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Video de Machu
Picchu
Historia
La quebrada de Picchu, ubicada a medio camino entre los
Andes y la floresta amazónica fue una región colonizada
por poblaciones serranas (provenientes de las regiones
de Vilcabamba y del Valle Sagrado, en Cusco) y no
selváticas, en busca de una expansión de sus fronteras
agrarias. Las evidencias arqueológicas indican que la
agricultura se practica en la región desde al menos el
760 a.C. Una explosión poblacional se da a partir del
Período Horizonte Medio (desde el año 900 de nuestra
era), por grupos no documentados históricamente pero que
posiblemente estuvieron vinculados a la etnia tampu del
Urubamba. Se cree que estos pueblos podrían haber
formado parte de la federación Ayarmaca, rivales de los
primeros incas del Cusco. En ese período se expande
considerablemente el área agrícola "construida"
(andenes). Sin embargo el emplazamiento específico de la
ciudad que nos ocupa (la cresta rocosa que une las
montañas Machu y Huayna Picchu), no presenta huellas de
haber tenido edificaciones antes del siglo XV
Época Inca (1438-1534)
Hacia 1440 durante su campaña
hacia Vilcabamba la quebrada de Picchu fue conquistada
por Pachacutec, primer emperador inca (1438-1470). El
emplazamiento de Machu Picchu debió impresionar al
monarca por sus peculiares características dentro de la
geografía sagrada cusqueña y por ello habría mandado a
construir allí, hacia 1450, un complejo urbano con
edificaciones de gran lujo civiles y religiosas.
Se cree que Machu Picchu, tuvo una población móvil como
la mayoría de llactas incas, que oscilaba entre 300 y
1000 habitantes pertenecientes a una élite (posiblemente
miembros de la panaca de Pachacutec y acllas. Se ha
demostrado que la fuerza agrícola estuvo compuesta por
colonos mitmas (mitmaquna) procedentes de diferentes
rincones del imperio.
Machu Picchu, sin embargo, no era desde ningún punto de
vista un complejo aislado (por lo que el mito de la
"ciudad perdida" y de "refugio secreto" de los
emperadores incas, carece de asidero). Los valles que
confluían en la quebrada formaban una región densamente
poblada que incrementó dramáticamente su productividad
agrícola a partir de la ocupación inca en 1440. Los
incas construyeron allí muchos centros administrativos
(los más importantes de los cuales fueron Patallacta y
Quente Marcay abundantes complejos agrícolas de terrazas
de cultivo de los que Machu Picchu dependía para su
alimentación (dado que los campos del sector agrario de
la ciudad habrían resultado insuficientes para abastecer
a la población. La comunicación intrarregional era
posible gracias a las redes de caminos incas (8 caminos
llegaban a Machu Picchu . La pequeña urbe de Picchu, sin
embargo, se diferencia de las poblaciones vecinas por la
singular calidad de sus principales edificios.

Pachacutec Inca Yupanqui según la crónica de Martín de
Murúa (1615)
A la muerte de Pachacutec, y
de acuerdo a las costumbres reales incas, ésta y el
resto de sus propiedades personales habría pasado a la
administración de su panaca, que debía destinar las
rentas producidas al culto de la momia del difunto rey.
Se presume que esta situación se habría mantenido
durante los gobiernos de Tupac Yupanqui (1470-1493) y
Huayna Cápac (1493-1529).
Machu Picchu debió perder en parte su importancia al
tener que competir en prestigio con las propiedades
personales de los emperadores sucesores. De hecho la
apertura de un camino más seguro y amplio entre
Ollantaytambo y Vilcabamba (el del Valle de Amaybamba)
hizo que la ruta de la quebrada de Picchu fuera menos
empleada.
Época de transición (1534-1572)

