|
El sistema
circulatorio es la estructura anatómica que comprende conjuntamente
tanto al sistema cardiovascular que conduce y hace circular la
sangre, como al sistema linfático que conduce la linfa.
Tipos de sistemas
circulatorios
Existen dos tipos de sistemas circulatorios:
Sistema circulatorio cerrado: Consiste
en una serie de vasos sanguíneos por los que, sin salir de ellos,
viaja la sangre. El material transportado por la sangre llega a los
tejidos a través de difusión. Es característico de anélidos,
moluscos cefalópodos y vertebrados.
Sistema circulatorio abierto: La sangre
bombeada por el corazón viaja a través de vasos sanguíneos, con lo
que la sangre irriga directamente a las células, regresando luego
por distintos mecanismos. Este tipo de sistema se presenta en los
artrópodos y en los moluscos no cefalópodos
Sistema cardiovascular en
humanos
División en circuitos
Esta realiza aparentemente en dos circuitos a partir del corazón:

Circulación mayor o circulación somática o general. El recorrido de
la sangre comienza en el ventrículo izquierdo del corazón, cargada
de oxígeno, y se extiende por la arteria aorta y sus ramas
arteriales hasta el sistema capilar, donde se forman las venas que
contienen sangre pobre en oxígeno. Desembocan en una de las dos
venas cavas (superior e inferior) que drenan en la aurícula derecha
del corazón.

Circulación menor o circulación pulmonar o
central.
La sangre pobre
en oxígeno parte desde el ventrículo derecho del corazón por la
arteria pulmonar que se bifurca en sendos troncos para cada uno de
ambos pulmones. En los capilares alveolares pulmonares la sangre se
oxigena a través de un proceso conocido como hematosis y se
reconduce por las cuatro venas pulmonares que drenan la sangre rica
en oxígeno, en la aurícula izquierda del corazón.
Es importante notar que la sangre venosa pobre en oxígeno y rica en
carbónico contiene todavía un 75% del oxígeno que hay en la sangre
arterial y solamente un 8% más de carbónico (véase gasometría
arterial).

Circulación sanguínea.
Ni el circuito
general ni el pulmonar lo son realmente ya que la sangre aunque
parte del corazón y regresa a éste lo hace a cavidades distintas. El
círculo verdadero se cierra cuando la sangre pasa de la aurícula
izquierda al ventrículo izquierdo. Esto explica que se describiese
antes la circulación pulmonar por el médico Miguel Servet que la
circulación general por William Harvey. El círculo completo es:
ventrículo izquierdo - arteria aorta - arterias y capilares
sistémicos - venas cavas - aurícula derecha - ventrículo derecho -
arteria pulmonar - arterias y capilares pulmonares - venas
pulmonares - aurícula izquierda y finalmente ventrículo izquierdo,
donde se inició el circuito. Es interesante reseñar que cuando se
descubrió la circulación todavía no se podían observar los capilares
y se pensaba que la sangre se consumía en los tejidos.
Circulación
portal. Es un subtipo de la circulación general originado de venas
procedentes de un sistema capilar, que vuelve a formar capilares en
el hígado, al final de su trayecto. Existen dos sistemas porta en el
cuerpo humano:
Sistema porta hepático: Las venas originadas en los capilares del
tracto digestivo desde el estómago hasta el recto que transportan
los productos de la digestión, se transforman de nuevo en capilares
en los sinusoides hepáticos del hígado, para formar de nuevo venas
que desembocan en la circulación sistémica a través de las venas
suprahepáticas a la vena cava inferior.
Sistema porta hipofisario: La arteria hipofisaria superior
procedente de la carótida interna, se ramifica en una primera red de
capilares situados en la eminencia media. De estos capilares se
forman las venas hipofisarias que descienden por el tallo
hipofisario y originan una segunda red de capilares en la
adenohipófisis que drenan en la vena yugular interna.
