (Islamabad, Pakistán) el 11 de junio de 2003. Con 23,5 cm, ha entrado en el Libro Guinness de Récords.

¿Qué es la apendicitis?
La apendicitis es una irritación, inflamación e infección del apéndice (un tubo hueco y estrecho que se ramifica a partir del intestino grueso). El apéndice funciona como parte del sistema inmune durante los primeros años de vida. Después de este período, el apéndice deja de funcionar y otros órganos continúan ayudando a combatir las infecciones. Aunque el apéndice no parece tener ningún propósito, puede enfermarse y si no se trata puede romperse y causar infección e incluso la muerte.

¿Qué causa la apendicitis?
La apendicitis se produce cuando el interior del apéndice se llena de algo que le ocasiona inflamación, como mucosidad, heces o parásitos. El apéndice entonces se irrita y se inflama. La irrigación sanguínea que llega al apéndice se detiene a medida que la inflamación y la irritación aumentan. La irrigación sanguínea adecuada es necesaria para que una parte del cuerpo permanezca saludable. Cuando el flujo de la sangre se reduce, el apéndice comienza a morir. La ruptura (o perforación) se produce cuando se desarrollan orificios en las paredes del apéndice, permitiendo que las heces, las mucosidades y otras sustancias se filtren a través de ellos y lleguen al interior del abdomen. Cuando el apéndice se perfora, se produce una infección dentro del abdomen conocida como peritonitis.

La apendicitis puede producirse después de una infección vírica en el tracto digestivo o cuando el tubo que conecta el intestino grueso y el apéndice está obstruido o atrapado por heces. Debido al riesgo de ruptura, que puede ocurrir apenas de 48 a 72 horas después del inicio de los síntomas, la apendicitis se considera una emergencia y cualquier persona que tenga síntomas necesita ver a un médico inmediatamente.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la apendicitis?
La apendicitis afecta entre el 7 y el 8 por ciento de la población de Estados Unidos y es la razón más común para que un niño necesite cirugía abdominal de emergencia.

La mayoría de los casos de apendicitis se presentan entre las edades de 10 y 30 años. Tener antecedentes familiares de apendicitis puede aumentar el riesgo de que un niño padezca la enfermedad, especialmente en los varones, y aparentemente padecer de fibrosis quística también pone al niño en mayor riesgo.

¿Cuáles son los síntomas de la apendicitis?
A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la apendicitis. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

Dolor en el abdomen que:
puede comenzar en el área alrededor del ombligo y desplazarse al lado inferior derecho del abdomen, pero también puede comenzar en la parte inferior derecha del abdomen.
Generalmente aumenta en intensidad a medida que pasa el tiempo.
Puede empeorar con los movimientos, al respirar profundamente, al tocarse y al toser o al estornudar.
si el apéndice se rompe puede diseminarse a través del abdomen.
náuseas y vómitos
pérdida del apetito
escalofríos y fiebre
Estreñimiento.
Diarrea.
Incapacidad de pasar gas.
Hinchazón abdominal.
Es importante que las personas que tengan síntomas de apendicitis no tomen laxantes ni se les coloquen enemas para aliviar el estreñimiento, debido a que estos medicamentos y procedimientos pueden causar que el apéndice se rompa. Además, también se debe evitar tomar medicamentos para el dolor, porque pueden ocultar otros síntomas que el médico necesita notar para el diagnóstico.


Los síntomas de la apendicitis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la apendicitis?
Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la apendicitis pueden incluir los siguientes:

Exámenes de sangre (como el recuento elevado de glóbulos blancos para detectar señales de infección).
Exámenes de orina (para descartar una infección del tracto urinario).
Procedimientos por imágenes, incluyendo los siguientes:
ecografía abdominal - técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo en los distintos vasos.
tomografía computarizada del abdomen con o sin bario (también llamada estudio por TC o TAC) - procedimiento de imágenes diagnósticas que utiliza una combinación de radiografías y tecnología computarizada para obtener imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, el tejido adiposo y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.
Serie gastrointestinal (GI) inferior (También llamada enema de bario.) - procedimiento que examina el recto, el intestino grueso y la parte inferior del intestino delgado. Mediante un enema, se administra en el recto un líquido denominado bario (una sustancia química metálica y líquida con consistencia similar al yeso, que se utiliza para recubrir el interior de los órganos de forma que puedan verse en las radiografías). Las radiografías abdominales muestran estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.


Tratamiento de la apendicitis:
El tratamiento específico de la apendicitis será determinado por su médico basándose en:

su edad, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
la gravedad del trastorno
Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
las expectativas para la evolución del trastorno
Su opinión o preferencia.
Debido a la probabilidad de que el apéndice estalle y cause una infección severa que ponga en peligro la vida, los médicos recomiendan que el apéndice se extirpe por medio de una operación.

