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Contribución en respuesta a la nota editorial
"Fallas geológicas ponen en riesgo a muchas
familias" publicado por El Sol de San Luis,
1/08/2009.
Por Raúl Almaguer Tapia*
Estimados amigos, el lunes primero de agosto, la
nota "Fallas geológicas ponen en riesgo a muchas
familias. Una raya más a Soledad" salió publicada
por la redacción del periódico El Sol de San Luis.
La noticia es importante, como también lo es hacer
una serie de observaciones respecto al argumento que
presenta. La razón por la que respondo a este
artículo es, por una parte, porque identifico una
serie de informaciones sobre fallas geológicas que
podría confundir al lector no especializado y por
otra, para comentar por qué las "soluciones" al
problema expuestas por el Inspector de la Dirección
de Protección Civil, Efraín Moctezuma Parra, me
parecen inadecuadas.
El artículo refiere particularmente a las fallas
geológicas detectadas en las zonas Este y Norte de
Soledad, SLP. El caso parecería novedoso, pero la
información sobre fallas geológicas en el "valle" de
San Luis Potosí existe de hace tiempo por lo que
podemos afirmar que ni es un caso nuevo, ni son
desconocidas sus implicaciones para construcción de
obra pública y civil. El patrón estructural de las
fallas geológicas que se presentan en las viviendas
y avenidas de la ciudad, están controladas por los
ejes del Graben Villa de Reyes-San Luis Potosí,
estructurado por fallas profundas, detectables por
lineamientos estructurales geofísicos. Desde los
últimos 15 años y acentuándose en fechas recientes,
varias viviendas de las colonias de El Sauzalito,
Industrial Aviación y Valle Dorado han sufrido
cuarteaduras, agrietamientos y hundimientos en pisos
y muros, producto de fallas existentes en dirección
N40-65W que presenta un movimiento con componente
lateral izquierdo de 1 a 2 centímetros, suficientes
para producir efectos de hundimientos, cuarteaduras
y colapso de algunas casas habitación. Estos efectos
se han detectado en varias partes de la ciudad, como
en la Iglesia de La Santa Cruz, Rio Santiago y
partes del Centro Histórico. A nivel regional, este
fenómeno se ha acentuado en Villa de Reyes, Villa de
Arista, Carretera a Charcas, Chalco, Aguascalientes,
Celaya, etc.
El artículo citado llama la atención al sugerir que
ante la atención actual en dicha problemática,
Protección Civil afirma que a pesar de los llamados
de atención a los fraccionadores "éstos se niegan a
acatar las advertencias." Sin afán de polemizar, me
parece que esto puede ser derivado de varios
motivos. En primer lugar, aunque sería deseable, la
normatividad para la construcción de
fraccionamientos no incluye un análisis de la
dimensión geológica a profundidad en el espacio de
construcción. Este tipo de estudios se realizan a
voluntad del constructor y si esta dispuesto a
cubrir su costo. En obras civiles, particularmente
relacionadas a infraestructura, existe requerimiento
dependiendo el tipo de normatividad que le competa.
En ambos casos, los estudios son especializados en
el campo de la geología que enfatiza el análisis de
las estructuras internas a profundidad y requiere
una serie de análisis de diferente índole.
Las fallas geológicas tienen evidencia de
desplazamiento relativo de una pared, con respecto a
su otra pared, especialmente cuando tienen
componentes laterales. Estos "bloques" son más
visibles en la corteza terrestre cuando los vemos en
sección, como en los cortes de la carretera; sin
embargo, cuando la superficie está cubierta de pasto
o maleza, la traza a simple vista es menos
identificable. Una forma de identificar una falla en
una zona urbana es cuando una "cuarteadura"
atraviesa una calle pero también parece tener una
continuidad en las estructuras de las casas u
edificios. Esta es la traza de la falla. Esto es
evidente cuando cruzan un medio compacto sólido como
el concreto, azulejos o el ladrillo. En terrenos sin
urbanizar, sin embargo, identificar una falla de
esta forma es difícil porque el material actúa de
manera más plástica, particularmente en valles como
el de SLP donde el tipo de suelo se acomoda más
fácilmente a la falla. Esto no implica que no exista
en el subsuelo o que no pueda afectar una estructura
construida sobre ella.
