Templo Mayor



"De las ruinas, México emergerá victorioso, cuando sintamos el poder de nuestras raíces"

Descubrimiento

La zona arqueológica fue descubierta el 21 de febrero de 1978, por un grupo de trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, dirigidos por el Ing. Felipe Curcó Bellet , que realizaban trabajos de excavación con la finalidad de colocar cableado subterráneo. Al bajar el nivel del piso uno de los trabajadores golpeó una piedra circular con relieves, y llamó al departamento de arqueología. La piedra era una representación de la diosa de la luna (Coyolxauhqui), ésta se encontraba ubicada en la escalera derecha de la pirámide del templo mayor, el cual era el centro ceremonial azteca. Posteriores excavaciones rescataron gran parte del templo y el recinto ceremonial que lo rodeaba, que estaba sepultado al noreste de la Plaza de la Constitución debajo de las calles de Guatemala y Argentina, y se creía perdido desde tiempos de la colonia, tras la conquista de México, pues Hernán Cortés ordenó utilizar sus materiales para construir en su lugar otra ciudad, ya que además debía acabar con los cultos ajenos a la religión católica.
 



Posible reconstrucción según una maqueta

Edificios del recinto

También en el Recinto del Templo Mayor se encontraba el Calmécac. Aquí se muestra una lista de los edificios en el Centro Ceremonial:

  1. Casa de las águilas

  2. Edificio C. Xochipilli

  3. Templo Mayor

  4. Edificio F. Xochipilli

  5. Xochiquétzal

  6. Chicomecóatl

  7. Templo de Ehécatl

  8. Cihuacóatl

  9. Coacalco. Era la sección donde se tenían los dioses de las naciones vencidas.

  10. Calmécac. Era la escuela para los hijos de los nobles aztecas.

  11. Tzompantli

  12. Juego de pelota

  13. Tozpalatl

  14. Tonatiuh

Interpretación

La interpretación del sentido de este complejo debe entenderse basándose en las concepciones religiosas mesoamericanas en general y luego a la luz de las aztecas en particular por la mezcla de elementos de otras culturas que se hallan presentes en el lugar.

En la cosmografía mesoamericana cada punto cardinal tenía un significado: así el mundo tenía forma de cuadrado dividido en cuatro partes y cuyo centro es el eje del universo. En la primera página del Códice Fejérváry-Mayer se representa precisamente a Tenochtitlán con sus cuatro secciones estructuradas por el Recinto del Templo Mayor en el centro. Igual en el Códice Mendoza que representa simbólicamente a Tenochtitlán en el centro con la imagen de su glifo, el águila en el nopal, representando a la vez a Huitzilopochtli (que ordenó la fundación de la ciudad) y a su santuario. Ambos santuarios en la cumbre corresponderían al último nivel de los cielos aztecas; Omeyocan (es decir el «lugar de la dualidad».

Ciertas características del edificio se asocian con el mito originario azteca sobre el nacimiento de su dios tribal Huitzilopochtli en el cerro Coatepec (náhua: Montaña de las serpientes )?. En este mito, el embarazo "milagroso" de la diosa madre Coatlicue enfurece a su hija Coyolxauhqui y a sus cuatrocientos hijos, los Centzon Huitznahua. Cuando deciden matar a su madre, ella parirá en la misma cumbre de Coatepec a Huitzilopochtli que desmiembra a su hermana y arroja los pedazos por la montaña. Luego persigue a sus hermanos y les extermina. El adoratorio de Huitzilopochtli en la cima del Templo Mayor simbolizaría Coatepec. Así comprendemos la presencia al pie de la escalera que llevaba a la cumbre la famosa escultura que representa a Coyolxauhqui desmembrada. Cuando una víctima era sacrificada en la cima del templo, su cuerpo era arrojado escaleras abajo, como una repetición simbólica del mito.

Además por otro lado, el Templo Mayor calmaría la sed de legitimidad del pueblo azteca: ciertos autores consideran que esta tribu recién llegada al escenario del valle de México sufría una especie de «complejo de inferioridad» por su inferior desarrollo cultural respecto a las civilizaciones conquistadas y por ello deseaban aparecer como sucesores de las grandes civilizaciones mesoamericanas, cuyas ruinas todavía se encontraban bajo sus pies, como las de Teotihuacán y las de los toltecas; para ello por ejemplo enterraron bajo el Templo Mayor máscaras que extrajeron de las ruinas de Teotihuacán y también imitaron detalles arquitectónicos como el perfil talud-tablero de Teotihuacán o los Chac Mool de Tula).

