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El mundo
de la aviación:

Este es una página muy especial para aquellos que
comprenden la fascinación del vuelo....
Los veo alrededor de las terminales aéreas en cualquier
parte del mundo. Ya sea muy temprano por la mañana o por
las noches, luciendo sus uniformes con las barras en las
mangas y sus alas sobre su pecho izquierdo.
Se percibe un aire de eficiencia a su alrededor y su
caminar es con paso seguro. Ahora ya no cargan los
portafolios de vuelo de cuero negro tan voluminosos como
los que nosotros solíamos cargar los cuales contenían un
mundo de datos de información técnica, Reglamentos,
Mapas etc.
Toda esa información está ahora contenida en
computadoras portátiles o en las de a bordo de la
aeronave, sin embargo aun conocen de las aproximaciones
precipitadas de la Cd de México, las esperas para
aproximaciones en New York o algún otro destino de
intenso tráfico aéreo.
Han aprendido los trucos de las aproximaciones
escalonadas y empinadas de Rio de Janeiro, los
obstáculos como los volcanes de México, Bogotá,
Guatemala y otros lugares similares del mundo;
a tenerle respeto a San Francisco con sus neblinas y
patrones de espera de hasta: 45 minutos o mas por lo que
hay que ir preparado con suficiente combustible para
evitar sorpresas.
Reconocen el peligro de una pista contaminada
especialmente por hielo en época de invierno en lugares
como la costa este de Estados Unidos, Canadá y Europa.
Conocen de las tormentas de verano rodeadas de nubes de
actividad convectiva en lugares como DFW, Miami, Kansas
City, Atlanta, Mex.
A circunnavegar a través de las tormentas del Ecuador y
su zona de Interconvergencia Tropical la cual produce
los Cúmulos Nimbus más altos del mundo.
Entienden de pistas cortas, equipos de rescate
anticuados, luces de aproximación inadecuadas, por lo
cual siempre tendrán que seguir estando alertas.
Aprenden a apreciar las tortas ahogadas de GDL, La
cecina de Oaxaca, Los Hot Dogs de New York, las
Hamburguesas de Miami y como olvidar los desayunos de
Doña Macabra en Acapulco.
Vagamente recuerdan la eficiencia de los DC-3, la
confiabilidad de los DC-4 y DC-6 y el ruido de las
Hélices durante su carrera de despegue.
Ya no hablan de BMEP, Presión de Admisión (Manifold
Pressure), No conocen lo que es una Radioguía o las
aproximaciones con desvanecimiento de noventa, o perdido
en un haz, y ya no se practica un descenso ADF.
El lenguaje ahora es EPR, s -Torque, Índices o Bugs, CAT,
Windshears, Cizálleo, Microbursts, llegadas GPS, Sid´s &
Stars, reconocen el sonido de un DC-10, A-320 - B-747, y
aun de un MD 80 o de algún B 727 o DC-9 aun en servicio.
Ellos también han probado la soledad característica de
los aires, y ocasionalmente la adrenalina del peligro.
Respetan las amenazas no visibles como la turbulencia
asociada a los fenómenos de la naturaleza, y aprenden lo
que significa pelear por mantener el autocontrol para
poder disciplinar los propios sentidos.
No contemplan un desastre total ya que tienen fe en
ellos mismos y en lo que hacen.
Están conscientes de que el glamour de ser piloto ya no
existe más, y saben que el piloto en la actualidad no
tiene por que terminar su vida profesional a los 60 años
de edad.
Volar requiere perseverancia y vigilancia ya que mañana
o la próxima noche podrían encontrar algún problema al
que nunca se han enfrentado anteriormente; por lo cual
es necesario practicar condiciones anormales en sus
adiestramientos periódicos cuando menos dos veces por
año ya que en vuelo como se dice, pueden ser años y años
de completa rutina y ser sorprendido por minutos de
intenso terror.
Como grupo los pilotos desafían las tablas de
estadísticas de accidentes, pero se acercan al examen
médico anual con temor.
Los pilotos tienden a ser individualistas sin embargo se
agrupan con los de su misma profesión.
Operan maquinaria que vale millones de Dólares, y se les
confía la vida de infinidad de personas a lo largo de su
carrera profesional. Tienen fama de obtener salarios
extraordinarios aun cuando en realidad no es así.
Podemos ser reverentes al contemplar las maravillas de
la naturaleza como el sol del Océano Pacifico tornarse
púrpura al anochecer y el espectáculo del amanecer en el
Océano Atlántico al través de Islandia en los vuelos
hacia Europa. El tapete verde esmeralda formado por la
selva del Mato Grosso brasileño y el hilo plateado del
río Amazonas al juntarse con el río Negro sobre Manaos.
El manto inmenso de hielo que parece no tener fin al
volar sobre Groenlandia.
La soledad de los desiertos Africanos y el gran monolito
de Ayers Rock en Australia al volar a través de Alice
Springs. Noches claras como terciopelo negro de cielo
estrellado en el cual se distinguen claramente las
constelaciones y la inolvidable Cruz del sur la cual me
acompaño durante muchos de mis vuelos en el hemisferio
sur.
Las formaciones caprichosas de nubes de tormenta las
cuales son un espectáculo de luz maravilloso
recordándonos lo salvaje que puede tornarse el cielo, la
Aurora Boreal en los vuelos nocturnos cerca de Islandia,
fenómenos como lluvia horizontal, Fuego de Santelmo,
estelas de otros aviones dibujadas en el cielo como
carreteras del aire.
Solo un Aviador puede experimentar todas estas
maravillas. Es su mundo, el cual también fue mío y
permanece vivido en mi memoria.
Con cariño
Capitán Francisco Yarza
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