¿Qué
es la apendicitis?
La apendicitis es una irritación, inflamación e
infección del apéndice (un tubo hueco y estrecho que
se ramifica a partir del intestino grueso). El
apéndice funciona como parte del sistema inmune
durante los primeros años de vida. Después de este
período, el apéndice deja de funcionar y otros
órganos continúan ayudando a combatir las
infecciones. Aunque el apéndice no parece tener
ningún propósito, puede enfermarse y si no se trata
puede romperse y causar infección e incluso la
muerte.
¿Qué causa la apendicitis?
La apendicitis se produce cuando el interior del
apéndice se llena de algo que le ocasiona
inflamación, como mucosidad, heces o parásitos. El
apéndice entonces se irrita y se inflama. La
irrigación sanguínea que llega al apéndice se
detiene a medida que la inflamación y la irritación
aumentan. La irrigación sanguínea adecuada es
necesaria para que una parte del cuerpo permanezca
saludable. Cuando el flujo de la sangre se reduce,
el apéndice comienza a morir. La ruptura (o
perforación) se produce cuando se desarrollan
orificios en las paredes del apéndice, permitiendo
que las heces, las mucosidades y otras sustancias se
filtren a través de ellos y lleguen al interior del
abdomen. Cuando el apéndice se perfora, se produce
una infección dentro del abdomen conocida como
peritonitis.
La apendicitis puede producirse después de una
infección vírica en el tracto digestivo o cuando el
tubo que conecta el intestino grueso y el apéndice
está obstruido o atrapado por heces. Debido al
riesgo de ruptura, que puede ocurrir apenas de 48 a
72 horas después del inicio de los síntomas, la
apendicitis se considera una emergencia y cualquier
persona que tenga síntomas necesita ver a un médico
inmediatamente.
¿Cuáles son los factores de
riesgo de la apendicitis?
La apendicitis afecta entre el 7 y el 8 por ciento
de la población de Estados Unidos y es la razón más
común para que un niño necesite cirugía abdominal de
emergencia.
La mayoría de los casos de apendicitis se presentan
entre las edades de 10 y 30 años. Tener antecedentes
familiares de apendicitis puede aumentar el riesgo
de que un niño padezca la enfermedad, especialmente
en los varones, y aparentemente padecer de fibrosis
quística también pone al niño en mayor riesgo.
¿Cuáles son los síntomas de la
apendicitis?
A continuación se enumeran los síntomas más comunes
de la apendicitis. Sin embargo, cada persona puede
experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas
pueden incluir:
Dolor en el abdomen que:
puede comenzar en el área alrededor del ombligo y
desplazarse al lado inferior derecho del abdomen,
pero también puede comenzar en la parte inferior
derecha del abdomen.
Generalmente aumenta en intensidad a medida que pasa
el tiempo.
Puede empeorar con los movimientos, al respirar
profundamente, al tocarse y al toser o al
estornudar.
si el apéndice se rompe puede diseminarse a través
del abdomen.
náuseas y vómitos
pérdida del apetito
escalofríos y fiebre
Estreñimiento.
Diarrea.
Incapacidad de pasar gas.
Hinchazón abdominal.
Es importante que las personas que tengan síntomas
de apendicitis no tomen laxantes ni se les coloquen
enemas para aliviar el estreñimiento, debido a que
estos medicamentos y procedimientos pueden causar
que el apéndice se rompa. Además, también se debe
evitar tomar medicamentos para el dolor, porque
pueden ocultar otros síntomas que el médico necesita
notar para el diagnóstico.
Los síntomas de la apendicitis pueden parecerse a
los de otras condiciones o problemas médicos.
Consulte siempre a su médico para obtener un
diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la
apendicitis?
Además del examen y la historia médica completa, los
procedimientos para el diagnóstico de la apendicitis
pueden incluir los siguientes:
Exámenes de sangre (como el recuento elevado de
glóbulos blancos para detectar señales de
infección).
Exámenes de orina (para descartar una infección del
tracto urinario).
Procedimientos por imágenes, incluyendo los
siguientes:
ecografía abdominal - técnica de diagnóstico por
imágenes que utiliza ondas sonoras de alta
frecuencia y una computadora para crear imágenes de
vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías
se utilizan para ver el funcionamiento de los
órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo
en los distintos vasos.
tomografía computarizada del abdomen con o sin bario
(también llamada estudio por TC o TAC) -
procedimiento de imágenes diagnósticas que utiliza
una combinación de radiografías y tecnología
computarizada para obtener imágenes transversales (a
menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto
horizontales como verticales. Una TC muestra
imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo,
incluidos los huesos, los músculos, el tejido
adiposo y los órganos. Las tomografías
computarizadas muestran más detalles que las
radiografías generales.
Serie gastrointestinal (GI) inferior (También
llamada enema de bario.) - procedimiento que examina
el recto, el intestino grueso y la parte inferior
del intestino delgado. Mediante un enema, se
administra en el recto un líquido denominado bario
(una sustancia química metálica y líquida con
consistencia similar al yeso, que se utiliza para
recubrir el interior de los órganos de forma que
puedan verse en las radiografías). Las radiografías
abdominales muestran estenosis (zonas estrechadas),
obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.
Tratamiento de la apendicitis:
El tratamiento específico de la apendicitis será
determinado por su médico basándose en:
su edad, su estado general de salud y sus
antecedentes médicos
la gravedad del trastorno
Su tolerancia a determinados medicamentos,
procedimientos o terapias.
las expectativas para la evolución del trastorno
Su opinión o preferencia.
Debido a la probabilidad de que el apéndice estalle
y cause una infección severa que ponga en peligro la
vida, los médicos recomiendan que el apéndice se
extirpe por medio de una operación.