La guerra civil inca (1531-32) y la irrupción española
en el Cusco en 1534 debieron afectar considerablemente
la vida de Machu Picchu. La masa campesina de la región
estaba compuesta principalmente por mitmas, colonos de
diferentes naciones conquistadas por los incas llevados
a la fuerza hasta ese lugar. Ellos aprovecharon la caída
del sistema económico cusqueño para retornar a sus
tierras de origen. La resistencia inca dirigida por
Manco Inca en 1536 convocó a los nobles de las regiones
cercanas a integrar su corte en el exilio de Vilcabamba
y es muy probable que los principales nobles de Picchu
hayan abandonado entonces la ciudad. Documentos de la
época indican que la región estaba llena de
"despoblados" en ese entonces. Picchu habría seguido
habitada y su registro no se perdió dado que incluso fue
considerada como una población tributaria de la
encomienda española de Ollantaytambo. Eso no
necesariamente significa que los españoles visitaran
Machu Picchu con frecuencia; de hecho sabemos que el
tributo de Picchu era entregado a los españoles una vez
por año en el pueblo de Ollantaytambo y no "recogido"
localmente. De todas maneras está claro que los
españoles sabían del sitio aunque hasta hoy no hay
indicios de que conocieran su importancia pasada. Los
documentos coloniales incluso mencionan el nombre de
quien era curaca (acaso el último) de Machu Picchu en
1568 : Juan Mácora. Que se llame "Juan" indica que había
sido, al menos nominalmente, bautizado y por tanto
sometido a la influencia española.
Otro documento indica que el Inca Titu Cusi Yupanqui,
que reinaba entonces en Vilcabamba, pidió que frailes
agustinos acudieran a evangelizar "Piocho" hacia 1570.
No se conoce ningún lugar de la zona que se oiga
parecido a "Piocho" que no sea "Piccho" o "Picchu", lo
que hace suponer a Lumbreras que los famosos
"extirpadores de idolatrías" podría haber llegado al
sitio y haber tenido que ver con la destrucción e
incendio del Torreón del Templo del Sol.
El soldado español Baltasar de Ocampo escribió a fines
del siglo XVI sobre un poblado "en lo alto de una
montaña" de edificios "suntuosísimos" y que albergaba un
gran acllahuasi en los últimos años de las resistencia
inca. La descripción breve que hace de sus ambientes nos
remite a Picchu. Lo más interesante es que Ocampo dice
que se llama "Pitcos". El único lugar de nombre parecido
es "Vitcos", un sitio inca en Vilcabamba completamente
diferente al descrito por Ocampo. El otro candidato es,
naturalmente, Picchu. No se sabe hasta hoy si se trata
del mismo lugar o no. Ocampo indica que en este lugar se
habría criado Tupac Amaru (sucesor de Titu Cusi y último
Inca de Vilcabamba).
Entre la colonia y la república (s. XVII - XIX)
Tras la caída del reino de
Vilcabamba en 1572 y la consolidación del poder español
en los Andes Centrales, Machu Picchu se mantuvo dentro
de la jurisdicción de diferentes haciendas coloniales
que cambiaron varias veces de manos hasta tiempos
republicanos (desde 1821). Sin embargo ya se había
vuelto un lugar remoto, alejado de los nuevos caminos y
ejes económicos del Perú. La región fue prácticamente
ignorada por el régimen colonial (que no mandó edificar
templo ni pueblo importante en la zona) ... aunque no
necesariamente por el hombre andino.
En efecto el sector agrícola de Machu Picchu no parece
haber esta completamente deshabitado ni desconocida:
Documentos de 1657 y de 1782 aluden a Machu Picchu, en
tanto tierras de interés agrícola. Sus principales
construcciones, sin embargo, las de su área urbana, no
parecen haber sido ocupadas y fueron ganadas pronto por
la vegetación del bosque nuboso.
Machu Picchu en el siglo XIX
En 1865 el naturalista italiano Antonio Raimondi pasa al
pie de las ruinas sin saberlo y alude a lo escasamente
poblada que era entonces la región. En 1870, producto de
las prospecciones mineras en la zona el norteamericano
Harry Singer coloca por primera vez en un mapa la
ubicación del Cerro Machu Picchu y se refiere al Huayna
Picchu como Punta "Huaca del Inca" nombre que claramente
revela algún conocimiento sobre su vinculación con los
incas e incluso sugiere un carácter religioso (Una huaca
en los Andes Antiguos era un lugar sagrado). En el mapa
de 1874 del alemán Herman Gohring se mencionan y ubican
en su sitio exacto ambas montañas. El viajero francés
Charles Wiener afirma que hay "ruinas en Machu Picchu"
en 1880 pero no puede llegar al lugar. Todo indica que
la existencia de las ruinas no se había olvidado.
Redescubrimiento de Machu Picchu (¿1894? - 1911)

Machu Picchu en 1911
Las primeras referencias directas actualmente conocidas
sobre el sitio de Machu Picchu indican que Agustín
Lizárraga, un arrendatario de tierras cusqueño, llegó al
sitio el 14 de julio de 1902 guiando a los también
cusqueños Gabino Sánchez, Enrique Palma y Justo Ochoa.
Los visitantes dejaron un graffiti con sus nombres en
uno de los muros del Templo de las Tres Ventanas que fue
posteriormente verificado por varias personas. Existen
informaciones que sugieren que Lizárraga ya había
visitado Machu Picchu en compañía de Luis Béjar en 1894.
Lizárraga le mostraba las construcciones a los
"visitantes" aunque la naturaleza de sus actividades no
han sido hasta hoy investigadas.

