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Nacimiento |
7 de febrero de 1903
Izamal, Yucatán,
México |
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Fallecimiento |
28 de diciembre de 1989 (86 años)
Cuernavaca, Morelos,
México |
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Nacionalidad |
Mexicana |
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Ocupación |
Poeta, escritor, locutor y publicista |
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Cónyuge |
(1938) Ella Gerth†;(1978) Ligia
Maldonado Ponce. |
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Hijos |
No tuvo descendencia |
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Juventud
Desde muy joven destacó por su talento literario, habiendo
pertenecido en la década de los 20 al grupo Esfinge, integrado
por los literatos yucatecos José Esquivel Pren, Filiberto Burgos
Jiménez, Oswaldo Baqueiro Anduze, Alberto Bolio Ávila, José
Salomón Osorio, Clemente López Trujillo, Luis Augusto Rosado,
Ernesto Albertos y Ramón Mendoza Medina.
El Poema de las Alas, declamado públicamente en 1925 en una
reunión del mencionado grupo fue la primer obra que proyectó a
López Méndez en su medio local. En ese entonces el Estado de
Yucatán se encontraba en caótica situación política después del
fusilamiento en 1924 del líder socialista y ex-gobernador del
estado Felipe Carrillo Puerto, con quién El Vate se había
vinculado desde 1920, y de quien recibiera el nombramiento de
Director de la Biblioteca Zamná del Partido Socialista del
Sureste. López Méndez había acompañado al prócer Carrillo Puerto
en su último viaje al oriente de Yucatán, después del cual fue
fusilado.
El Vate
Se llama Vate al poeta que vaticina el devenir y canta la
memoria de su pueblo. López Méndez recibió este apelativo que
llevó con orgullo a lo largo de su vida literaria, en honor a su
genio creativo y al profundo arraigo de su obra en la
sensibilidad del pueblo mexicano que lo hizo su cantor por
excelencia a partir de la que tal vez fue su poesía cumbre: El
Credo (México creo en tí..)
México creo en tí...
Fue esta poesía fervorosa la que despertó el reconocimiento
hacia su autor en 1940, cuando fue editada. Por ella, otro
renombrado poeta yucateco, Antonio Mediz Bolio, otorga la
dignidad de "El Vate" a López Méndez aduciendo que nadie había
captado con más intensidad y cercanía "el maravilloso misterio"
de la patria mexicana. Es este poema también el que hace decir a
Don Alfonso Reyes -"el regiomontano universal", cumbre altísima
de la literatura mexicana-: "en ella (en la poesía), la voz de
López Méndez se convierte en voz de su pueblo y ejerce así su
más alta función".
Dice así el primer verso del poema:
(enlace a México creo en ti)
México, creo en ti,
como en el vértice de un juramento,
Tú hueles a tragedia tierra mía,
y sin embargo ríes demasiado,
acaso porque sabes que la risa,
es la envoltura de un dolor callado...
Poesía musicalizada
El primer poema suyo hecho canción, en 1925, Languidece una
estrellita, fue musicalizado por Ricardo Palmerín. De ahí, "El
Vate" se proyectó como inspirado poeta cuya obra habría de
recorrer el mundo entero envuelta en la música de los mejores
compositores de la época y cantadas por los más afamados
intérpretes del momento. Canciones como Nunca, Golondrina
Viajera, Quisiera y Alejate, con música de un inmortal de la
trova yucateca, Guty Cárdenas, han dado la vuelta al orbe y
siguen, después de más de setenta años de haber sido compuestas,
siendo cantadas y grabadas por los más afamados intérpretes como
Julio Iglesias y Plácido Domingo. ¿Quién no ha escuchado en el
mundo de habla hispana la melodía y la letra inolvidables de
Nunca?:
Yo sé que nunca besaré tu boca,
tu boca de púrpura encendida;
yo sé que nunca llegaré a la loca
y apasionada fuente de tu vida.
