Palacio de cristal

Estrechas son las calles de San Luís Potosí, en su mayor parte, pero bien pavimentadas y trazadas, la ciudad tiene piso de asfalto y es perfectamente plana; las calles están delineadas y cortadas en perfectos ángulos rectos, Los edificios públicos de importancia son muy numerosos, la mayor parte construidos con la tersa, resistente y preciosa cantera rosada, que se extrae de canteras cercanas.

Las residencias particulares fabricadas de buena piedra, son muy numerosas; y toda la ciudad en general, ofrece el aspecto de una gran metrópoli. No es de extrañar esta fisonomía monumental de San Luis Potosí, si se considera que es una de las principales ciudades del país y que fue por largo tiempo centro minero, donde se hacinaron fabulosas cantidades de plata. La riqueza de San Luis Potosí en aquel entonces proverbial.

Hoy, la minería ha decaído un poco; ya no funciona su vieja casa de moneda, por la que tantos millones pasaron; en cambio, los habitantes del Estado se dedican a explotar los elementos agrícolas de que, por fortuna dispone en gran cantidad: Otro de los rasgos que llaman la atención del viajero y que se halla en consonancia con el aspecto señorial de la ciudad, es la distinción que observase en buena parte de la sociedad alta y media de San Luís Potosí: Principalmente las damas y señoritas que se ven por las calles o acudiendo alas casa de comercio, sorprenden por la elegancia de sus tocados,  la soltura con que los portan, que no se observa semejante más que en la capital de la República.

San Luís Potosí posee el salón más lujoso del país, es el edificio de la Lonja; los bailes que en él se verifican tiene un ambiente de aristocracia perfecta: La temporada de Ópera en el teatro de la Paz, es buena ocasión para mirar el Fausto de los tocados de las señoras Potosinas, que a su elegancia añaden, asimismo, notable corrección de facciones. Costumbre es en todas las ciudades de la República la serenata de los domingos en la plaza principal; en pocas partes se ven los rostros distinguidos y elegancia del porte de las beldades Potosinas.


Texto original de mediados del siglo pasado

 

Vals Ojos de Juventud

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