Uno de los ayudantes de Hiram Bingham
junto a una de las grandes hornacinas del Mausoleo Real,
en la cueva bajo del Templo del Sol. 1911
Hiram Bingham, un profesor
norteamericano de historia interesado en encontrar los
últimos reductos incas de Vilcabamba oyó sobre Lizárraga
a partir de sus contactos con los hacendados locales .
Fue así como llegó a Machu Picchu el 24 de junio de 1911
guiado por otro arrendatario de tierras (Melchor
Arteaga) y acompañado por un sargento de la guardia
civil peruana de apellido Carrasco. Encontraron a dos
familias de campesinos viviendo allí: Los Recharte y los
Álvarez, quienes usaban los andenes del sur de las
ruinas para cultivar y bebían el agua de un canal inca
que aún funcionaba y que traía agua de un manantial.
Pablo Recharte, uno de los niños de Machu Picchu, guió a
Bingham hacia la "zona urbana" cubierta por la maleza.
Bingham quedó muy impresionado por lo que vio y gestionó
los auspicios de la Universidad de Yale, la National
Geographic Society y el gobierno peruano para iniciar de
inmediato el estudio científico del sitio. Así con el
ingeniero Ellwood Erdis, el osteólgo George Eaton, la
participación directa de Toribio Recharte y Anacleto
Álvarez y un grupo de anónimos trabajadores de la zona,
Bingham dirigió trabajos arqueológicos en Machu Picchu
en 1912 hasta 1915 período en el que se despejó la
maleza y se excavaron tumbas incas en los extramuros de
la ciudad. La "vida pública" de Machu Picchu empieza en
1913 con la publicación de todo ello en un artículo en
la revista de la National Geographic.
Si bien es claro que Bingham no descubre Machu Picchu en
el sentido estricto de la palabra (nadie lo hizo, dado
que nunca se "perdió" realmente) es indudable que tuvo
el mérito de ser la primera persona en reconocer la
importancia de las ruinas, estudiándolas con un equipo
multidisciplinario y divulgando sus hallazgos. Ello pese
a que los criterios arqueológicos empleados no fueran
los más adecuados desde la perspectiva actual y pese,
también, a la polémica que hasta hoy envuelve la
irregular salida del país del material arqueológico
excavado que hasta hoy no ha sido devuelto al gobierno
peruano.
Machu Picchu desde 1915
Entre 1924 y 1928 Martín Chambi y Juan Manuel
Figueroa hicieron una serie de fotografías en Machu
Picchu que fueron publicadas en diferentes revistas
peruanas, masificando el interés local sobre las ruinas
y convirtiéndolas en un símbolo nacional. Con el
transcurrir de las décadas (y especialmente desde la
apertura en 1948 de una vía carrozable que ascendía la
cuesta de la montaña hasta las ruinas desde la estación
de tren) Machu Picchu se convirtió en el principal
destino turístico del Perú. Durante los dos primeros
tercios del siglo XX, sin embargo, el interés por su
explotación turística fue mayor que el de conservación y
estudio de las ruinas, lo que no impidió que algunos
investigadores notables avanzaran en resolver los
misterios de Machu Picchu (destacando especialmente los
trabajos de la Viking Found dirigida por Paul Fejos
sobre los sitios incas del entorno de Machu Picchu y las
investigaciones de Luis E. Valcárcel que identificaron
por primera vez al sitio con Pachacutec). Es a partir de
la década del 70 que nuevas generaciones de arqueólogos
(Chávez Ballón, Lorenzo, Ramos Condori, Zapata, Sánchez,
Valencia, Gibaja), historiadores (Glave y Remy, Rowe,
Angles), astrónomos (Dearborn, White, Thomson),
antropólogos (Reinhard, Urton), se ocupan de la
investigación de las ruinas y su pasado.
El establecimiento de una Zona de Protección Ecológica
en torno a las ruinas (1981), la inclusión de Machu
Picchu como integrante de la Lista del Patrimonio
Mundial (1983), y la adopción de un Plan Maestro para el
desarrollo sostenible de la región (2005) han sido los
hitos más importantes en el esfuerzo por conservar Machu
Picchu y su entorno. Sin embargo han conspirado contra
estos esfuerzos algunas malas restauraciones parciales
en el pasado [52], incendios forestales (como el de
1997) y conflictos políticos surgidos en las poblaciones
cercanas en aras de una mejor distribución de los
recursos obtenidos por el Estado en la administración de
las ruinas. En 2007
Descripción de Machu Picchu

