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Rosaura del Pilar Teresita
Barahona Aguayo es una periodista y escritora feminista
mexicana.
Nació el 12 de octubre de 1942 en la Ciudad de México.
Es hija de Arturo Barahona González y de Gudelia Aguayo
Suárez.
Estudios
Cursó la Licenciatura en Lengua y Literatura Moderna con
opciones inglesa y española en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey y dos años de estudios
cinematográficos en la Escuela Oficial de Cinematografía de
Madrid.
Actividades académicas
En el ITESM destacó como docente por más de 29 años en el
área de letras y ciencias de la comunicación.
Periodismo
Desde hace varios años publica una columna en algunos
periódicos del Grupo Reforma en México y en La Prensa de
Honduras.
Obras literarias
Abecedario para niñas solitarias
¿Por qué no Ferlos o Cardo?
Publicaciones en la red
Generación agotada
- Septiembre de 2007
*versión alterna Publicada en esta misma página |
Una de las cosas que critico en esta sociedad hecha por
los hombres para los hombres es que muchas personas aún
ven la biología como algo determinante para el destino
personal.
Eso hace ver como "natural" (y de natural no tiene nada)
que los varones tengan, en lo público, más y mejores
oportunidades que las mujeres. Según algunos de ellos,
nosotras nacimos con los genitales equivocados para
todo, excepto para lo privado y familiar.
Las evidencias de los últimos 150 años muestran lo
contrario, pero incluso así hay culturas y estratos
sociales en donde la mujer vale menos que el hombre.
Intento defender a las mujeres cuando me parece
necesario hacerlo. Eso me ha ganado calificativos de
toda índole, incluso el de feminista radical, con lo
cual las feministas radicales morirían de risa o de
furia.
Si a menudo hablo sobre las injusticias hacia las
mujeres es porque abundan. Si eso me vuelve feminista,
seguiré siéndolo siempre. Sin embargo, primero soy (o
busco ser) un ente pensante y, luego, lo demás.
Creo que por eso muchos lectores tienen la certeza de
que votaré por cualquier mujer candidata a algo, sólo
porque es mujer. Si así lo hiciera, caería en el llamado
"machismo feminista": si ellos votan por los hombres
sólo por ser hombres (no por ser más capaces), ellas
votan por las mujeres sólo por ser mujeres.
En mi caso, voto por la que me parece mejor opción, sea
hombre o mujer.
En el caso de Vázquez Mota, algunos lectores tienen la
certeza de que votaré por ella por solidaridad de
género, lo cual me parece absurdo, sobre todo cuando se
trata de un puesto como el de la Presidencia de la
República.
No votaré por Josefina, no porque sea panista, sino
porque la conozco y nunca la he escuchado decir nada que
demuestre su brillantez ni su potencial capacidad para
gobernar.
Debe decir cosas inteligentes, pero no he tenido la
suerte de escucharlas y la he escuchado muchas veces.
Además, su sonrisa de plástico, rictus obligado, me
inquieta. Si es falsa en eso, lo será en otras cosas
también.
Josefina defiende a la familia, es trabajadora, le entra
al toro y se rodea de gente inteligente, pero eso no es
suficiente, creo, para sacarnos del pozo.
¿Votaría por ella si fuera brillante? Quizá, aunque Elba
Esther Gordillo es una mujer muy inteligente y jamás
votaría por ella: su maquiavelismo es mayor que su
inteligencia.
No me toca hacerlo, pero si viviera en la capital del
País, ¿votaría por Isabel Miranda de Wallace? La señora
Wallace tiene toda mi admiración por haber luchado hasta
dar con los autores del secuestro y muerte de su hijo.
Antes de votar por ella, sin embargo, debería escucharla
hablar como candidata: ignoro si las cualidades y la
fortaleza necesarias para su activismo sean suficientes
para manejar económica y políticamente una ciudad tan
compleja como el DF.
¿Votaría por Beatriz Paredes? Quizá sí (a pesar de ser
priista), porque su habilidad y su colmillo político son
enormes, pero además porque es brillante y trabajadora.
Era ella quien me gustaba para candidata a la
Presidencia por el PRI, no Peña Nieto.
Mi estimado e ilustre vecino de al lado nos informó ayer
que Alejandra Sada y Tere García de Madero se
registraron ante su partido, el PAN, para ser
consideradas como candidatas al Senado.
Al parecer muchos panistas están de acuerdo en apoyarlas
por ellas y por el voto femenino.
El PRI ya tiene a otras dos mujeres: Marcela Guerra e
Ivonne Álvarez, también como candidatas al Senado.
Las cuatro tienen trayectoria política. Si buscamos el
voto razonado, debemos escuchar sus respectivas
propuestas y recordar sus posiciones acerca de temas
importantes para el País.
Por supuesto, las cuatro tienen ventajas y desventajas
(como todo el mundo). Una de esas desventajas es que
todas parecen ser muy "disciplinadas" ante los mandatos
de sus respectivos partidos.
En México el voto legislativo es un arma política que se
esgrime para dañar a otros partidos, no para beneficiar
al País: por eso se vota según desee el partido, no
quienes votaron por ellas. Y queremos cambiar eso.
Hombre o mujer, joven o viejo, antes de votar, pensar.
El voto razonado frente al corporativo es minoritario.
Pero es el único honesto.
rosaurabster@gmail.com
Rosaura Barahona
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