El Telescopio espacial Hubble (HST
por sus siglas en inglés) es un
telescopio que orbita en el exterior de la
atmósfera, en
órbita circular alrededor de la Tierra a 593 km
sobre el nivel del mar, con un período orbital entre
96 y 97 min. Denominado de esa forma en honor del
astrónomo
Edwin Hubble, fue puesto en órbita el
24 de abril de
1990 en la misión
STS-31 y como un proyecto conjunto de la
NASA y de la
Agencia Espacial Europea inaugurando el programa
de
Grandes Observatorios. El telescopio puede
obtener imágenes con una
resolución óptica mayor de 0,1
segundos de arco. La ventaja de disponer de un
telescopio más allá de la atmósfera radica,
principalmente, en que de esta manera se pueden
eliminar los efectos de la turbulencia atmosférica.
Además, la atmósfera absorbe fuertemente la
radiación electromagnética en ciertas
longitudes de onda, especialmente en el
infrarrojo, disminuyendo la calidad de las
imágenes e imposibilitando la adquisición de
espectros en ciertas bandas caracterizadas por la
absorción de la atmósfera terrestre. Los telescopios
terrestres se ven también afectados por factores
meteorológicos (presencia de nubes) y la
contaminación lumínica ocasionada por los
grandes asentamientos urbanos, lo que reduce las
posibilidades de ubicación de telescopios
terrestres.
Una de las características del HST es la
posibilidad de ser visitado por astronautas en las
llamadas misiones de servicio (SM, por sus iniciales
en inglés). Durante las misiones de servicio se
pueden arreglar elementos estropeados, instalar
nuevos instrumentos y elevar la órbita del
telescopio. Hasta la fecha se han realizado 5
misiones de servicio (SM1, SM2, SM3A, SM3B y SM4).
La última tuvo lugar en mayo de 2009 y en ella se
produjo la mejora más drástica de la capacidad
instrumental del HST, al instalarse dos nuevos
instrumentos (WFC3 y COS), repararse otros dos (ACS
y STIS) y mejorar otro más (FGS).
Descripción técnica
El
telescopio tiene una masa en torno a 11 toneladas, de
forma cilíndrica con una longitud de 13,2 m y un
diámetro máximo de 4,2 m. El coste del HST ascendió (en
1990) a 2000 millones de dólares estadounidenses.
Inicialmente un fallo en el pulido del espejo primario
del telescopio fabricado por Perkin Elmer produjo
imágenes ligeramente desenfocadas debido a aberraciones
esféricas. Aunque este fallo fue considerado en su día
como una importante negligencia por parte del proyecto,
la primera misión de servicio al telescopio espacial
pudo instalar un sistema de corrección óptica capaz de
corregir el defecto del espejo primario (COSTAR,
iniciales en inglés de Óptica correctora como reemplazo
axial del telescopio espacial) alcanzándose las
especificaciones de resolución inicialmente previstas.
El HST es un telescopio de tipo reflector y su espejo
primario tiene un diámetro de 2,4 m. Para la exploración
del cielo incorpora en la actualidad cuatro instrumentos
con capacidad de obtener imágenes y espectros, un
espectrógrafo y tres sensores de guiado fino que pueden
actuar como interferómetros. Para la generación de
electricidad se emplean dos paneles solares que
alimentan las cámaras, los cuatro motores empleados para
orientar y estabilizar el telescopio, los equipos de
refrigeración de los instrumentos y la electrónica del
telescopio. Así mismo, el HST dispone de baterías
recargables a partir de los paneles solares que le
permiten utilizar la electricidad almacenada cuando la
Tierra eclipsa el Sol o cuando la orientación de los
paneles solares no es la apropiada.
Las misiones de servicio
Ya desde su diseño, el
HST se concibió como un telescopio espacial que podría
ser visitado por el transbordador espacial. Las razones
para esa capacidad son:
Poder reparar elementos estropeados. El espacio es un
entorno agresivo para un satélite debido al efecto sobre
los elementos electrónicos de las partículas elementales
cargadas que se desplazan a gran velocidad y a la
posibilidad de impactos con micropartículas. Por ese
motivo, estaba claro desde el principio que algunas
partes del HST fallarían en un plazo no muy largo.
Instalar nuevos instrumentos, ya sean instrumentos
científicos u otras partes del telescopio. Dada la
rápida evolución de la tecnología, los detectores u
ordenadores (por poner dos ejemplos) disponibles durante
la larga vida del telescopio son superiores a los que
originalmente se instalaron antes de su lanzamiento. Las
visitas del transbordador permite actualizar esos
elementos y así mejorar la capacidad del HST.
Mantener la órbita del telescopio. Debido al rozamiento
con la atmósfera (muy tenue pero no inexistente a esa
altura), el telescopio es frenado muy lentamente y, como
consecuencia de la atracción gravitatoria terrestre,
pierde altura. Cada vez que el HST es visitado, el
transbordador espacial ha de empujarlo a una órbita
ligeramente más alta.