Corazón

En anatomía, el
corazón es el órgano principal del sistema circulatorio. Es un
órgano musculoso y cónico situado en la cavidad torácica, que
funciona como una bomba, impulsando la sangre a todo el cuerpo. Un
poco más grande que el puño de su portador, el corazón está dividido
en cuatro cavidades: dos superiores, llamadas atrios (o aurículas;
derecho e izquierdo), y dos inferiores, llamadas ventrículos
(derecho e izquierdo).[1] El corazón es un órgano muscular
autocontrolado, una bomba aspirante e impelente, formado por dos
bombas en paralelo que trabajan al unísono para propulsar la sangre
hacia todos los órganos del cuerpo. Los atrios son cámaras de
recepción, que envían la sangre que reciben hacia los ventrículos,
que funcionan como cámaras de expulsión.
El corazón derecho recibe sangre poco oxigenada desde:
la vena cava inferior (VCI), que transporta la sangre procedente del
tórax, el abdomen y las extremidades inferiores
la vena cava superior (VCS), que recibe la sangre de las
extremidades superiores y la cabeza.
La VCI y la VCS vierten la sangre poco oxigenada en el atrio
derecho, que pasa al ventrículo derecho a través de la válvula
tricúspide, y desde aquí se impulsa hacia los pulmones a través de
las arterias pulmonares, separadas del ventrículo derecho por la
válvula pulmonar.
Una vez que se oxigena a su paso por los pulmones, la sangre vuelve
al corazón izquierdo a través de las venas pulmonares, entrando en
el atrio izquierdo. De aquí pasa al ventrículo izquierdo, separado
del atrio izquierdo por la válvula mitral. Desde el ventrículo
izquierdo, la sangre es propulsada hacia la arteria aorta a través
de la válvula aórtica, para proporcionar oxígeno a todos los tejidos
del organismo. Una vez que los diferentes órganos han captado el
oxígeno de la sangre arterial, la sangre pobre en oxígeno entra en
el sistema venoso y retorna al corazón derecho.
El corazón impulsa la sangre mediante los movimientos de sístole y
diástole.
Se denomina sístole a la contracción del corazón (ya sea de un atrio
o de un ventrículo) para expulsar la sangre hacia los tejidos.
Se denomina diástole a la relajación del corazón para recibir la
sangre procedente de los tejidos.
Un ciclo cardíaco está formado por una fase de relajación y llenado
ventricular (diástole) seguida de una fase contracción y vaciado
ventricular (sístole). Cuando se utiliza un estetoscopio, se pueden
distinguir dos ruidos:
el primero corresponde a la contracción de los atrios cuando
propulsan sangre hacia los ventrículos, y se debe al cierre de la
válvula mitral;
el segundo corresponde a la contracción de los ventrículos cuando
expulsan la sangre del corazón, y se debe al cierre de la válvula
aórtica.
Anatomía del corazón

Animación de un ultrasonido del corazón.
El corazón es un
órgano musculoso hueco cuya función es bombear la sangre a través de
los vasos sanguíneos del organismo. Se sitúa en la parte inferior
del mediastino medio en donde está rodeado por una membrana fibrosa
gruesa llamada pericardio. Esta envuelto laxamente por el saco
pericárdico que es un saco seroso de doble pared que encierra al
corazón. El pericardio esta formado por un capa Parietal y una capa
visceral. Rodeando a la capa de pericardio parietal está la fibrosa,
formado por tejido conectivo y adiposo. La capa serosa del
pericardio interior secreta líquido pericárdico que lubrica la
superficie del corazón, para aislarlo y evitar la fricción mecánica
que sufre durante la contracción. Las capas fibrosas externas lo
protegen y separan.
El corazón se compone de tres tipos de músculo
cardíaco principalmente:
Músculo auricular.
Músculo ventricular.
Fibras musculares excitadoras y conductoras especializadas.
Estos se pueden agrupar en dos grupos, músculos de la contracción y
músculos de la excitación. A los músculos de la contracción se les
encuentran: músculo auricular y músculo ventricular; a los músculos
de la excitación se encuentra: fibras musculares excitadoras y
conductoras especializadas.
Localización anatómica
El corazón se localiza en la parte inferior del mediastino
medio, entre el segundo y quinto espacio intercostal, izquierdo. El
corazón está situado de forma oblicua: aproximadamente dos tercios a
la izquierda del plano medio y un tercio a la derecha. El corazón
tiene forma de una pirámide inclinada con el vértice en el “suelo”
en sentido anterior izquierdo; la base, opuesta a la punta, en
sentido posterior y 3 lados: la cara diafragmática, sobre la que
descansa la pirámide, la cara esternocostal, anterior y la cara
pulmonar hacia la izquierda.
