Sueño de una tarde dominical
en Alameda Central
Diego Rivera
El
mural de Diego Rivera que lleva este título, fue pintado
al fresco en 1947, mide 4.70 x 15.60 mts. y tiene un
peso de 35 toneladas, incluyendo una estructura metálica
que lo refuerza.
Originalmente fue realizado por Rivera para un hotel muy
importante en el Centro Histórico de la ciudad de
México, el Hotel del Prado (destruido en los sismos de
1985) y actualmente está ubicado en el Museo Mural Diego
Rivera, creado especialmente para preservar el mural,
considerado uno de los mas conocidos visualmente de la
fructífera etapa del Muralismo Mexicano.
Esta reproducción, que es un fragmento de la parte
central de la obra, tiene la finalidad de ser la base
del performance que presenta el maestro Humberto
Spíndola.
Diego Rivera representó como figura principal a la
Calavera Catrina (la muerte), vestida muy elegante, con
la serpiente emplumada -representación mítica esencial
de la cultura prehispánica de México-. La catrina es una
obra originalmente creada por José Guadalupe Posada,
artista que destaca en la creación mexicana de fines del
siglo XIX y principios del XX, el se encuentra tomando
el brazo de la catrina. Rivera plasma como personajes
centrales de la obra a Posada y la Catrina, debido a que
este fresco está dedicado a este gran artista,
considerado él más importante grabador mexicano y a
quien Rivera siempre reconoció como su gran inspiración.
Podemos ver también a "Diego niño", autorretratado así y
a sus espaldas Frida Kahlo, extraordinaria pintora,
esposa de Rivera hasta su muerte en 1954.
Este conocido personaje popular de México tiene su
origen en la época del porfiriato.
Publicado: martes 01 noviembre 2005
Por: Norma L. Domínguez
Villahermosa, Tabasco
Dentro del amplio catálogo de mitos y personajes que a
lo largo de la historia ha creado el pueblo mexicano, la
célebre Catrina encabeza la celebración de los fieles
difuntos en el mes de noviembre como un icono que surgió
de la gráfica popular en la época del porfiriato.
Aunque algunos medios relacionaron el nombre del huracán
Katrina que devastó el sur de los Estados Unidos con la
calavera creada por José Guadalupe Posada, ambos nombres
nada tienen que ver.
El nombre de Catrina, proviene de la palabra ‘catrín’,
sinónimo de elegante, distinguido, bien vestido, fino,
sofisticado y otros adjetivos con que el pueblo
denominaba a las clases privilegiadas de entonces. La
Catrina es la compañera del Catrín y con ese garbo ha
permanecido hasta nuestros días.
Esta elegante calavera es la representación
caricaturesca de la clase privilegiada que imperó en
México a fines del siglo XIX y principios del XX. Las
calaveras que engloban la poesía popular y el grabado
fueron iniciadas por Manuel Manilla y continuadas por
Posada que plasmó con singular maestría un mundo
fantástico en el que sus personajes representan la
comedia humana.
Obra
inmortal
Posada hace una sátira del mundo político y cultural, de
personajes distinguidos. Por medio de dichos grabados,
se describe la actuación de éstos, con una crítica
mordaz, que se complementa con versos las conocidas
cuartetas rimadas conocidas como "calaveras" no exentos
de humor negro, reflejo de lo que sucede en la realidad.
La Catrina de Posada es sólo la cabeza vista de tres
cuadros, con un gran sombrero adornado con dos grandes
plumas, flores y encajes. La Catrina de Diego Rivera,
inmortalizada en uno de sus murales más conocidos: Un
domingo en La Alameda. Allí aparece la calavera Catrina
de cuerpo entero, llevando del brazo a Posada y de la
mano a Diego niño. El personaje viste un traje largo de
principios del siglo XX, con su boa de plumas
transformada por el pintor en un Quetzalcóatl; del
cuello le cuelgan unos "impertinentes" (anteojos) que
portaban las damas recatadas y conservadoras de ese
tiempo.
Sinónimos
El habla popular del mexicano tiene un amplio espectro
de opciones para denominar a la muerte.