Terrazas del lado este en el Sector Agrícola
Colcas o depósitos sobre los andenes del sector agrícola
El recinto curvo del Templo del Sol o Torreón
La estructura conocida como Templo Principal
La "pirámide" de Intihuatana (Conjunto 5). En primer
plano, la Plaza Sagrada (C4) y el Templo Principal
La piedra Intihuatana de Machu Picchu
Vista del Conjunto 9 o de las Tres Portadas sobre tres
niveles de terrazas frente a la plaza principal
Vista del Conjunto de los Morteros o Acllahuasi (Grupo
18) tal como se ve desde el Intihuatana
La llamada Piedra del Cóndor en el Conjunto 17El área
edificada en Machu Picchu es de 530 metros de largo por
200 de ancho e incluye al menos 172 recintos. El
complejo está claramente dividido en dos grandes zonas:
La zona agrícola (formada por conjuntos de terrazas de
cultivo), que se encuentra al sur, y la zona urbana (que
es, por supuesto, aquella donde vivieron sus ocupantes y
donde se desarrollaron las principales actividades
civiles y religosas). Ambas zonas están separadas por un
muro, un foso y una escalinata, elementos que corren
paralelos por la cuesta este de la montaña.
Zona agrícola

Los andenes (terrazas de cultivo), de Machu Picchu lucen
como grandes escalones construidos sobre la ladera. Son
estructuras formadas por un muro de piedra y un relleno
de diferentes capas de material (piedras grandes,
piedras menores, cascajo, arcilla y tierra de cultivo)
que facilitan el drenaje, evitando que el agua se empoce
en ellos (téngase en cuenta la gran pluviosidad de la
zona) y se desmorone su estructura. Este tipo de
construcción permitió que se cultivara sobre ellos hasta
la primera década del siglo XX. Otros andenes de menor
ancho se encuentran en la parte baja de Machu Picchu,
alrededor de toda la ciudad. Su función no era agrícola
sino servir como muros de contención.
Cinco grandes construcciones se ubican sobre los andenes
al este del camino inca que llega a Machu Picchu desde
el sur. Fueron utilizados como colcas o almacenes. Al
oeste del camino se encuentran otros dos grandes
conjuntos de andenes: unos concéntricos de corte
semicircular y otros rectos.
Zona urbana
Un muro de unos 500 m de largo divide la ciudad del área
agrícola. Paralelo al muro corre un "foso" usado como el
principal drenaje de la ciudad. En lo alto del muro está
la puerta de Machu Picchu que contaba con un mecanismo
de cierre interno.
La zona urbana ha sido dividida por los arqueólogos
actuales en grupos de edificios denominados por un
número entre el 1 y el 18. Aún tiene vigencia el esquema
planteado por Chávez Ballón en 1961 que la divide en un
sector hanan (alto) y otro hurin (bajo) de acuerdo a la
tradicional bipartición de la sociedad y la jerarquía
andina. El eje físico de esa división es una plaza
alargada, construida sobre terrazas en diferentes
niveles de acuerdo al declive de la montaña.
El segundo eje en importancia de la ciudad forma cruz
con el anterior, atravesando prácticamente todo el ancho
de las ruinas de este a oeste: Consiste en dos
elementos: una ancha y larga escalinata que hace las
veces de "calle principal" y un conjunto de elaboradas
fuentes de agua que corre paralelo a ella.
En la intersección de ambos ejes están ubicadas la
residencia del inca, el templo-observatorio del torreón
y la primera y más importante de las fuentes de agua.
Sector Hanan
Conjunto 1
El Conjunto 1 incluye estructuras relacionadas con la
atención a quienes llegaban a la ciudad por la puerta
(un "área vestibular"), establos para camélidos,
talleres, cocinas y habitaciones. Todo ello al lado este
del camino, en una sucesión de calles paralelas que
bajan por la cuesta de la montaña. La construcción más
importante (el edificio vestibular) tenía dos pisos y
varios accesos. A la mano izquierda del camino de
ingreso hay habitaciones de menor rango que estarían
relacionadas con el trabajo en las canteras, situadas en
las inmediaciones de este sector. Todas las
construcciones son de aparejo común y muchas de ellas
estaban enlucidas y pintadas.
Templo del Sol

