Miguel Hidalgo y Costilla

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Vida

Primeros años ¿ Nació el 8 de Mayo de 1753 en la ex-hacienda de Corralejo, Pénjamo, Guanajuato, fue hijo criollo de Don Cristóbal Hidalgo y Costilla y de Doña Ana Maria Gallaga. Fue bautizado con el nombre de Miguel, en la capital de Cuitzeo de los Naranjos el día 16 de mayo de 1753. Hidalgo era el mayor de los cuatro hijos del matrimonio y se le dió la mejor educación que se le podía dar en la época.

La población del lugar era predominantemente criolla y para alcanzar cierto prestigio o poder en la Nueva España tenían tres opciones: destacar como comerciantes, hacer carrera militar o ingresar al sacerdocio, porque los importantes cargos públicos los ocupaban solamente lo españoles peninsulares. Así es que los dos hijos mayores de este matrimonio, Miguel y Joaquín, fueron destinados al servicio de la Iglesia y fueron mandados a estudiar desde los doce años a la ciudad de Valladolid, en el Colegio Jesuita de San Francisco Javier (actual Palacio Clavijero), en donde estuvieron dos años, ya concluidos Hidalgo se trasladó al Primitivo Colegio de San Nicolás (actual Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo). En él destacó como estudiante, y gracias a su astucia y perspicacia recibió el apodo de "El Zorro". Ahí aprendió Latín, Filosofía y Teología, más tarde él y Joaquín fueron a estudiar a la Universidad de México, en la Ciudad de México por otros tres años y se graduó en Teología. Presidió diversas sociedades estudiantiles y literarias. Se ordenó sacerdote a los 26 años. Posteriormente se consagró a la enseñanza en el Colegio de San Nicolás y escribió una "Disertación sobre el verdadero método de estudiar teología escolástica", también ocupó los cargos de tesorero, secretario y vicerrector del Colegio. En 1790, cuando tenía 37 años, fue nombrado rector.

Durante su estadía en el Colegio fue ávido lector de literatura de origen francés, como La Fontaine, Moliére, Racine, además de Cicerón y Demóstenes, entre otros, lo que le permitió adoptar una posición crítica sin que ello ponga en entredicho su fe católica. En ese tiempo, tuvo como alumno a José María Morelos y Pavón, con quien trabó amistad y le transmitió algunas de sus inquietudes, situación que se reflejaría años más adelante cuando Morelos se incorporó también a la lucha por la Independencia.

Hidalgo tenía un carácter fuerte, impetuoso, y con grandes dotes de líder. En su época de estudiante, y ya como sacerdote tuvo diversos deslices, lo cual era muy común en curas de la época, y tuvo por amante a una joven llamada Guadalupe, la que posteriormente ingresó como monja carmelita. También se supone que vivió con Manuela Ramos Pichardo, con quien tuvo dos hijos. De igual manera tuvo otros dos hijos con Josefa Quintana.

En 1790 Hidalgo recibió la herencia paterna, lo cual le permitió comprar tres haciendas, todas ellas ubicadas en Michoacán.


Curatos

En 1792 Hidalgo renunció repentinamente a la rectoría y pasó a ocupar el curato de Colima. Los historiadores no han podido ponerse de acuerdo con relación al motivo real de su renuncia en el Colegio de San Nicolás, pero se cree que se vio orillado a hacerlo por motivos políticos, debido a sus ideas, consideradas como radicales.

Ahí permaneció sólo ocho meses, y después se trasladó al curato de San Felipe Torresmochas, en el Estado de Guanajuato. Una vez ahí, formó una orquesta, impulsó el teatro y sedujo a la actriz Josefa Quintana.

En 1800 abandonó la población, debido a diversos problemas económicos que enfrentaban sus haciendas en Michoacán, así como una mina de su propiedad, en Angangueo. Se estableció temporalmente en Tajimaroa (actualmente, Ciudad Hidalgo). En ese tiempo, fue procesado por la Inquisición, debido a sus afirmaciones teológicas, pero fue perdonado por haberse arrepentido de sus afirmaciones.

En agosto de 1803, ya a los 50 años, se trasladó al curato de Dolores, donde reorganizó la economía del pueblo, estableció fábricas, curtidurías, explotaciones del gusano de seda, viñedos y herrerías. Además continuaba efectuando frecuentes viajes, a Guanajuato y Querétaro, donde trabó amistad con Juan Antonio Riaño e Ignacio Allende.