Secuencia de imágenes obtenidas entre 1994 y 1999 por la
WFPC2 en las que se ve el movimiento de un objeto Herbig-Haro.
La primera misión de servicio (SM1)
La primera misión de
servicio se llevó a cabo con el transbordador Endeavour
(STS-61) en diciembre de 1993 y tuvo una duración de
diez días. El plan de la SM1 estuvo fuertemente
condicionado por la aberración esférica detectada tres
años antes en el espejo primario. Las dos reparaciones
más importantes fueron la sustitución del Fotómetro de
Alta Velocidad (HSP, por sus iniciales en inglés) por la
óptica correctora COSTAR y la instalación de la Cámara
Planetaria y de Gran Angular 2 (WFPC2) en el lugar de la
cámara original (WFPC). El propósito de COSTAR era el
conseguir el enfoque correcto de los otros tres
instrumentos axiles originales del telescopio (la Cámara
de Objetos Débiles o FOC, el Espectrógrafo de Objetos
Débiles o FOS y el Espectrógrafo Goddard de Alta
Resolución o GHRS). La WFPC2 ya incorporaba su propia
corrección del efecto de la aberración esférica del
espejo primario. Además, se instalaron dos nuevos
paneles solares, cuatro giroscopios, dos unidades
eléctricas de control, dos magnetómetros y un nuevo
ordenador de a bordo. Por último, la órbita del HST fue
elevada por primera vez desde su lanzamiento.
La SM1 estuvo rodeada de gran expectación. Por ejemplo,
la revista New Scientist declaraba antes de su ejecución
que constituía “la reparación más ambiciosa de la
historia de la aeronáutica”. El éxito de la misión fue
total hasta el punto que el jefe científico del
proyecto, Edward J. Weiler, declaró que "el Hubble ha
quedado reparado a un grado que nunca hubiéramos
soñado”.
La segunda misión de servicio (SM2)
La segunda
misión de servicio se llevó a cabo con el transbordador
Discovery (STS-82) en febrero de 1997. En ella se
reemplazaron dos instrumentos preexistentes (el GHRS y
el FOS) por otros dos nuevos, el Espectrógrafo de
Imágenes del Telescopio Espacial (STIS) y la Cámara y
Espectrómetro Multi-Objeto del Infrarrojo Cercano (NICMOS),
se sustituyó un sistema de almacenamiento de datos en
cinta por uno de estado sólido, se reparó el aislamiento
térmico y se elevó la órbita del telescopio. El sistema
de refrigeración de NICMOS no funcionó de la manera
especificada y eso hizo que su vida útil se redujera de
4,5 a 2 años.
La tercera misión de servicio (SM3A)
La tercera
misión de servicio se llevó a cabo con el transbordador
Discovery (STS-103) en diciembre de 1999.
La cuarta misión de servicio (SM3B)
La cuarta
misión de servicio se llevó a cabo con el transbordador
Columbia (STS-109) en marzo de 2002.
La quinta misión de servicio (SM4)
Hubble 20 años. Nebulosa Carina.
La quinta misión de
servicio se llevó a cabo con el transbordador Atlantis (STS-125)
en mayo de 2009. Ésta fue la última misión de servicio y
duró 11 días, participaron en ella 7 tripulantes con el
objetivo de reparar y añadir nuevos instrumentos al
telescopio.
La quinta misión de mantenimiento, prevista para 2006,
se canceló inicialmente pero posteriormente se
reinstauró. Con ella, está previsto que el Hubble
alcanzará el final de su vida útil hasta mediados de la
década de 2010. La fecha exacta del fin del Hubble es
incierta, ya que depende de la vida de los giróscopos,
baterías y el frenado atmosférico (corregible). La NASA
prevé lanzar hacia el 2012 un telescopio de nueva
generación (el James Webb) para observar en el
infrarrojo cercano y medio. El Telescopio Espacial James
Webb no es un sustituto del Hubble sino un complemento,
ya que observa en un rango distinto del espectro
electromagnético.
El 14 de junio de 2006 la cámara avanzada para sondeos
(siglas en inglés, ACS), uno de los instrumentos
considerados fundamentales en el telescopio, dejó de
funcionar. La causa fue un excesivo voltaje en el
circuito de alimentación principal que fue subsanada con
la activación del sistema de respaldo. El 30 de junio la
ACS volvió a funcionar correctamente. El 31 de octubre
de 2006, el Administrador de NASA anunció la aprobación
para una misión de mantenimiento. Esta misión de 11 días
de duración tendrá lugar tentativamente en el otoño de
2008 y entraña la instalación de nuevas baterías, de la
tercera cámara de gran angular (WFC3) y de un nuevo
espectrógrafo (COS), así como la reparación de los
giróscopos y posiblemente de STIS.