Se accede a él por una portada de doble jamba, que
permanecía cerrada (hay restos de un mecanismo de
seguridad). La edificación principal es conocida como
"Torreón", de bloques finamente labrados. Fue usado para
ceremonias relacionadas con el solsticio de junio. Una
de sus ventanas muestra huellas de haber tenido
ornamentos incrustados que fueron arrancados en algún
momento de la historia de Machu Picchu, destruyendo
parte de su estructura. Además hay huellas de un gran
incendio en el lugar. El Torreón está construido sobre
una gran roca debajo de la cual hay una pequeña cueva
que ha sido forrada completamente con mampostería fina.
Se cree que fue un mausoleo y que en sus grandes
hornacinas reposaban momias. Lumbreras incluso especula
que hay indicios para afirmar que pudo ser el mausoleo
de Pachacutec y que su momia estuvo aquí hasta poco
después de la irrupción española en Cusco.
Residencia Real
De las construcciones destinadas a vivienda esta es la
más fina, grande y mejor distribuida de Machu Picchu. Su
puerta de acceso da a la primera fuente de la ciudad y,
cruzando la "calle" formada por la gran escalinata, al
Templo del Sol. Incluye dos habitaciones de grandes
dinteles monolíticos y muros de pìedra bien labrada. .
Una de esas habitaciones tiene acceso a un cuarto de
servicio con un canal de desagüe. El conjunto incluye un
corral para camélidos y una terraza privada con vista al
lado este de la ciudad.
Plaza Sagrada

Se le llama así a un conjunto
de construcciones dispuestas en torno a un patio
cuadrado. Todas las evidencias indican que el lugar
estuvo destinado a diferentes rituales. Incluye dos de
los mejores edificios de Machu Picchu, que están
formados por rocas labradas de gran tamaño: El Templo de
las Tres ventanas (cuyos muros de grandes bloques
poligonales fueron ensamblados como un rompecabezas) y
el Templo Principal (de bloques más regulares) que se
cree fue el principal recinto ceremonial de la ciudad.
Adosado a éste último esta la llamada "casa del
sacerdote" o "cámara de los ornamentos". Hay indicios
que sugieren que el connunto general no terminó de
construirse.
Intihuatana

Se trata de una colina cuyos
flancos fueron convertidos en terrazas, tomando así la
forma de una gran pirámide de base poligonal. Incluye
dos largas escaleras de acceso, al norte y al sur,
siendo ésta última especialmente interesante por estar
en una largo trecho tallada en una sola roca. En lo
alto, rodeada de construcciones de élite, se encuentra
la piedra Intihuatana ("donde se amarra el Sol"), uno de
los objetos más estudiados de Machu Picchu, que ha sido
relacionado con una serie de lugares considerados
sagrados desde el cual se establecen claros
alineamientos entre acontecimientos astronómicos y las
montañas circundantes
Sector Urin
Roca Sagrada

Se le llama así a una piedra
de cara plana colocada sobre un amplio pedestal. Es un
hito que marca el extremo norte de la ciudad y es el
punto de partida del camino a Huayna Picchu.
Grupo de las Tres Portadas

Es un amplio cejunto
arquitectónico dominado por tres grandes kanchas
dispuestas simétricamente y comunicadas entre sí. Sus
portadas, de idéntica factura, dan a la plaza principal
de Machu Picchu. Incluye viviendas y talleres.
Grupo de los Morteros o Acllahuasi

Es el más grande conjunto de
la ciudad a pesar de lo cual tuvo una sola puerta de
ingreso, algo que podría sugerir que se tratara del
Acllahuasi (o casa de mujeres escogidas) de Machu Picchu,
dedicadas al servicio religioso y a la artesanía fina.
Incluye una famosa habitación de piedra bien labrada en
cuyo piso se encuenttran dos afloramientos rocosos
tallados en forma de morteros circulares supuestamente
para moler granos. Algunos autores piensan que éstos se
llenaban con agua y en ellos se reflejaban los astros.
El conjunto incluye evidencias de un uso ritual (hay
altares e incluso una kancha construida alrededor de una
gran roca). Parte de sus ambientes evidencian haber sido
residencias de élite [58]
Grupo del Cóndor

