Matías Hernández Soberón


1835-1907

Semblanza

 

Por Fabián Espinosa Díaz de León

Matías Hernández Soberón, nació en el Municipio de Ciudad del Maíz, San Luis Potosí y ha sido el principal promotor del desarrollo económico del Estado, con gran influencia en los estados vecinos, durante el siglo XIX.

Agricultor, Ganadero, Hacendado, Desarrollador Urbano, Fundador de las Instituciones Bancarias en San Luis y en el País, Comerciante, Constructor de Obras Públicas, de Comunicaciones y servicios, participó activamente en la política local.

Como servidor Público, fue juez del Supremo Tribunal en 1867, jurado de sentencia, regidor del Ayuntamiento de San Luis Potosí en 1894 y 1896, así como diputado de la Décima Tercera Legislatura Constitucional de 1889 a 1891.

Dicha Legislatura estuvo integrada por:
Blas Escontría, Miguel Barragán, Camilo Arriaga, Mariano Moctezuma, Miguel Lasso, Casimiro Guzmán, Juan N. Díaz de Sandi, Francisco Galván, Alberto López Hermosa, Jacobo Villalobos, Luis Castro, Antonio M. Jáuregui, Agustín Álvarez, José Vega y Matías Hernández Soberón.

En aquella época, el principal objetivo político, era la Restauración de la República, tiempos políticos donde el poder Ejecutivo y Legislativo de San Luis Potosí registraban elementos de tragicomedia: acusaciones mutuas, gobernadores que renuncian, interinatos y substitutos, pronunciamientos pendencieros, cuatro elecciones irregulares, aprensiones políticas, tomas de gobierno por las armas, diputados presos, rebeldías ante el gobierno federal, gobernadores simultáneos, protestas por fraudes en las elecciones, suspensiones electorales, nuevos partidos de oposición, estados de sitios, militares encargados de las posiciones políticas, en donde los miembros del Legislativo y los gobernadores Sostenes Escandón y Mariano Escobedo, lograron la autonomía regional con una significativa recaudación fiscal, basado en el prudente gasto público con apoyos a la educación, al igual que la consolidación de proyectos productivos en las diferentes zonas del Estado.

Es en este contexto, Matías Hernández Soberón, conocedor de la problemática social que causaba la escasez del agua potable, debido a las características geográficas, climatológicas y geológicas, se convierte en promotor de la construcción de la presa ubicada en la cañada de San José (1869), participando como socio fundador en la "Compañía Para la Construcción de las Obras de Abastecimiento de Agua Potable para la Ciudad de San Luis Potosí", para lo cual selecciona importantes inversionistas, modernos ingenieros hidráulicos y constructores de talla internacional.


Fue también promotor, inversionista y concesionario de la vía férrea entre Tampico y la ciudad de San Luis Potosí (1878). Constructor y concesionario de un importante tramo de la vía ferroviaria México - Laredo, la cual le permite a los empresarios, transportar sus productos con seguridad y eficiencia.


Es el promotor del establecimiento de una hacienda metalúrgica en las afueras de la ciudad Capital, con la importación de la tecnología inglesa, que era lo más moderno de aquellos tiempos y que permite grandes oportunidades a los egresados de la Escuela de Minería del Estado, que desarrollaron una programación ecológica inusual y planearon una amplia zona natural de amortiguamiento. Promotor del decreto número 14, de la posterior Legislatura, donde se exenta de todo tipo de contribuciones al capital que se empleara en una industria nueva y para la siembra o explotación de productos agrícolas como el café y el algodón, al igual que diversas obras de irrigación.


Fue un importante ganadero, productor agrícola e industrial, logró acumular en los municipios de Villa de Ramos, Venado, Charcas y Cd. Del Maíz, más de 600 mil cabezas de ganado. Como productor agrícola, aprovechó los recursos naturales de la región y promovió en el interior y fuera del país, el Nopal y la Tuna, industrializando ésta última, transformándola en el tradicional "Queso de Tuna", que se convierte en el dulce típico del Estado. Se trasladó a los Estados Unidos de Norte América, a una de las primeras ferias especializadas de alimentos celebrada en San Louis Missouiri, y en la cual logró la "Medalla de Plata" para su producto, por ser un dulce natural, con beneficios nutricionales y propiedades medicinales. De este echo, viene el precedente del mote de "tuneros" para los potosinos, que se mantiene hasta nuestros tiempos.


Fundador de los primeros Bancos en el Estado, "Banco Mercantil de San Luis Potosí" y el "Banco Agrícola", se traslada a Europa como promotor para la fusión entre el Banco Nacional Mexicano y el Banco Mercantil Mexicano, con inversionistas del Banco "Franco - Egipcio", para formar el Banco Nacional de México, lo que impulsó el desarrollo de los mercados formales de crédito, los cuales se fueron imponiendo y convirtiendo en el principal vínculo entre ahorro e inversión, empezando así a integrar a México, a la modernidad.

