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Ésta es la
más famosa leyenda de México. Es tan trascendental para los
mexicanos, que algunos descendientes de inmigrantes que viven en
Estados Unidos y Canadá, aseguran haber visto a la Llorona en la
ribera de los ríos.
Existen varias versiones de la misma leyenda, pero la más
popular relata que a mediados del siglo XVI, los habitantes de
la Ciudad de México acostumbraban a refugiarse en sus hogares a
la hora del toque de queda, especialmente los sobrevivientes de
la antigua Tenochtitlan. Cerraban puertas y ventanas, y todas
las noches algunos despertaban por los llantos de una mujer que
andaba en las calles gritando "!Ay, mis hijos!" (de allí su
nombre de la Llorona). Este suceso se repitió por mucho tiempo.
Quienes se cercioraron del llanto durante las noches de luna
llena, dijeron que la iluminación de la luna les permitió ver
que las calles se llenaban de una neblina espesa a ras del suelo
y también a una persona que parecía ser una mujer vestida de
blanco con un velo en su rostro recorriendo con pasos lentos
cualquier dirección de la ciudad, pero siempre se detenía en la
Plaza Mayor para arrodillarse y volver su rostro al oriente y
luego se levantaba para continuar su recorrido. Al llegar a la
ribera del lago de Texcoco, desparecía. Pocos hombres se
arriesgaron a acercarse a la manifestación fantasmal y sufrieron
espantosas revelaciones o se murieron.
De las otras versiones se sabe que:
1. La versión original de la leyenda es de origen mexica y narra
que esa misteriosa mujer era la Diosa Cihuacóatl, vestida con
ropas de cortesana precolombina y que cercano el tiempo de la
Conquista de México gritaba "¡Oh, hijos míos!, ¿dónde os llevaré
para que no os acabéis de perder?" para anticipar los próximos
eventos terribles. 2. Una versión indica que la Llorona es el alma de La Malinche,
penando por traicionar a los mexicanos durante la Conquista de
México. 3. Otra versión relata la tragedia de una mujer ostentosa y
codiciosa, que al enviudar perdió su fortuna y al no soportar la
miseria ahogó a sus hijos y después murió, pero regresó del más
allá para penar por sus crímenes. 4. Otra versión relata que era una joven enamorada que había
muerto un día antes de casarse y traía al novio la corona de
rosas que nunca llegó a ceñirse. 5. Otra versión relata que era una esposa muerta en ausencia del
marido a quien venía a darle el beso de despedida. 6. Otra versión narra que esa mujer fue asesinada por su marido
y aparecía para lamentar su muerte y confesar su inocencia. 7. Otra versión es sobre una mujer que tenía dos hijos y que en
un baile conoció a un hombre y se enamoró de él, pero un día le
dijo que se iba de viaje y ella le preguntó cómo podía hacer
para que él se quedara y le contesto que matara a sus hijos,
ella se quedó pensando hasta que decidió asesinarlos, pero
después lo vio en un baile con otra y por el remordimiento se
puso a llorar gritando "¡ay, mis hijos!". |