Es un amplio conjunto de
construcciones, de trazo no siempre regular, que
aprovecha los contornos de las rocas. Incluye algunas
cuevas con evidencias de uso ritual y una gran piedra
tallada en el centro de un amplio patio en la que muchos
creen ver la representación de un cóndor. Al sur del
"cóndor" se encuentran viviendas de élite, que tuvieron
el único acceso privado a una de las fuentes de Machu
Picchu. Entre las viviendas y el patio del cóndor se ha
identificado claros restos de construcciones dedicadas a
criar cuyes (Cavia porcellus).
Escalinata de las fuentes
Es un conjunto formado por una gran escalera junto a la
cual corre un sistema de 16 caídas artificiales de agua,
la mayoría de las cuales está cuidadosamente tallada en
bloques poligonales y rodeada de canaletas labradas en
la roca. El agua proviene de un manantial en las alturas
del Cerro Machu Picchu que fue canalizado en tiempos
incas. Un sistema adicional en lo alto de la montaña
recoge filtraciones de la lluvia de la montaña y las
deriva al canal principal.
Aspectos constructivos
Ingeniería hidráulica y de suelos
Una ciudad de piedra construida en lo alto de un "istmo"
entre dos montañas y entre dos fallas geológicas, en una
región sometida a constantes terremotos y, sobre todo, a
copiosas lluvias todo el año supone un reto para
cualquier constructor: Evitar que todo el complejo se
desmorone. Según Alfredo Valencia y Keneth Wright el
secreto de la longevidad de Machu Picchu es su sistema
de drenaje. En efecto el suelo de sus areas no techadas
está provisto de un sistema de drenaje que consiste en
capas de grava (piedras trituradas) y rocas para evitar
el empozamiento del agua de lluvias. 129 canales de
drenaje se extienden por toda el área urbana, diseñados
de forma de evitar salpicaduras y erosión, desembocando
en su mayor parte en el "foso" que separa el área urbana
de la agrícola, que era en realidad el desagüe principal
de la ciudad. Se calcula que el 60% del esfuerzo
constructivo de Machu Picchu estuvo en hacer las
cimentaciones sobre terrazas rellenadas con cascajo para
un buen drenaje de las aguas sobrantes.
Orientación de las construcciones
Existe sólida evidencia de que los constructores
tuvieron en en cuenta criterios astronómicos y rituales
para la construcción de acuerdo a los estudios de
Dearborn, White, Thomson y Reinhard, entre otros. En
efecto, la alineación de algunos edificios importantes
coincide con el azimuth solar durante los solsticios de
manera constante y por ende nada casual, con los puntos
de orto y ocaso del sol en determinadas épocas del año y
con las cumbres de las montañas circundantes.
Arquitectura
Material
Todas las construcciones conservadas son de un granito
de color blancuzco, compuesto en un 60% por feldespato,
un 30% de cuarzo y un 10% mica [65]. Todo el material
procedía de las canteras ubicadas en los contornos del
complejo inca.
Tiene entre 6 a 7 grados de dureza en la escala de MOHS.
En tiempos incas la piedra fue trabajada con barretas y
otras herramientas de bronce (No se usaba herramientas
de hierro en el antiguo Perú) y percutores de piedras
más duras. Las piedras fueron alisadas por abrasión con
arena y piedra
Morfología

Aparejo Fino. Cámara de los
Ornamentos, recinto adosado al Templo Principal
Casi todos los edificios son de planta rectangular. Los
hay de una, dos y hasta ocho puertas, normalmente en uno
solo de los lados largos del rectángulo. Existen pocas
construcciones de planta curva y circulares.
Son frecuentes las construcciones llamadas huayranas.
Estas tienen sólo tres muros. En estos casos en el
espacio del "muro faltante" aparece a veces una
columnata de piedra para sostener una viga de madera que
servía de soporte al techo. También existen huayranas
dobles (dos huayranas unidas por un muro medianero) a
las que se llama masmas.
Las construcciones habitualmente siguen el esquema de
kanchas, es decir, cuatro construcciones rectangulares
dispuestas en torno a un patio central unidos por un eje
de simetría transversal. A este patio dan todas las
puertas.