El acabado del Templo Mayor era el de una pirámide doble: doble escalera y dos santuarios en su cumbre. Según Ester Pasztory, esta forma arquitectural, presente en otros lugares, permitía a los aztecas asociar a su dios tribal, Huitzilopochtli, con una divinidad principal del panteón mesoamericano, el dios de la lluvia, Tláloc. En este binomio rico en simbología algunos ven la asociación de la pequeña tribu nómada recién llegada al valle de México con las antiguas poblaciones sedentarios de la meseta central. El arqueólogo mexicano Matos Moctezuma ve además allí la expresión sacralizada de dos funciones económicas: Huitzilopochtli dirige la guerra que permite obtener tributo de los vencidos, mientras que Tláloc dirige las actividades agrícolas. También podemos ver allí la asociación del Norte árido representado por Huitzilopochtli y origen de la tribu azteca; y el Este húmedo y acuático representado por Tláloc.

El Templo Mayor y el Recinto del Templo Mayor fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexica, Tenochtitlan.

Además, en el Recinto del Templo Mayor confluían los aspectos más importantes de la vida política, religiosa y económica de los mexicas, esferas inseparables de su mitología, aquí tenían lugar desde las fiestas que el tonalpohualli marcaba, hasta la entronización de tlatoanis y funerales de viejos gobernantes.

Su construcción se realizó en siete etapas

El Templo Mayor, al igual que muchas construcciones del Recinto Sagrado de Tenochtitlán, fueron ampliadas en repetidas ocasiones. Las fuentes históricas mencionan que era modificado a la par que el dominio mexica aumentaba .Además, la ciudad sufría de constantes inundaciones, terremotos y asentamientos de terreno que obligaban a los mexicas a elevar el nivel de sus construcciones.

Siete veces fue cubierto el templo en su totalidad con relleno de lodo y piedra, construyendo encima un nuevo edificio de mayores proporciones y mejor calidad. En cinco ocasiones más, fue ampliada solo la fachada principal: Durante la inauguración de cada nuevo edificio se sacrificaban cautivos de guerra, procedentes de señoríos sometidos para tal ocasión.
Debido a esta técnica constructiva, las etapas más antiguas no fueron vistas ni por los españoles, ni por las últimas generaciones mexicas..

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El Templo Mayor era el lugar por excelencia de las cardiotomías, el sacrificio humano bajo su forma más corriente que era la extirpación del corazón. El mito azteca del Quinto Sol explica esta práctica: el universo es inestable porque depende de la continuidad del movimiento del sol y sería destruido si éste se para, por ello continuamente los hombres deben imitar a los dioses que se sacrificaron en Teotihuacán para que el sol se pusiese en movimiento. Aunque el sacrificio humano siempre existió en Mesoamérica, podemos preguntarnos porqué tomó un carácter tan crudo en los aztecas: según los cronistas, en 1487 entre 3.000 y 84.000 personas fueron sacrificadas durante los cuatro días que duró la reconsagración del Templo Mayor en el reinado de Ahuízotl — aunque estas cifras les parecen exageradas a ciertos autores por la dificultad técnica de matar tantas personas en tan poco tiempo.

Una de las teorías más difundidas para explicar este hecatombe es el giro ideológico que se efectuó durante una gigantesca hambruna hacia 1450, se le atribuye a Tlacaélel la idea de se debió a la cólera de los dioses porque no se les abastecía suficientemente de sangre humana, que los aztecas designaban con una metáfora: «Chalchiuatl» ('agua preciosa'). Para poder asegurar este aprovisionamiento de víctimas, inventaron la institución de las «guerras floridas», una forma de guerra ritual donde en vez de matar se procuraba capturar a los guerreros enemigos para sacrificarlos.

 


Construcción

El Templo Mayor era la mayor estructura de la ciudad, ubicado en el centro ceremonial de la capital del imperio, en lo que fue el islote original de su fundación. En realidad era un templo doble, formado por la típica pirámide trunca, pero de doble escalinata y con un templete anexo en cada esquina frontal de su base, que tenía unos 60 metros de alto, y en su cima los dos templos, dedicado uno al culto de Tláloc, dios de la lluvia (al norte, con pintura azul), y el otro a Huitzilopochtli, dios de la guerra (al sur, con pintura roja).