El 27 de enero de 2007, la ACS dejó de funcionar de
nuevo debido a un cortocircuito en la misma. En
principio, se pensó que el daño era irreversible para
todos sus detectores. No obstante, más tarde se
consiguió revivir uno de ellos (la SBC) y en la
actualidad se está analizando si es posible reparar o no
los otros dos (el WFC y el HRC) en la próxima misión de
reparación. En la decisión final influirán los nuevos
instrumentos que se instalarán en dicha misión (la WFC3
y el COS) y si es preferible reparar la ACS o STIS
(existe un tiempo máximo que los astronautas pueden
pasar fuera de la nave y la reparación de un instrumento
lleva varias horas como mínimo). Mientras tanto, el
Hubble utilizará los demás instrumentos que están
disponibles para investigaciones.
Datos recogidos sobre el origen del universo
El
Hubble está logrando que los teóricos se replanteen
algunas de sus ideas tocante a la edad del universo. De
hecho, el entendimiento actual los ha situado ante una
paradoja. Los datos más recientes que ha proporcionado
el Hubble, según Wilford, escritor de asuntos
científicos del periódico The New York Times, “indican
de manera convincente que el universo puede ser mucho
más joven de lo que calculaban los científicos. Tal vez
no tenga más de ocho mil millones de años”, en vez de
los cálculos anteriores, que le asignaban veinte mil
millones. El problema radica en que “se da por seguro
que algunas estrellas tienen unos dieciséis mil millones
de años”. No es de extrañar que, como sigue diciendo,
“el universo parezca querer engañar a los cosmólogos
lanzándoles con efecto la pelota de los hechos y
demostrando así las lamentables limitaciones de sus
conocimientos”. Además agrega: “Los que se dedican al
estudio del universo han de aceptar la probabilidad de
que, por muy brillantes e ingeniosos que sean, no
conseguirán responder muchas preguntas fundamentales”.
Imágenes enviadas
Imagen del cometa Shoemaker-Levy 9 captada con el HST.
No
tardó en demostrarse que había valido la pena corregir
el sistema óptico. En junio de 1994, la revista Time
publicó que el Hubble había descubierto claros indicios
en apoyo de la existencia de los agujeros negros. La
NASA anunció que este había descubierto una “nube de
gases en forma de disco que gira a la vertiginosa
velocidad de 1,9 millones de kilómetros por hora”. Se
halla a unos 50 millones de años luz, en el centro de la
galaxia M87. Se dice que tiene una masa estimada de
entre 2.000 y 3.000 millones de estrellas del tamaño del
Sol, pero comprimidas en un espacio del tamaño del
sistema solar. Los científicos calculan que el disco de
gases tiene una temperatura de 10.000 grados Celsius. La
única explicación que puede darse en la actualidad para
este fenómeno es la existencia de una enorme fuerza
gravitatoria ejercida por un mastodóntico agujero negro,
en torno al cual da vueltas el disco.
El Hubble también envió imágenes extraordinarias del
cometa Shoemaker-Levy 9 cuando este se dirigía en una
trayectoria autodestructiva a Júpiter, donde se
desintegró en julio de 1994. Las imágenes de las
galaxias que envía el Hubble son de tal nitidez que un
científico calificó así el trabajo: “Un ligero cambio en
el espejo, un paso gigante en astronomía”. Según la
revista Investigación y Ciencia, en la actualidad “la
resolución del Hubble decuplica la del mejor instrumento
instalado en tierra, y gracias a ello puede observar con
claridad un volumen de espacio mil veces mayor [que
otros telescopios]”.
Cifras
En el momento de ser lanzado era del
tamaño de un vagón cisterna o de un edificio de cuatro
pisos, de 13 metros de longitud y 4 de diámetro, y un
peso superior a las 12 toneladas.
La cámara más sofisticada del telescopio espacial Hubble
ha creado una imagen mosaico de un gran pedazo del
cielo, que incluye al menos 10.000 galaxias.
El Hubble se encuentra a 593 km sobre nivel del mar.
Con el telescopio Espacial Hubble se han observado
aproximadamente un millón de objetos. En comparación, el
ojo humano tan sólo puede ver unas 6.000 estrellas a
simple vista.
Las observaciones del HST, incluyendo unas 500.000
fotografías, ocupan 1.420 discos ópticos de 6,66 GB
(8,34 terabytes).
El Hubble orbita la tierra a unos 28.000 km/h., dando
una vuelta a nuestro planeta aproximadamente cada 97
min.
A pesar de la gran velocidad a la que orbita la tierra,
el telescopio es capaz de apuntar a un astro con enorme
precisión (la desviación es inferior al grosor de un
cabello humano visto a una distancia de un kilómetro y
medio)
El Hubble tiene un índice con la posición detallada de
15 millones de estrellas (catálogo H.G.S.C. o Hubble
Guide Star Catalogue) que le permite apuntar con gran
precisión a sus objetivos.
La distancia total que ha recorrido al rededor de la
tierra es de unos 3.000 millones de kilómetros, superior
a la que supondría hacer un viaje de ida a Neptuno.
Astrónomos de más de 45 países han publicado los
descubrimientos hechos con el Hubble en 4.800 artículos
científicos.