Yo sé que inútilmente te venero
e inútilmente el corazón te evoca;
pero a pesar de todo yo te quiero;
pero a pesar de todo yo te quiero
aunque nunca besar pueda tu boca.
Fueron 150 los poemas de Ricardo López Méndez que se
musicalizaron para volverse canciones y que siguen habitando en
el corazón musical de México y de muchas otras partes. Además de
los ya mencionados compositores, otros famosos pusieron música a
la letra de "El Vate": Alfonso Esparza Oteo, clásico del Vals
mexicano, Íntimo Secreto; Tata Nacho (Ignacio Fernández
Esperón), que dio a la soprano Ernestina Garfias Primaveral para
su interpretación en el Palacio de Bellas Artes, de la capital
de la república mexicana; Mario Talavera, Amar en Silencio;
Gabriel Ruiz Galindo responsable de haber musicalizado 38 poemas
de López Méndez, entre los cuales Amor, amor y Desesperadamente;
Gonzalo Curiel Barba, (Tu Partida); hasta el propio Agustín Lara
con Puerto Nuevo y Callecita, entre otros muchos conocidos
compositores.
Otros versos
Otros versos de ´Ricardo López Méndez que no fueron
transportados al pautado alcanzaron fama plena. Destacan además
del Credo, Voz en la Piedra (1942), dedicado a Yucatán con
motivo del 4º Centenario de la fundación de la Ciudad capital
del Estado, Mérida, y cuya edición fue prologada por Antonio
Mediz Bolio; Poema en tu cuerpo (1949); Aquí estamos y Morelos.
De Voz en la Piedra se recoge, como muestra del estilo del
autor, uno de los versos referido a la fundación de la Ciudad de
Mérida, la de Yucatán:
Hace ya cuatro siglos,
los graves sacerdotes de los mayas
miraron con asombro,
cómo sobre los templos de sus dioses
el puño de la espada castellana
crucificaba el corazón del viento....
Prosa
No sólo en la poesía alcanzó renombre López Méndez. Su prosa
también mereció elogio del público y de la crítica literaria:
Estampas de la Historia de México, La imprenta en Yucatán, Lope
de Vega y José Maria Vigil, son algunos de los libros que
salieron de la pluma de este autor. Como periodista colaboró en
varios de los más importantes periódicos de Yucatán y de la
Ciudad de México: El Diario de Yucatán, El Universal Gráfico,
Excelsior, Novedades, El Nacional, acogieron por más de cuarenta
años sus artículos.
Publicista y locutor
Se desempeñó como locutor y publicista destacando su
colaboración en la XEW desde la fundación de esa radiodifusora
en donde ejerció usando su abaritonada voz junto a la de otros
famosos como Pedro de Lille y Manuel Bernal, gran declamador de
México, cuya interpretación del Credo se hizo famosa
Ricardo López Méndez incursionó exitosamente como empresario en
la radiodifusión, habiendo fundado y dirigido varias estaciones
transmisoras en el territorio mexicano, desde Tamaulipas hasta
Yucatán y Quintana Roo.
Reconocimientos
Fue Presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de
México.
Presea el Monje de Oro de Rubén Darío en la República de
Nicaragua
Medalla Yucatán (1967)
Medalla Eligio Ancona (1985)
Medalla Guty Cárdenas (1976) otorgada por el Ayuntamiento de
Mérida.
Hijo Predilecto en varias entidades federativas de México.
Es frecuente encontrar su busto en bronce, señal de homenaje
público, en parques y jardines de la Ciudad de México, Yucatán y
otros estados de México.
Desde principios del 2009 hay una calle que lleva su nombre en
el norte de la ciudad de Mérida, Yucatán aledaña al Centro
Cultural Obrero que también ha sido nombrado en su homenaje.
Esta es la Calle que va desde la glorieta frente al Centro de
Convenciones Siglo XXI hasta el Anillo Periférico.
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