El apéndice puede extirparse de dos formas:

método abierto
Bajo anestesia, se practica una incisión en la parte inferior del lado derecho del abdomen. El cirujano encuentra el apéndice y lo extirpa. Si el apéndice estalló, es posible que se coloque un pequeño tubo de drenaje para permitir que se drenen el pus y otros líquidos que estén en el abdomen. El tubo se retirará en unos cuantos días, cuando el cirujano crea que la infección abdominal ha cedido.

método laparoscópico
Este procedimiento utiliza varias incisiones pequeñas y una cámara llamada laparoscopio para mirar dentro del abdomen durante la operación. Bajo anestesia, los instrumentos que el cirujano usa para extirpar el apéndice se introducen por las diferentes incisiones y el laparoscopio se coloca en otra de éstas. Este método generalmente no se lleva a cabo si el apéndice estalló.
Generalmente, sin ruptura, la recuperación después de una apendectomía toma pocos días. Si el apéndice se ha roto, la recuperación tarda más y es necesaria la administración de antibióticos.

Las personas pueden llevar una vida normal sin apéndice. Por lo general, no son necesarios los cambios en la dieta, el ejercicio u otras modificaciones de estilos de vida.

 

Peritonitis
A menudo, la inflamación del peritoneo está ligada a una apendicitis, ya que constituye una de sus complicaciones.
Causas. La peritonitis es casi siempre consecuencia de la afectación de un órgano situado en el abdomen (p.ej., el apéndice que es uno de los casos más frecuentes). Generalmente se presenta de forma brusca, tanto si se debe a la infección de unas vísceras sólidas, como si está causada por la perforación de una víscera hueca (como el intestino).
Una peritonitis puede extenderse a todo el abdomen o permanecer localizada. En este último caso, la infección da lugar a la formación de adherencias que dividen la cavidad del peritoneo, lo que impide su propagación.
Síntomas. La peritonitis se caracteriza por dolor intenso en el abdomen, vómitos y detención de la emisión de heces y gases. El paciente está febril, decaído, angustiado y pálido. En algunos casos, el pulso se acelera. La pared del abdomen aparece dura y dolorosa. En casos de peritonitis localizada, el foco del dolor depende del órgano causal (por ejemplo, abajo y a la derecha del abdomen, si es la complicación propia de una apendicitis).

Tratamiento

La peritonitis aguda generalizada requiere hospitalización urgente en un servicio de cirugía. Se coloca una perfusión intravenosa al paciente para compensar las pérdidas de líquidos. La intervención quirúrgica tiene como objetivo, por una parte, curar la causa de la peritonitis (sutura para cerrar una úlcera perforada o extirpación del apéndice, p.ej.) y, por otra, limpiar la cavidad abdominal y colocar un drenaje, destinado a evacuar sangre o pus. Esta operación se completa con la administración de fármacos (antibióticos). La hospitalización suele tener una duración de 8 a 15 días.

El tratamiento de la peritonitis localizada es el mismo que se aplica en los casos generalizados. No obstante, si se ha formado un absceso de pus y material inflamatorio, es preferible administrar antibióticos de forma intensiva, para *enfriar* el proceso. Se programará la intervención quirúrgica algunos meses más tarde, una vez terminada la fase aguda de la inflamación.

Peritonitis Espontánea
Es la inflamación del peritoneo, membrana que reviste la pared abdominal y cubre los órganos intraabdominales.

Causas, incidencia y factores de riesgo
La mayoría de los casos de peritonitis espontánea se presentan cuando:

Se acumula líquido en la cavidad peritoneal (ascitis) como consecuencia de una enfermedad hepática crónica, la cual impide la reabsorción de tal líquido
En los pacientes que sufren insuficiencia renal a los que se les realiza diálisis peritoneal, en los cuales, la causa de la peritonitis espontánea es una infección en la sangre que se disemina al líquido peritoneal, generalmente desde un catéter de diálisis peritoneal contaminado
Dentro de los factores de riesgo para enfermedad hepática están la cirrosis alcohólica y otras enfermedades causantes de cirrosis como las hepatitis virales. Los pacientes con insuficiencia renal pueden desarrollar síndrome nefrótico, el cual genera ascitis, que a su vez puede infectarse. Otros factores de riesgo son las infecciones abdominales como enfermedad ulcerosa péptica , apendicitis o diverticulitis. Esta enfermedad rara vez se presenta en niños.

Peritonitis Secundaria
La peritonitis secundaria es una inflamación aguda o crónica del peritoneo (la membrana que reviste la cavidad abdominal) que se presenta debido a la entrada de las bacterias o enzimas al peritoneo desde el tracto gastrointestinal.

Causas, incidencia y factores de riesgo
Las causas de la peritonitis secundaria abarcan:

Entrada de las bacterias al peritoneo por una perforación (orificio) en el tracto gastrointestinal, como en el caso de un apéndice perforado
Reacciones químicas severas por enzimas pancreáticas, como en el caso de pancreatitis, o bilis como resultado de una lesión o perforación del intestino o del tracto biliar
Introducción de contaminantes externos en la cavidad peritoneal, por ejemplo, catéteres de diálisis
La inflamación se presenta dentro de la cavidad peritoneal, lo que puede producir distensión intestinal, infección del torrente sanguíneo y enfermedad sistémica.

Con frecuencia la peritonitis secundaria se presenta en neonatos prematuros con enterocolitis necrotizante.

Laparoscopia realizada por el Dr. Leopoldo Cordova Guerrero