Etapas

El templo mayor fue construido en siete etapas aunque también sufrió unas cuatro ampliaciones, estas sucesivas construcciones se iban amontonando una sobre otra de forma que cada una recubría la anterior.

De la primera etapa, la original, no queda ninguna evidencia debido a que habría sido levantada con un material perecedero.

De la segunda etapa sabemos que es anterior a 1428 y conocemos bien su parte superior, se han hallado los dos adoratorios de la cima así como un chac-mool frente al adoratorio de Tláloc y una piedra de sacrificios frente al de Huitzilopochtli. Además se conservan pinturas murales del adoratorio de Tláloc.
Por otra parte en el último escalón frente a la piedra de sacrificios se halla un glifo que de ser numeral estaría datando esta capa al año 1390.

 

Etapa II

Durante el periodo comprendido entre 1375 y 1427 d.C., Tenochtitlán se hallaba bajos sujeción del señorío de Azcapotzalco.
La etapa II es una de las más antiguas del Templo Mayor: Fue construida alrededor de 1400 d.C., quizá durante el gobierno de Huitzilihuitl. Están descubiertos tan solo, una parte del basamento piramidal y los adoratorios del Tláloc y Huitzilopochtli. El resto del edificio se encuentra bajo el subsuelo de la ciudad.
Los adoratorios son pequeñas construcciones independientes, hechas de piedra, recubiertas de estuco y decoradas con pintura mural: Los documentos antiguos narran que la parte superior de cada uno de estos adoratorios era muy alta y estaba decorada con remates arquitectónicos conocidos como almenas.

 

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Adoratorio de Tláloc

Tláloc, Dios de la lluvia, fue venerado por los mexicas y por muchos pueblos mesoamericanos desde tiempos remotos: Esta deidad se encargaba de traer lluvia que hacía posible las cosechas, pero también podía traer las tempestades que terminaban con ellas.

En el interior del adoratorio destaca una banqueta sobre la que debió de colocarse la imagen del Dios. En esta parte del edificio se encuentra la pintura mural mejor conservada, cuya reproducción puede verse en la sala 5 del museo.

Frente a la entrada podemos ver la escultura policromada de un Chac mol, con atributos de Tláloc, que aún conserva el color original. En 1989 se excavó un túnel en la mitad de la escalinata que conduce a este adoratorio, encontrándose la cabeza de otro chac mol. Esta es la pieza mexica más antigua hallada en el Templo Mayor, que data del año 1350 d.C. aproximadamente.

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La tercera etapa está datada en 1431 (4 caña) del reinado del emperador Itzcóatl, se conservan las escalinatas así como parte del pavimento.

Etapa III

El Templo Mayor fue ampliado en todas sus fachadas durante el gobierno de Itzcóatl, el cuarto tlatoni mexica. Esto probablemente sucedió alrededor del año 1431 d.C. Bajos su mandato, los mexicas comenzaron a ganar poderío, a través de alianzas e incursiones en la guerra..
De esta época destacan ocho esculturas: Se trata de replicas exactas de las que se encuentran en este mismo lugar, cuyas originales pueden ser apreciadas en el museo.
Dos de los ocho personajes representados tienen los brazos sobre el pecho. Los seis restantes tienen el puño cerrado formando un hueco: debido a la nariguera lunar que algunos portan, se ha interpretado que representan a las huiznahuas o "las estrellas", hermanas de Huitzilopochtli y la coyolquixauh..

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De la cuarta etapa, hacia 1454 con Moctezuma I, se han hallado numerosos elementos no arquitectónicos, estaba completamente rodeada de braseros con atribuciones a Tláloc y a Huitzilopochtli. La cuarta capa fue ampliada por su parte delantera con una plataforma adornada con serpientes ondulantes, las alfardas de la escalera también terminan con serpientes. Además en la base del templo de Huitzilopochtli se hizo el hallazgo de un disco pétreo con relieve de Coyolxauhqui, que germinó el deseo de comenzar las excavaciones del templo.
La ampliación quizá date del reinado de Axayácatl.