El apéndice puede extirparse
de dos formas:
método abierto
Bajo anestesia, se practica una incisión en la parte
inferior del lado derecho del abdomen. El cirujano
encuentra el apéndice y lo extirpa. Si el apéndice
estalló, es posible que se coloque un pequeño tubo
de drenaje para permitir que se drenen el pus y
otros líquidos que estén en el abdomen. El tubo se
retirará en unos cuantos días, cuando el cirujano
crea que la infección abdominal ha cedido.
método laparoscópico
Este procedimiento utiliza varias incisiones
pequeñas y una cámara llamada laparoscopio para
mirar dentro del abdomen durante la operación. Bajo
anestesia, los instrumentos que el cirujano usa para
extirpar el apéndice se introducen por las
diferentes incisiones y el laparoscopio se coloca en
otra de éstas. Este método generalmente no se lleva
a cabo si el apéndice estalló.
Generalmente, sin ruptura, la recuperación después
de una apendectomía toma pocos días. Si el apéndice
se ha roto, la recuperación tarda más y es necesaria
la administración de antibióticos.
Las personas pueden llevar una vida normal sin
apéndice. Por lo general, no son necesarios los
cambios en la dieta, el ejercicio u otras
modificaciones de estilos de vida.

Peritonitis
A menudo, la inflamación del peritoneo está ligada a
una apendicitis, ya que constituye una de sus
complicaciones.
Causas. La peritonitis es casi siempre consecuencia
de la afectación de un órgano situado en el abdomen
(p.ej., el apéndice que es uno de los casos más
frecuentes). Generalmente se presenta de forma
brusca, tanto si se debe a la infección de unas
vísceras sólidas, como si está causada por la
perforación de una víscera hueca (como el
intestino).
Una peritonitis puede extenderse a todo el abdomen o
permanecer localizada. En este último caso, la
infección da lugar a la formación de adherencias que
dividen la cavidad del peritoneo, lo que impide su
propagación.
Síntomas. La peritonitis se caracteriza por dolor
intenso en el abdomen, vómitos y detención de la
emisión de heces y gases. El paciente está febril,
decaído, angustiado y pálido. En algunos casos, el
pulso se acelera. La pared del abdomen aparece dura
y dolorosa. En casos de peritonitis localizada, el
foco del dolor depende del órgano causal (por
ejemplo, abajo y a la derecha del abdomen, si es la
complicación propia de una apendicitis).
Tratamiento
La peritonitis aguda generalizada requiere
hospitalización urgente en un servicio de cirugía.
Se coloca una perfusión intravenosa al paciente para
compensar las pérdidas de líquidos. La intervención
quirúrgica tiene como objetivo, por una parte, curar
la causa de la peritonitis (sutura para cerrar una
úlcera perforada o extirpación del apéndice, p.ej.)
y, por otra, limpiar la cavidad abdominal y colocar
un drenaje, destinado a evacuar sangre o pus. Esta
operación se completa con la administración de
fármacos (antibióticos). La hospitalización suele
tener una duración de 8 a 15 días.
El tratamiento de la peritonitis localizada es el
mismo que se aplica en los casos generalizados. No
obstante, si se ha formado un absceso de pus y
material inflamatorio, es preferible administrar
antibióticos de forma intensiva, para *enfriar* el
proceso. Se programará la intervención quirúrgica
algunos meses más tarde, una vez terminada la fase
aguda de la inflamación.
Peritonitis Espontánea
Es la inflamación del peritoneo, membrana que
reviste la pared abdominal y cubre los órganos
intraabdominales.
Causas, incidencia y factores
de riesgo
La mayoría de los casos de peritonitis espontánea se
presentan cuando:
Se acumula líquido en la cavidad peritoneal
(ascitis) como consecuencia de una enfermedad
hepática crónica, la cual impide la reabsorción de
tal líquido
En los pacientes que sufren insuficiencia renal a
los que se les realiza diálisis peritoneal, en los
cuales, la causa de la peritonitis espontánea es una
infección en la sangre que se disemina al líquido
peritoneal, generalmente desde un catéter de
diálisis peritoneal contaminado
Dentro de los factores de riesgo para enfermedad
hepática están la cirrosis alcohólica y otras
enfermedades causantes de cirrosis como las
hepatitis virales. Los pacientes con insuficiencia
renal pueden desarrollar síndrome nefrótico, el cual
genera ascitis, que a su vez puede infectarse. Otros
factores de riesgo son las infecciones abdominales
como enfermedad ulcerosa péptica , apendicitis o
diverticulitis. Esta enfermedad rara vez se presenta
en niños.
Peritonitis Secundaria
La peritonitis secundaria es una inflamación aguda o
crónica del peritoneo (la membrana que reviste la
cavidad abdominal) que se presenta debido a la
entrada de las bacterias o enzimas al peritoneo
desde el tracto gastrointestinal.
Causas, incidencia y factores
de riesgo
Las causas de la peritonitis secundaria abarcan:
Entrada de las bacterias al peritoneo por una
perforación (orificio) en el tracto
gastrointestinal, como en el caso de un apéndice
perforado
Reacciones químicas severas por enzimas
pancreáticas, como en el caso de pancreatitis, o
bilis como resultado de una lesión o perforación del
intestino o del tracto biliar
Introducción de contaminantes externos en la cavidad
peritoneal, por ejemplo, catéteres de diálisis
La inflamación se presenta dentro de la cavidad
peritoneal, lo que puede producir distensión
intestinal, infección del torrente sanguíneo y
enfermedad sistémica.
Con frecuencia la peritonitis secundaria se presenta
en neonatos prematuros con enterocolitis
necrotizante.