Proyecto Alex


Equipo San Luis Potosí

Mándanos un mensaje aquí  
 



Historia

¡VAYA SORPRESA! No lo podíamos creer, después de 18 años, edad de nuestro único hijo, estaba de nuevo embarazada, todas mis sospechas de tumores, cáncer o alguna terrible enfermedad quedaron anuladas ante un aparato de ultrasonido que mostraba un hermoso Bebé con 5 meses de gestación.

Del shock de la sorpresa pasamos a la inmensa alegría de tener un miembro mas en la familia, y claro con las naturales preocupaciones.

Ya no esperábamos ningún embarazo, así que todo lo relacionado con bebés estaba descartado de nuestras vidas.

Nuestra alegría y sorpresa atraían a nuestros familiares y amigos en un hermoso gesto de “solidaridad”, y muy pronto nuestro Bebé empezó a tener muchas cosas, ropa, cuna, carreola, etc. pero lo más importante de todo era ese sentimiento de solidaridad… de compartir, de todas las personas cercanas a nosotros. 

Entre su Papá, su hermano y Yo, decidimos llamarlo Alejandro… de cariño Alex. 

Todo marchaba de maravilla, hasta que a los 7 meses de embarazo… lo perdimos.

Del shock de la sorpresa, de la inmensa alegría, pasamos  a la profunda tristeza, una tristeza que calaba hasta lo más profundo de nuestros corazones, todas las expectativas de vida, todos los planes de futuro, volvían a cambiar drásticamente.

¿Cual había sido el objeto del destino, Dios, o como quieras llamarlo, de ilusionarnos de esa forma para luego arrebatarnos de golpe la alegría? ¿Por qué a nosotros? Esas y muchas preguntas mas que nunca encontrarán respuestas quedaron en lugar de la alegría... 

Y ahora… ¿Qué íbamos a hacer con todas esas cosas que teníamos para Alex? 

No recuerdo cuando pero unos días después pensamos que todo eso que nos lo habían dado con tan buena fe, de tan buena gana, que lo mejor sería compartirlo con personas que verdaderamente lo necesitaran. 

Y fuimos al Hospital Central al departamento de Servicio Social, y ahí dividimos las cosas de nuestro querido Alex, en 15 paquetes. Al salir de ahí a mi esposo y a mi nos embargó una sensación de alegría y  a la vez de impotencia, de no poder haber dado a todos, ni haber dado algo mas, y en ese momento nos propusimos que cada año celebraríamos la alegría que nos trajo Alex, repartiendo algo a las Mamás que ese día 19 de Noviembre tuvieran a su bebé. 

Alex estuvo entre nosotros muy poquito tiempo, pero nos dejó una gran enseñanza, nos mostró uno de tantos caminos que hay para ayudar a alguien mas, nos enseñó la solidaridad, el espíritu de cooperación y a sentir y percibir la alegría que se obtiene de ello. 

¿Sería acaso esa la misión de nuestro angelito? No lo se…. Pero lo que si se, es que mientras tengamos fuerzas, la cooperación y el apoyo de tantas personas como hasta ahora.

 

Proyecto Alex” será una realidad cada 19 de Noviembre.