Etapa IV

Moctezuma I, el quinto tlatoni mexica, gobernó de 1440 a 1469 d.C. Durante esta época los mexicas consolidaron su poderío: En este tiempo el Templo Mayor sufrió una ampliación total.

De esta época se conserva la plataforma general, adornada con enormes braseros y cabezas de serpiente, así como estos del primer cuerpo del basamento piramidal y parte de las escalinatas de la fachada principal.
La dios Coyolxauhqui, muestra el torso y las extremidades desmembradas, hechos con tezontle estucado.

Esta representación se encontró bajo el piso que ocupaba el monolito de Coyolxauhqui, encontrado en 1978: En la parte posterior de la plataforma se encontró una inscripción con fecha "1 Conejo", que corresponde probablemente al año de 1454 d.C.i.

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Coyolxauhqui

 

Etapa IVb

Axayacatl fue el 6º Tlatoani o señor de Tenochtitlán (1469 - 1481 d.C.). En los inicios de su Gobierno, ordeno construir la segunda ampliación de la fachada principal del Templo Mayor
Vale la pena observar las magnificas esculturas de cuatro cabezas de serpiente, junto a la escalinata: En los extremos, se aprecian serpientes con enormes cuerpos ondulantes, que conservan el color original.
En la mitad norte de la plataforma, dedicada a Tlaloc sobresale el altar de las ranas, animales asociados a esta deidad.
En la cima hay un pequeño adoratorio dedicado al Dios. En la mitad dedicada a Huitzilopochtli, destaca una lápida decorada con serpientes labradas, empotrada en la escalinata: Al pie de esta, se encuentra una copia del monolito de la Coyolxauhqui.

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Las serpientes y las ranas en el templo Mayor

La importancia de la fauna en la vida ritual mexica queda manifiesta en el Templo Mayor, tanto en la arquitectura como en las ofrendas.

Diferentes especies de serpientes fueron representadas en la arquitectura del edificio, decoradas con elementos simbólicos como plumas o discos perforados y espirales: En las cuatro fachadas de la plataforma hay cabezas monumentales esculpidas en basalto: dos enormes serpientes de cuerpo ondulante y 6 metros de largo, flanquean el acceso a la plataforma: Se ha interpretado que las cabezas de serpientes empotradas en el basamento evocan el cerro de Coatepec, lugar donde nació Huitzilopochtli.

Al centro de la plataforma de la Etapa IVb, se encuentra el Altar de ranas. El croar de estos anfibios anunciaba la llegada de las lluvias: Durante la fiesta de la veintena de Tozoztontli, celebración relacionada con el maíz, las ranas eran vestidas de azul, para después ser sacrificadas y asadas.

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La quinta etapa solo dejó la plataforma general estucada y parte del piso ceremonial. Dataría del 1470 aproximadamente.

La sexta etapa fue construida hacia 1500 y de ella permanece parte de la fachada principal con un muro con tres testas de serpientes.

Patio Norte

Este patio tiene varias superposiciones de pisos, realizados para contrarrestar el hundimiento del terreno y las constantes inundaciones que sufría Tenochtitlán, los tres pequeños edificios que se observan al frente, alineados con el muro de la plataforma del Templo Mayor, han sido designados con las letras A, B. y C. Fueron construidos alrededor del 1550 d.C (Etapa VI)

El edificio A es el más próximo a nosotros. Tiene dos escalinatas que conducen a su parte superior, solo conserva el recubrimiento de estuco.

El edificio B o altar Tzompantli, está decorado en hileras de cráneos humanos labrados en piedra.
En el edifico C o Templo Rojo Norte, es factible observar pintura mural en muy buen estado de conservación. Su arquitectura evoca el estilo Teotihuacano.

Otra pequeña construcción puede ser observada junto a la calle Justo Sierra, en el límite de la Zona Arqueológica. Se trata del edifico D.

El edifico de mayores dimensiones, ubicado al norte, es la Casa de las Águilas. Los aposentos que podemos ver en su interior corresponden una etapa constructiva anterior, entre 1481 y 1486 d.C.l
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La casa de las Águilas

Uno de los lugares más importantes del Recinto Sagrado fue el edificio conocido como la Casa de las Águilas. En él, se efectuaban ceremonias de la elite mexica, Estos rituales incluían la meditación, la oración, la penitencia y la realización de ofrendas. 