Aparejo común. Detalle de una ventana trapezoide que
estuvo posiblemente enlucida y pintada.Muros
El aparejo de los muros de piedra era básicamente de dos
tipos.
De piedra corriente unida con mortero de barro y otras
sustancias. Hay evidencias de que estas construcciones
(que son mayoría en Machu Picchu) estuvieron enlucidas
con una capa de arcilla y estuvieron pintadas (en
colores amarillo y rojo por lo menos) aunque la temprana
desintegración de los techos las hicieron vulnerables a
la permanente lluvia de la zona y, por lo tanto, no se
han conservado.
De piedra finamente labrada en las construcciones de
élite. Son bloques de granito, sin enlucido y
perfectamente tallados en forma de prismas rectangualres
(paralelepípedos, como los ladrillos) o poligonales. Sus
caras exteriores podían ser o bien almohadilladas (es
decir, protuberantes) o bien perfectamente lisas. En
estos casos la unión de los bloques parece perfecta y ha
hecho decir a muchos que no tiene ningún tipo de
cemento; pero de hecho sí lo tienen: es una fina capa de
material aglutinante se encuentra entre piedra y piedra
anque es invisible por fuera El esfuerzo de estas
realizaciones en una sociedad sin herramientas de hierro
(sólo conocían el bronce, mucho más blando) es notable.
Tejados
No se ha conservado ninguna techumbre original, pero hay
consenso en afirmar que la mayoría de las construcciones
tenían techo a dos o cuatro aguas (hubo incluso un techo
cónico sobre el "torreón") y estaba formada por una
armazón de troncos de aliso (Alnus acuminata) amarrado y
cubierto por capas de ichu (Stipa ichuun). La fragilidad
de este tipo de paja y la copiosidad de las lluvias en
la región hizo necesario que estas techumbres tuvieran
grandes inclinaciones de hasta 63º. Así la altura de los
techos duplicaba muchas veces la altura del resto del
edificio.
Portadas, ventanas y hornacinas
Como es clásico en la arquitectura inca la mayoría de
las portadas, ventanas y hornacinas (llamadas falsas
ventanas, nichos o alacenas) tienen forma trapezoide,
más ancha en la base que en el dintel. Los dinteles
podían ser de madera o de piedra (a menudo de un solo
gran bloque). Las portadas de los recintos más
importantes eran de doble jamba y en algunos casos
incluían un mecanismo de cierre interior.
Las paredes interiores de buena parte de las
construcciones tienen hornacinas en forma trapezoide,
junto a las ventanas. Bloques cilíndricos o
rectangulares sobresalen a menudo de los muros como
grandes percheros, dispuestos en forma simétrica con las
hornacinas o nichos y las ventanas (cuando las hay).
Alrededores y caminos incas

Machu Picchu desde Inti Punku,
en el tramo final del Camino Inca del sur de la
ciudadMachu Picchu, como parte integrante de una región
de gran movimiento económico en tiempos de Pachacutec,
estaba integrado a la red de caminos incas del Imperio.
Usando estas vías se puede, hasta hoy, acceder a otros
complejos incas cercanos que revisten gran interés. Al
norte, por las bifurcaciones del camino de Huayna Picchu
se puede llegar al llamado Templo de la Luna o a la cima
de la montaña donde hay construcciones incas. Al oeste
está el camino que lleva a Intipata y pasa por el famoso
Puente Removible. Otro camino, por el que ascendió
Agustín Lizárraga, lleva hasta el río y a San Miguel.
Al sur, sin embargo, se encuentra la ruta más conocida y
la principal de todas, que es la ruta de trekking más
popular del Perú. El Camino Inca a Machu Picchu es un
recorrido de entre 3 y 4 días que atraviesa lo que a
fines del siglo XV fue la principal ruta de acceso a
Machu Picchu, que empezaba en el Complejo de Llactapata
y pasaba por los centros ceremoniales de Sayacmarca,
Phuyupatamarca y Wiñay Wayna, para terminar en el
"tambo" de Intipunku, la "garita" de ingreso a los
dominios de Machu Picchu y punto final del recorrido.
Miscelánea
Hiram Bingham se llevó 5.000 piezas arqueológicas a la
Universidad de Yale producto de las excavaciones en
Machu Picchu. Hasta la fecha no han sido devueltas, a
pesar de los reclamos del gobierno peruano.
En mayo de 2005, la antigua ciudad jordana de Petra se
"hermana" con la de Machu Picchu.

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