Estructura del corazón
De dentro a fuera el corazón presenta las siguientes capas:
El endocardio, una membrana serosa de endotelio y tejido conectivo
de revestimiento interno, con la cual entra en contacto la sangre.
Incluye fibras elásticas y de colágeno, vasos sanguíneos y fibras
musculares especializadas, las cuales se denominan Fibras de
Purkinje. En su estructura encontramos las trabéculas carnosas, que
dan resistencia para aumentar la contracción del corazón.
El miocardio, es una masa muscular contráctil. el músculo cardíaco
propiamente dicho; encargado de impulsar la sangre por el cuerpo
mediante su contracción. Encontramos también en esta capa tejido
conectivo, capilares sanguíneos, capilares linfáticos y fibras
nerviosas.
El epicardio, es una capa fina serosa mesotelial que envuelve al
corazón llevando consigo capilares y fibras nerviosas. Esta capa se
considera parte del pericardio seroso.
Morfología cardiaca
|
 |
Cavidades cardíacas
Vista frontal de un corazón humano.
Las flechas blancas indican el flujo normal de la
sangre.
1. Atrio derecho;
2. Atrio izquierdo;
3. Vena cava superior;
4. Arteria aorta;
5. Arterias pulmonares, izquierda y derecha;
6. Venas pulmonares;
7. Válvula mitral;
8. Válvula aórtica;
9. Ventrículo izquierdo;
10. Ventrículo derecho;
11. Vena cava inferior;
12. Válvula tricúspide;
13. Válvula pulmonar. |
El corazón se
divide en cuatro cavidades, dos superiores o atrios o aurículas y
dos inferiores o ventrículos. Los atrios reciben la sangre del
sistema venoso, pasan a los ventrículos y desde ahí salen a la
circulación arterial.
El atrio y el ventrículo derecho forman lo que clásicamente se
denomina el corazón derecho. Recibe la sangre que proviene de todo
el cuerpo, que desemboca en el atrio derecho a través de las venas
cavas, superior e inferior.
La aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo forman el llamado
corazón izquierdo. Recibe la sangre de la circulación pulmonar, que
desemboca a través de las cuatro venas pulmonares a la porción
superior de la aurícula izquierda. Esta sangre está oxigenada y
proviene de los pulmones. El ventrículo izquierdo la envía por la
arteria aorta para distribuirla por todo el organismo.
El tejido que separa el corazón derecho del izquierdo se denomina
septo o tabique. Funcionalmente, se divide en dos partes no
separadas: la superior o tabique interatrial, y la inferior o
tabique interventricular. Este último es especialmente importante,
ya que por él discurre el fascículo de His, que permite llevar el
impulso a las partes más bajas del corazón.
Válvulas cardíacas
Las válvulas cardíacas son las estructuras que separan unas
cavidades de otras, evitando que exista reflujo retrógrado. Están
situadas en torno a los orificios atrioventriculares (o aurículo-ventriculares)
y entre los ventrículos y las arterias de salida. Son las siguientes
cuatro:
La válvula tricúspide, que separa la aurícula derecha del ventrículo
derecho.
La válvula pulmonar, que separa el ventrículo derecho de la arteria
pulmonar.
La válvula mitral o bicúspide, que separa la aurícula izquierda del
ventrículo izquierdo.
La válvula aórtica, que separa el ventrículo izquierdo de la arteria
aorta.
Fisiología del músculo cardiaco
Ciclo cardiaco
Cada latido del corazón lleva consigo una secuencia de eventos que
en conjunto forman el ciclo cardíaco, constando principalmente de
tres etapas: sístole atrial, sístole ventrícular y diástole. El
ciclo cardíaco hace que el corazón alterne entre una contracción y
una relajación aproximadamente 72 veces por minuto, es decir el
ciclo cardíaco dura unos 0,8 segundos.
|
Diástole |
Sístole |
|
 |
 |
Sístole Auricular
Para que exista paso de sangre de una cavidad a otra del corazón, la
presión de la cavidad impulsora ha de ser siempre mayor que la de la
cavidad receptora.
