Los altares son realizados según la tradición, donde se
establece que el altar debe de constar de 7 niveles o
escalones que representan los 7 niveles que tiene que
pasar el alma de un muerto para poder descansar. Estos
altares se realizan generalmente en lugares donde exista
un espacio grande donde pueda caber todo el altar, el
cual debe ser barrido el cuarto con hierbas aromáticas
hacia los cuatro vientos un día antes del día de
muertos. Primero se construye o fabrica el esqueleto del
altar ya sea con cajas de cartón, madera o lo que se
encuentre a fin de que queden bien cimentados los 7
niveles, de los cuales el séptimo debe de estar casi a
la altura del suelo y sobre él se pone el segundo nivel
que es un poco más chico que el primero y así
sucesivamente hasta llegar al primer nivel, cada escalón
es forrado con tela negra y blanca. Cada escalón tiene
un significado y debe contener ciertos objetos en
específico:
Primer escalón se pone la foto del santo o virgen de la
devoción.
Segundo escalón es para las ánimas del purgatorio.
Tercero se pone la sal para los niños del purgatorio.
Cuarto se pone pan llamado "pan de muerto", este pan es
adornado con azúcar roja que simula la sangre, se
recomienda que el pan sea echo por los parientes del
difunto, ya que es una consagración.
Quinto se pone la comida y la fruta que fueron los
preferidos por el difunto. Sexto se pone la foto del difunto a quien se dedica el
altar.
Ultimo se pone la cruz de un rosario hecho de tejocote y
limas.
las ofrendas que se ponen dentro del altar son las
siguientes:
Se prenden cuatro velas principales formando una cruz
orientada a los cuatro puntos cardinales, al lado del
altar, se pone una olla de barro sobre un anafre con
hierbas aromáticas: albahaca, laurel, romero, manzanilla
y otras más.
Los elementos que debe tener un altar son:
Cadenas de papel morado y amarillo que significan la
unión entre la vida y la muerte.
Papel picado que da colorido y alegría de vivir.
Las flores son la bienvenida para el alma, la flor
blanca representa el cielo; flor amarilla, la tierra y
la morada el luto.
Velas que con sus llamas representan la ascensión del
espíritu. También significan luz, guía del camino.
Lienzo blanco y nuevo que representa la pureza, el
cielo.
El cirio representa el alma sola.
Incienso de copal cuyo humo simboliza el paso de la vida
a la muerte.
El maíz representa la cosecha.
Las frutas son la ofrenda que nos brinda la naturaleza.
Generalmente son cañas de azúcar, naranjas, tejocotes y
jícamas.
Las calaveras de azúcar que son una costumbre indígenas.
El agua que da vida y energía para el camino.
Los platillos con las que se trata de agradar el difunto
compartiendo los alimentos que le gustaban.
Fotografía de la persona a quien se dedica el tributo.
Un Cristo para que haya bendiciones.
Una cruz de cal que simboliza los 4 puntos cardinales.
Sal para que el cuerpo no se corrompa.
Un camino desde la puerta de la entrada hasta el altar
formado con flor de cempasúchil.
Una vara para liberar al muerto del demonio y los malos
espíritus.
Objetos personales del difunto.
Las personas velan durante la noche en la tumba
esperando que el espíritu de su muerto baje y disfrute
de su ofrenda.
Esta celebración es distinta en otros lugares, por
ejemplo en Oaxaca se realizan alfombras enormes hechas
de flores a lo largo de las calles principales que
representan un verdadero trabajo artesanal de la gente,
en otros lugares grupos étnicos realizan ritos como sus
antepasados, para venerar a los muertos.