Grito de Dolores

El estandarte de la Virgen de Guadalupe que el cura Hidalgo llevaba en la mano. En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo dio el famoso Grito de Dolores en la parroquia del pueblo de Dolores, Guanajuato. El "grito" fue un llamado del Cura Hidalgo, Ignacio Allende y Juan Aldama dirigido a los párrocos de la población de Dolores. En el llamado, los insurgentes motivaron a la población a que se levantara en contra de la autoridad virreinal de la Nueva España. Con un estandarte de la Virgen de Guadalupe en una mano, Hidalgo da un sermón emotivo al congregarse la gente y al final grita ¡Viva la Virgen de Guadalupe!, ¡Viva la América española!, ¡Viva Fernando VII!, ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!.

El estandarte de la Virgen es considerada hoy en día como la primera bandera no oficial de México debido a que fue el símbolo primordial del ejército insurgente durante la Guerra de Independencia. José María Morelos después utilizaría una similar a la de Hidalgo.

El 28 de septiembre entró en Guanajuato exigiendo la rendición de el ejercito español que se habían parapetado con víveres y armamento en la Alhóndiga de Granaditas. Los rebeldes lograron tomarla y decidieron ir hacia Guadalajara, en poder del sacerdote insurgente José Antonio "El Amo" Torres. En Celaya fusiló a varios delatores y continuó hacia Nueva Galicia (Jalisco). Al abandonar Guanajuato, el ejercito español pasó por las armas a los que habían apoyado la rebelión. En represalia Hidalgo ejecutó a todos los prisioneros de guerra españoles. En diciembre de 1810 la Inquisición le declaró hereje, apóstata y cismático. Ante la posible ofensiva de el ejercito español dejó Guadalajara y opuso resistencia en Puente de Calderón. Fue su segunda gran derrota. Se dirigió a Aguascalientes con el fin de establecer ahí su gobierno, en enero de 1811.

Captura y muerte

Captura


Muchos escritores como a lo largo de la historia, han catalogado a la captura de Hidalgo como un error táctico en la lucha por la independencia. Se le relevó del mando militar en favor de Ignacio Allende, pero conservó el liderazgo político. Marchó a Zacatecas y Saltillo para facilitar la adquisición de armas de Estados Unidos. Ignacio Elizondo, antiguo insurgente, que se había cambiado en secreto al bando realista, lo traicionó, siendo aprehendido Hidalgo junto con Allende, Aldama, Jiménez, Abasolo, Lanzagorta y otros, "un azote más terrible que todas las plagas que afligieron a Egipto...".

Hidalgo es procesado

Ya en Chihuahua, Ángel Abella, comisionado como Juez por el comandante general de las provincias internas interrogó al Cura Hidalgo quien prometió decir verdad en lo que supiere y fuera preguntado, si bien no se le dijo la causa de su prisión supone que es por haberse levantado para independizar de España la entonces llamada Nueva España.

Hidalgo confesó que aprehendió europeos a las cinco de la mañana del 16 de septiembre de 1810 sin más novedad que la de unos cintarazos que se le dieron a don José Antonio Larrincia (Larrinúa); que había levantado al ejército; fabricado moneda en Zacatecas; construido cañones y armas; fabricado municiones; depuesto autoridades si eran europeos o criollos que no seguían su partido; había perseguido a muchos de éstos y sólo había muerto el Intendente Se le acumularon delitos de alta traición, promotor de crímenes y asesinatos, sedicioso y conspirador y le obligaron a firmar una retractación por "sus errores cometidos contra la persona del Rey y contra Dios".

El proceso se alargó, con 43 declaraciones de mixto fuero. Se le colocó entre los amantes de las ideas de la ilustración y se le condenó a la degradación.

En un altar arreglado con un crucifijo sobre él en medio de dos `cirios encendidos. En una plataforma se colocaron cuatro sillones, viendo al público y dando la espalda al altar, en los cuales se sentaron el Ministro de la degradación y tres prelados asistentes. La orden dada por Francisco Javier Olivares, Obispo de Durango la ejecutó el doctoral del mismo obispo, Francisco Fernández Valentín. Con sádica paciencia se realizó la infame ceremonia.

Con un cuchillo rasparon las manos y las yemas de los dedos a Don Miguel Hidalgo al tiempo que se exclama:

Te arrancamos la potestad de sacrificar, consagrar y bendecir, que recibiste con la unción de las manos y los dedos...
el hábito clerical y te desnudamos del adorno de la Religión y te despojamos; te desnudamos de toda orden, beneficio y privilegio clerical; y por ser indigno de la profesión eclesiástica, te devolvemos con ignominia al estado de hábito seglar...