El edificio fue construido y ampliado en tres ocasiones entre 1430 y 1500 d.C. Durante el recorrido podemos observar dos de estas tres etapas constructivas, la más antigua (Etapa I) se encuentra sepultada. 

Alrededor de 1470 d.C., durante el gobierno de Axayáclatl, el edificio fue ampliado (Etapa II).

Conocer en la actualidad el interior de este recinto, es un privilegio que no tuvieron muchos mexicas, porque muy pocos tenían acceso a él. 

La Casa de las Águilas fue destruida durante la conquista y quedo enterrada bajo la iglesia de Santiago Apóstol.

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Etapa 2 de la casa de las Águilas

Esta etapa es la mejor conservada, por lo que podemos conocer las escalinatas, el pórtico, los cuartos y un pequeño patio interior. Este último permitía la entrada de luz y lluvia, así como la circulación de aire. El agua pluvial drenaba por medio de la coladera que está en el piso.

Los aposentos interiores muestran una influencia tolteca, estilo que estuvo de moda cuatro siglos atrás de la construcción del edificio: ejemplo de ello son las banquetas y los braseros con rostro de Tláloc.

Las flores de cuatro pétalos, localizados en las entradas de los cuartos al este del edificio, simbolizaban los cuatro rumbos del universo: En la parte sur, podemos observar un horno colonial que destruyo parte del edificio.

Cuatro esculturas de cerámica que flanqueaban los accesos a los cuartos, fueron encontradas durante las excavaciones: dos de ellas representan hombres con atavíos de águila, dos más al dios de la muerte, Mictlantecutli. Estas esculturas pueden verse en el interior del museo.

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Banquetas en la casa de las águilas

Las banquetas adosadas al pie de los muros de este recinto están formados por bloques de piedra bellamente labradas con bajorrelieves y pintados con colores vivos sobre fondo rojo.

En las banquetas se representa la procesión de guerreros armados que convergen en un zacatapayolli, bola de heno que servía para encajar las espinas o punzones ensangrentados utilizados en el autosacrificio.

Estos elementos arquitectónicos, al igual que los braseros que representan el rostro de Tláloc, son de inspiración Tolteca, estilo que copiaron los mexicas cuatrocientos años después de su establecimiento.

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Exploraciones en la casa de las águilas

Exploraciones en la casa de las águilas
Las excavaciones en el sitio desde 1081, han arrojado resultados sorprendentes: Destaca el hallazgo de las esculturas de dos individuos ataviados como águilas, y gracias al trabajo interdisciplinario se pudo saber el tipo de actividades rituales llevada a cabo en el edificio: la recurrencia de los ritos dejaron testimonio en los pisos.
La actividad ritual se concentraba en las aéreas cercanas a los altares, braseros y esculturas:
Los análisis químicos de los pisos, permitieron saber que en ellos había residuos de productos animales, vegetales, pulque y sangre, distribuidos en zonas especificas.

Durante la última temporada de excavación, se recuperaron esculturas de cerámica que representan al dios Mictlantecutli, señor de inframundo, lugar al que se dirigían las almas de quienes fallecían por muerte natural o vejez.

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Templo Rojo (Edificio C)

Fue construido con el sistema de talud y tablero, inspirado en las construcciones Teotihuacanas. La fachada principales se compone de un vestíbulo con un pequeño altar circular en el centro.

Esta área se encuentra limitada por muros adornados con grandes círculos rojos de piedra y con listones pintados de color rojo y blanco. Al fondo esta un pequeño templo totalmente pintado con diseños de colores rojo, amarillo, azul, negro y blanco.
Este edificio se caracteriza por tener una pintura mural sobre estuco, con diseños de gran calidad y muy buena conservación..

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Altar Tzompantli (Edificio B)

 

Distribuido en hileras, doscientos cuarenta cráneos de piedra, cubiertos con varias capas de estuco, decoran la fachada posterior y lateral del edificio. La fachada principal tiene una escalinata limitada por alfardas. En su interior se localizo una de las ofrendas más espectaculares, que contenía representaciones de instrumentos musicales y los esqueletos de un puma y un lobo, entre otros elementos.


Este edificio, se ubica al norte del Templo Mayor, indicando simbólicamente la región de los muertos o Mictlampa, según la cosmovisión mexica.
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Finalmente la séptima está datada entre 1500 y 1521, es la que contemplaron los primeros españoles y de ellas apenas se conserva el piso de lajas del recinto ceremonial.

