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Visitar en el panteón

Recuerdo cuando veníamos de
vacaciones a San Luis, la época en que más me gustaba venir era en
el puente de Día de Muertos, mi mamá nos compraba calaveritas de
azúcar, y los ataúdes que le jalabas el hilito y se movía el
muertito, bueno, me gustaban muchísimo; a mi mamá le gustaba comprar
flores de sotol y garras de león, unas flores rojas aterciopeladas,
una verdadera maravilla de la naturaleza que solo se ven en estas
épocas.

Al morir mi papá cuando yo
tenía diez años, me acostumbré a visitar el panteón español desde
niña; que lugar tan triste, tan desolado, la sobriedad de las
enormes tumbas, la sencillez rayando en el olvido de las feitas,
luego surgieron otro tipo de panteones, que parecen un enorme jardín
con flores multicolores, la verdad son mas democráticos, una simple
placa de mármol con los datos de las personas, todas iguales, y
aunque menos tétricos, igual de tristes.
Pero ¿Qué sentimos las personas al visitar a nuestros familiares que
ya fallecieron?, algunos tal vez sentirán remordimiento, de lo que
pudieron hacer en "VIDA" y no lo
hicieron, otros tal vez un enorme vacío, que no pueden llenar, otros
tal vez busquen "porqués" que NO ENCONTRARÁN
EN UN PANTEÓN, y aunque la muerte es lo único
SEGURO que tenemos a partir del primer
respiro de vida, nos cuesta trabajo aceptar la de nuestros seres mas
cercanos, de nuestros seres amados, mucho menos la nuestra…. Y no
hay dolor comparable a la pérdida de un hijo.
Pero ¿realmente perdemos a nuestros seres queridos?, lo que perdemos
es la convivencia diaria con la parte física que es el cuerpo con el
que convivimos diariamente, lo que nos produce un inmenso dolor es
ver ese vacío inmediato cuando alguien que amamos muere, y que ya no
es el mismo, ¿Por qué?: porque su espíritu, su esencia se ha
marchado de esa parte física, pero nosotros
SIEMPRE PODEMOS rescatarla, y llevarla a vivir a nuestros
corazones, junto con un montón de vivencias, de recuerdos, de
sentimientos, y eso JAMÁS LO PERDEREMOS, y es por eso que muchos de
nosotros sentimos como un Ángel de la Guarda que siempre está con
nosotros, cuidándonos, acompañándonos: son las esencias de
TODOS nuestros seres queridos.
A mí en lo personal, no me gusta visitar los panteones, prefiero
recordar a mis seres queridos cuando estaban con vida, llevarlos
dentro de mi corazón y mantenerlos ahí, muy junto a mí.
Yo prefiero, como dijo Ana
María Ravatte:
" EN VIDA
HERMANO, EN VIDA"

Los invito cordialmente a que me escriban, ahora solo tienen que dar
clic en mi correo y aparecerá un recuadro que enviará directamente a
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Su amiga..


P.D.
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quesadilladeflor_ensanluis@yahoo.com.mx
Música -The winter came
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