Poco se imaginaba Francisco I. Madero
(1973-1913) que la cárcel donde estuvo encerrado en 1910
y donde comenzó a gestar la Revolución mexicana se
convertiría casi un siglo después en un espacio para las
artes. se transformo lo que "fueron celdas en un espacio
para la música, la danza, el teatro, la escultura"
La luz que se filtra por una ventana ilumina la celda de
Madero, sobre la que una placa recuerda a quien en sus
horas preso iniciara la redacción del Plan de San Luis,
el llamamiento a las armas para derrocar al tirano
Porfirio Díaz (1830-1915).
El edificio de la cárcel, construido al filo del primer
compás del siglo XX, recuerda al Palacio Negro de
Lecumberri de la capital mexicana, otro temido penal
tras cuyos muros estuvo preso, entre muchos otros, el
líder revolucionario Pancho Villa.
Se pretende que el enclave figure entre los dedicados a
conmemorar en 2010 el bicentenario del inicio de la
independencia de México y el centenario del comienzo de
la Revolución Mexicana.




Agradecemos las
atenciones del Sr. Mónico Cruz Vázquez Castro
por las facilidades dadas para la recopilación de
información, sobre este Centro de las Artes