Durante la sístole auricular, las aurículas se contraen y proyectan
la sangre hacia los ventrículos, si bien este paso de sangre es
esencialmente pasivo, por lo que la contracción auricular participa
poco en condiciones de reposo, sí que cobra importancia durante el
ejercicio físico. Una vez que la sangre ha sido expulsada de las
aurículas, las válvulas atrioventriculares entre las aurículas y los
ventrículos se cierran. Esto evita el reflujo de sangre hacia las
aurículas. El cierre de estas válvulas produce el sonido familiar
del latido del corazón. Dura aproximadamente 0,1 s. En este momento
el volumen ventricular es máximo, denominándose volumen de fin de
diástole o telediastólico.
La sístole ventricular implica la contracción de los ventrículos
expulsando la sangre hacia el aparato circulatorio. En esta fase se
contrae primeramente la pared del ventrículo sin que haya paso de
sangre porque hay que vencer la elevada presión de la aorta o de la
arteria pulmonar; cuando esto se produzca tendrá lugar la eyección,
la cual ocurre en dos fases, una rápida y otra lenta. Una vez que la
sangre es expulsada, las dos válvulas sigmoideas, la válvula
pulmonar en la derecha y la válvula aórtica en la izquierda, se
cierran. Dura aprox. 0,3 s.Hay que decir que los ventrículos nunca
se vacían del todo, quedando siempre sangre que forma el volumen de
fin de sístolo o telesistólico.
Por último la diástole es la relajación
de todas las partes del corazón para permitir la llegada de nueva
sangre. Dura aprox. 0,4 s.
En el proceso se pueden escuchar dos ruidos:
Primer ruido cardiaco: cierre de válvulas tricuspide y mitral.
Segundo ruido cardiaco:cierre de válvulas sigmoideas (válvulas
pulmonar y aórtica).
Ambos ruidos se producen debido al cierre súbito de las válvulas,
sin embargo no es el cierre lo que produce el ruido, sino la
reverberación de la sangre adyacente y la vibración de las paredes
del corazón y vasos cercanos. La propagación de esta vibración da
como resultado la capacidad para auscultar dichos ruidos.
Este movimiento se produce unas 70 a 80 veces por minuto.
La expulsión rítmica de la sangre provoca el pulso que se puede
palpar en las arterias radiales, carótidas, femorales, etc.
Si se observa el tiempo de contracción y de relajación se verá que
las atrios están en reposo aprox. 0,7 s y los ventrículos unos 0,5
s. Eso quiere decir que el corazón pasa más tiempo en reposo que en
trabajo.
En la fisiología del corazón, cabe destacar, que sus células se
despolarizan por sí mismas dando lugar a un potencial de acción, que
resulta en una contracción del músculo cardíaco. Por otra parte, las
células del músculo cardíaco se "comunican" de manera que el
potencial de acción se propaga por todas ellas, de tal manera que
ocurre la contracción del corazón. El músculo del corazón jamás se
tetaniza (los cardiomiocitos tienen alta refractariedad, es por eso
que no hay tétanos)
El nodo sinusal tiene actividad marcapasos, esto significa que
genera ondas lentas en el resto del tejido sinusal.
Bloqueadores
TTX tetradotoxina es un bloqueador de los canales de Na+ voltaje
dependientes. Si es aplicado, se generará una onda lenta y no habrá
contracción.
NIFEDIPINO, DILTIAZEM y VERAPAMIL son bloqueadores de canales de
calcio dependientes de voltaje; afectan la amplitud de las ondas
lentas.
ATROPINA es un bloqueador de los receptores muscarínicos por lo
tanto hace que aumente la frecuencia cardíaca debido a activación
del Sistema nervioso simpático.
PROPANOLOL es un bloqueador de los ß-adrenorreceptores del nodo
sinusal; su acción es disminuir la frecuencia cardíaca.
Excitación cardíaca. Sistema Cardionector.
Véanse también: Potencial de acción cardíaco y Sistema de conducción
eléctrica del corazón
Corazón humano.

Ilustración del corazón humano.