Técnicas constructivas

 

Los problemas del subsuelo lodoso en Tenochtitlán, así como las frecuentes inundaciones que sufría durante las crecidas de lagos, forzaron a los mexicas a adoptar técnicas constructivas particulares.


La cimentaciones se hacían clavando estacas del árbol conocido como ahuejote en el lecho lacustre o en la isla, que afianzaban con fragmentos de tezontle y lodo: Así preparaban el terreno para levantar los basamentos que consistían de un núcleo de tierra y piedra volcánica: Esta técnica fue tan efectiva, que los españoles la adoptaron en sus primeras construcciones
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Las siete ampliaciones del Templo Mayor

Cada gobernante tenía la misión de aumentar el tamaño del Templo Mayor, la cual además de ser reflejo del crecimiento, también estaba motivada por las inundaciones que sufría la ciudad.

En este punto del recorrido es posible observar la superposición de las diversas etapas constructivas de las plataformas sobre las que se asentaba la pirámide.

Aquí se observan los vestigios de la Etapa VII, ultima ampliación del Templo Mayor.
Además, es posible observar las primeras etapas constructivas, de tal forma que se trata de un punto estratégico que nos permite ser testigos de casi dos siglos de desarrollo histórico. Obsérvese en el diagrama los restos del edificio correspondientes a las ampliaciones de todos los gobernantes mexicas.

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Colector de aguas negras

Bajo el andado metálico corre un ducto de ladrillo: Se trata de un colector de aguas construido hacia el año 1900, que cruz abajo la actual calle de Guatemala. Al realizar esta obra pública, e Templo Mayor fue travesado y destruidas todas las etapas constructivas en un ancho de dos metros. En esta época se pensaba que el templo Mayor se hallaba sepultado bajo la Catedral Metropolitana.i.

 

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Templo Mayor y Catedral Metropolitana

Durante su edificación, el Templo Mayor fue ampliado en sus cuatro fachadas siete ocasiones. Para 1571, año de la conquista de Tenochtitlán, El Templo Mayor había alcanzado sus mayores dimensiones con una altura de 45 metros. La Catedral Metropolitana mide hoy 60 metros de altura, tan solo 15 metros más que el antiguo templo.
Recientes investigaciones en la catedral Metropolitana; han revelado los templos que se encuentran sepultados bajo ella.

 

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Comparativo de los grandes monolitos

Piedra del Sol Coyolxauhqui Tlaltecuhtli  
1790 1978 2006  
3.58 x 3.58 mts. 3.23 x 3.08 mts. 4.00 x 3.57 mts.  

Tlaltecuhtli

 

Una representación de Tlaltecuhtli en su aspecto antropomorfo femenino Una representación de Tlaltecuhtli en su aspecto zoomorfo femenino

 

Destrucción del gran Templo

Después de la caída de Tenochtitlán en 1521, el templo Mayor fue destruido casi en su totalidad y sobre sus ruinas se edificaron casas de dos conquistadores, los hermanos Ávila. En 1566, estos hermanos fueron hechos prisioneros junto con Martín Cortes Hijo del conquistador Hernán Cortes, por conspirar contra la corona española.
Los Ávila fueron sentenciados a muerte y decapitados: sus casas fueron demolidas y el terreno se cubrió con sal, según establecía la sentencia: el predio quedo abandonado durante muchos años y fue utilizado como basurero. La placa que se observa en este punto del recorrido, escupida en el siglo XVI, narra los acontecimientos.
Tiempo después, las propiedades de los Ávila fueron otorgadas en usufructo a la Universidad Real y Pontificia para que ahí se edificara su sede. Este proyecto nunca se realizo y los terrenos pasaron después por varios dueños: en el año de 1928 se instaló en este lugar la Librería Robredo que fue traspasada en 1934 a José Porrúa e hijos.
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Carlos Monsiváis, viajero en el templo mayor

 

 

 

 

 


Música Prehispánica, Álbum Guerreros Sagrados, Acercamiento de los Dioses
Fotos. Ing. Julián Yarza Cano


Pintor Jesús Helguera


Chichén Itzá Piedra del sol Consigna de Anáhuac Calendario Maya Mexica Coatlicue
         
     
  Popocatépetl e Iztaccíhuatl   Noche Triste