Con el objeto de dar aplicación a las Leyes de Reforma, desprende de las iglesias de los diferentes barrios, la responsabilidad de los camposantos, para construir el Panteón Civil del Saucito y se convierte en Socio fundador de la "Compañía para la Construcción del Cementerio de El Saucito", el cual es programado con una calle especial, para los "Potosinos ilustres" y se traslada a Italia para relacionarse con los principales artesanos del mármol de Carrara y logra convencer a los hermanos Biagi de instalar sus talleres en San luis Potosí, quien junto con los artesanos de la cantera potosina, encabezados por el Ing. Rico, logran combinar el mármol y la cantera en verdaderas obras de arte, fusionando las dos culturas, de las cuales resulta y consolida el arte mexicano en las esculturas, que engalanan el cementerio y que rebasa los limites del estado al vender las lapidas mortuorias, en diferentes partes del país, debido a que Matías Hernández Soberón logra que se publiquen en el catalogo de ventas de las primeras tiendas departamentales del País: El Palacio de Hierro y Sears Robuck de México.

Creo las primeras formas del transporte público, con el diseño del tranvía jaladas por caballos, que permitían el desplazamiento a los extremos de la ciudad, así como los vehículos oficiales para transportar a los difuntos y a sus acompañantes, de los diferentes puntos de la ciudad, al panteón del Saucito.

Fue un hombre querido y respetado por las diferentes clases sociales, participó en diferentes organizaciones entre la que sobresale su actividad como presidente de la "Sociedad Potosina La Lonja".

Sus labores filantrópicas y de beneficencia fueron numerosas e importantes, por ejemplo en junio de 1892 debido a que una sequía afectó la producción de maíz en el estado y en consecuencia provocó un grave problema de hambruna concibió junto con otros potosinos, un proyecto para establecer comedores públicos y así socorrer a los menesterosos; recolectaron donativos mensuales para alimentar con tortilla, garbanzo, arroz y carne a más de 300 personas al día durante más de siete meses.

Es el promotor y mecenas del Monumento al Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla, que se encuentra en la parte central de La Alameda en la ciudad capital, elaborado con el mármol de Carrara, que el compraba en Italia, para que en San Luis Potosí, artesanos potosinos e italianos realizaran en conjunto el trabajo creando una riqueza cultural con la mezcla de ambas culturas. Este monumento, Matías Hernández Soberón, ya no lo alcanzó a ver terminado.

Cuando falleció por padecer bronquitis, la noche del 13 de marzo en 1907, una gran cantidad de personas de todas las clases sociales, acudió a darle el último adiós. Al darse a conocer su testamento, realizó otra de sus múltiples obras de caridad: otorgó una respetable cantidad en efectivo para los pobres y 1500 acciones de la Empresa de Aguas al Ayuntamiento de la ciudad.

Una nota necrológica publicada el 15 de marzo de 1907 dice del finado: "Fue el señor Matías Hernández Soberón entre los suyos el hombre prudente, conciliador y juicioso que aconsejó bien y armonizó intereses encontrados, y mantuvo siempre la paz entre los numerosos miembros de su parentesco; en el mundo de los negocios, fue una autoridad de gran peso; en las esferas del gobierno, una influencia; en la sociedad, un miembro respetable por todos conceptos."

Personajes como estos, son los que son dignos de mantenerlos como ejemplo, por su actividad ciudadana, política, social, empresarial, estadista, filantrópica y humanista, donde nos damos cuenta que pese a sus logros, lamentablemente, las generaciones posteriores no lo conocen y no recuerdan sus acciones, porque las autoridades no han puesto su nombre a una calle, escuela, monumento, comunidad o municipio. Solamente el Gobernador Antonio Rocha Cordero, puso el nombre de Matías Hernández Soberón a la Escuela de Artes y Oficios por estar ubicada precisamente en una de las propiedades que donó este personaje al gobierno, la cual con el tiempo desapareció. Es momento de rescatar su nombre como agradecimiento y en reconocimiento al hombre que se adelantó a la modernización de San Luis Potosí, comenzar las retribuciones, con la institución de la que fue participe: El Congreso del Estado.

Bibliografía

" Adriana Corral Bustamante, El crédito prebancario en San Luis Potosí (1874 - 1884).
" Javier Moctezuma Barragán y Manuel González Oropeza, Las Constituciones de San Luis Potosí (1999)
" Tomás Calvillo Unna y Cañedo Gamboa, op. Cit., pp 87, 90, 92, 106 y 111.
" Manuel Muro, Historia de San Luis Potosí, 1910
" Fabián Espinosa Díaz de León, Tesis Profesional "Propuestas para mejorar el Organismo Operador de Agua Potable INTERAPAS". (2000)
" Fabián Espinosa Díaz de León, Consejo Estatal de Productores de Nopal - Tuna de San Luis Potosí (2004), ensayo.