El músculo
cardíaco es miogénico. Esto quiere decir que, a diferencia del
músculo esquelético, que necesita de un estímulo consciente o
reflejo, el músculo cardiaco se excita a sí mismo. Las contracciones
rítmicas se producen espontáneamente, así como su frecuencia puede
ser afectada por las influencias nerviosas u hormonales, como el
ejercicio físico o la percepción de un peligro.
La estimulación
del corazón está coordinada por el sistema nervioso autónomo, tanto
por parte del sistema nervioso simpático (aumentando el ritmo y
fuerza de contracción) como del parasimpático (reduce el ritmo y
fuerza cardiacos).
La secuencia de las contracciones es producida por la
despolarización (inversión de la polaridad eléctrica de la membrana
debido al paso de iones activos a través de ella) del nodo sinusal o
nodo de Keith-Flack (nodus sinuatrialis), situado en la pared
superior de la aurícula derecha. La corriente eléctrica producida,
del orden del microvoltio, se transmite a lo largo de las aurículas
y pasa a los ventrículos por el nodo auriculoventricular (nodo AV o
de Aschoff-Tawara) situado en la unión entre los dos ventrículos,
formado por fibras especializadas. El nodo AV sirve para filtrar la
actividad demasiado rápida de las aurículas. Del nodo AV se
transmite la corriente al fascículo de His, que la distribuye a los
dos ventrículos, terminando como red de Purkinje.
Este sistema de conducción eléctrico explica la regularidad del
ritmo cardíaco y asegura la coordinación de las contracciones
auriculoventriculares. Esta actividad eléctrica puede ser analizada
con electrodos situados en la superficie de la piel, llamándose a
esta prueba electrocardiograma, ECG o EKG.
Batmotropismo: el corazón puede ser estimulado, manteniendo un
umbral.
Inotropismo: el corazón se contrae bajo ciertos estímulos. El
sistema nervioso simpático tiene un efecto inotrópico positivo, por
lo tanto aumenta la contractilidad del corazón.
Cronotropismo: se refiere a la pendiente del potencial de acción. SN
Simpático aumenta la pendiente, por lo tanto produce taquicardia. En
cambio el SN Parasimpático la disminuye.
Dromotropismo: es la velocidad de conducción de los impulsos
cardíacos mediante el sistema excito-conductor. SN Simpático tiene
un efecto dromotrópico positivo, por lo tanto hace aumentar la
velocidad de conducción. Sn parasimpático es de efecto contrario.
Lusitropismo: es la relajación del corazón bajo ciertos estímulos.
Datos curiosos

El corazón bombea
solamente el 70% de la sangre que se encuentra en las aurículas y en
los ventrículos.
Existen sensores en nuestro sistema circulatorio que se encargan de
"sentir (o recibir las sensaciones de)" las presiones, es por esto
que se llaman barorreceptores. En el corazón tenemos barorreceptores
de presión baja, localizados en las paredes del atrio y en vasos
pulmonares, éstos son sensibles a la distensión de las paredes. Por
ejemplo, si disminuye el llenado normal de los vasos pulmonares y
atrios entonces habrá una señal (que llega al tronco encefálico) que
le avise al sistema nervioso que debe aumentar la actividad
simpática y la secreción de hormona antidiurética para así compensar
esa "baja de volumen" que había. También hay barorreceptores en el
cayado aórtico y en el seno carotídeo que, según se produzca una
disminución o un aumento de la presión sanguínea se estimularán el
sistema nervioso simpático o parasimpático respectivamente para así
restablecer el cambio de la presión (retroalimentación negativa).
Durante el desarrollo intrauterino del humano, estructuras que
cumplen la función del corazón aparecen entre las semanas 4 y 5
pero, al no disponer el embrión de un sistema nervioso en
funcionamiento, éste funciona de manera automática, y sus latidos
tienen una frecuencia de 160 lat/min. Esta frecuencia aumenta hasta
las semanas 8 a 15. En el último trimestre, cuando el sistema
nervioso ya es funcional, la frecuencia disminuye. En esta etapa se
produce un control parasimpático del ritmo cardíaco.
Casi todo el mundo tiene el corazón en el centro (entre los
pulmones) pero hay una pequeña proporción de la población (0,01%)
que tiene el corazón inclinado hacia la derecha. |