Luego con unas tijeras se le cortó algo de cabello y un peluquero terminó la operación, haciendo desaparecer la tonsura al tiempo de que se le decía:

Te arrojo de la suerte del Señor, como hijo ingrato, y borramos de tu cabeza la corona, signo real del sacerdocio, a causa de la maldad de tu conducta.
Al final del ceremonial de la degradación le entregaron a los jueces de la curia. El juez Abella le conminó para que expusiera las razones que tuvo para sublevarse contra el Rey y contra la Patria. El embargo la condena fue:

Excomunión y pena de muerte para Miguel Hidalgo. Por profesar y divulgar ideas exóticas: partidario de la Revolución Democrática Francesa. Por disolución social: al pretender independizar a México, del imperio Español. En consecuencia, por traidor a la Patria.
30 de julio de 1811

Muerte

El día de su fusilamiento pidió que no le vendaran los ojos ni le dispararan por la espalda (como era la usanza al fusilar a los traidores). Pidió que le dispararan a su mano derecha, que puso en el corazón. Hubieron de ser necesarias dos descargas de fusilería y el tiro de gracia para acabar con su vida, tras lo cual un comandante tarahumara, de apellido Salcedo, le cortó la cabeza de un solo tajo con un machete, para recibir una bonificación de veinte pesos. Miguel Hidalgo murió el 30 de julio de 1811 fusilado por las fuerzas realistas.

Post mortem

La bandera de El Doliente de Hidalgo. Después de la muerte de Miguel Hidalgo, sus seguidores diseñaron una bandera para recordar su muerte. Esta fue capturada el 2 de enero de 1812 por el ejercito español.

Las cabezas de Hidalgo junto con Allende, Aldama y Jiménez, fueron expuestas en sendas jaulas de hierro en las cuatro esquinas de la Alhóndiga de Granaditas hasta la Independencia de México en 1821, con el fin de dar escarmiento a sus seguidores. Los cuerpos finalmente fueron llevados con grandes honores y enterrados en La Rotonda de las Personas Ilustres en la Ciudad de México. Hasta el final, Hidalgo defendió la independencia y “el derecho que todo ciudadano tiene cuando cree que la patria está en riesgo de perderse”.

En su honor

Mural con la figura de Miguel Hidalgo. En honor de Miguel Hidalgo y Costilla se han nombrado un gran número de calles o avenidas en diferentes localidades y ciudades de México. El Estado mexicano de Hidalgo fue nombrado en su nombre. La localidad en donde dio el Grito de Dolores anteriormente se llamaba simplemente Dolores. Horas después de la independencia cambiaron el nombre a Dolores Hidalgo. Actualmente en el dinero mexicano Hidalgo aparece en el billete de $1.000. Otros lugares o cosas nombradas en su honor incluyen:

En 1920 Walter Baade nombró a el cometa (944) Hidalgo en honor a Miguel Hidalgo y en agradecimiento a los mexicanos por dejar a los astrónomos alemanes la observación de un eclipse solar en territorio nacional. Otros lugares nombrados en su honor incluyen:
El Municipio de Hidalgo en el estado de Durango y la cabecera municipal de esta, Villa Hidalgo.
El Municipio de Villa Hidalgo en el estado de Zacatecas.
La localidad mexicana de Hidalgo en el estado de Michoacán.
El Condado de Hidalgo en el estado de Texas, (Estados Unidos) y una ciudad que se encuentra en esta.
El Condado de Hidalgo en el estado de Nuevo México, (Estados Unidos).
Hidalgo, una localidad en el estado de Nuevo León, México.
La delegación Miguel Hidalgo en el Distrito Federal de México en donde se encuentra la Residencia Oficial de Los Pinos, el Castillo de Chapultepec, y el Auditorio Nacional y otros lugares importantes de la Ciudad de México y el país.
Es nombrado con detalle de honor la ex-hacienda donde nació Corralejo de Hidalgo, así como la ciudad de Pénjamo (territorio al que pertenece la ex-hacienda) Pénjamo de Hidalgo, lugar donde existen numerosos monumentos y lugares nombrados en su honor.
Un mural con su imagen en la Alhóndiga de Granaditas.

Bibliografía
Sierra Partida, Alfonso. Perfiles de grandeza en la historia de México, Deleg. Benito Juárez, Departamento del Distrito Federal, México, 1978.
Florence Lansing, Marion . Liberators and Heroes of Mexico and Central America. 1971. ISBN 0836922379.