Aunque si bien, no existe
una respuesta única ni un solo método para
identificar fallas geológicas sobre todo en valles
como el de SLP, lo cierto es que se requeriría
complementar información existente con un estudio de
GEOTECNIA, que incluye la información de hidrología,
arroyos, cuencas; GEOFÍSICA, que contribuye con
estudios de resistividad, y PERFORACIONES de
diagnóstico para identificar alguna discordancia en
el terreno, que pudiese ser interpretada como una
falla geológica. El análisis de fotografías aéreas,
la interpretación de imágenes de satélite, la
magnetometría pues indican la presencia de
estructuras mayores internas que se proyectan a la
superficie; sólo por mencionar el tipo de análisis
basado en geología estructural, herramientas y
programas de cómputo que no solamente requieren
tiempo sino también recursos.
Sin embargo, ante el caso particular de Soledad que
refiere el artículo, el inspector de la Dirección de
Protección Civil, Efraín Moctezuma Parra "informó"
que especialistas de la Universidad Autónoma de San
Luis Potosí (UASLP) harán estudios de la mecánica de
suelos en ambos puntos del municipio para
identificar la existencia de fallas geológicas.
Me parece fundamental
aclarar que la mecánica de suelos no es la
herramienta ideal para detectar o identificar fallas
geológicas. El objetivo principal de esta
técnica de análisis es entre otros, determinar la
capacidad de carga del terreno que habrá de soportar
estructuras de una construcción así como conocer sus
tipos de suelos por estratos, calidades y humedad. A
menos que las fallas geológicas sean evidentes (para
lo que sería redundante ese tipo de estudios) la
técnica de mecánica de suelos no son los indicados
para identificar las fallas geológicas.
A lo que nos preguntamos, ¿por
qué la Dirección de Protección Civil la propone como
"solución" ante la problemática de fallas geológicas
un estudio inadecuado? Y sobre todo, ¿Por qué los
especialistas de la UASLP,
no le informaron de este hecho al Inspector de la
Dirección de Protección Civil?
Lo que resulta preocupante de esa declaración no
solamente la insistencia en utilizar esta técnica
inadecuada para el problema que se presenta sino
que, sugiere además, que el problema es en parte por
esos estudios los realizan "particulares" por lo que
un remedio posible es validar ese estudio con otro
expedido por la UASLP. Aquí es necesario discutir
que cualquier laboratorio profesional de calidad de
materiales debe contar con una certificación o bien
con un protocolo de calidad y una metodología
auditable para poder dar el servicio de mecánica de
suelos. Afirmar que por el hecho de ser
"particulares" no son profesionales y que por ende
se requiere una certificación de la UASLP puede ser
inadecuado. En primer lugar, porque se estaría
sugiriendo que el gobierno sólo reconoce a la UASLP
para avalar la calidad y confiabilidad de los
estudios, dejando de lado certificaciones y procesos
de auditoría. La pregunta pendiente es ¿y quién
evaluaría los estudios de la Universidad? Facultar
una certificación de este tipo sugiere que dicha
institución se erige por encima de cualquier otro
organismo relacionado con el tema, cuando lo
deseable es promover una mayor profesionalización de
los laboratorios que ofrecen esos servicios y un
mayor acatamiento en las recomendaciones que
laboratorios profesionales hacen sobre los
materiales que evalúan. Sin embargo, ese es otro
tema; porque, insistimos, hablar de mecánica de
suelos como solución para prevenir riesgos por
fallas geológicas es una distorsión que los
especialistas en el tema tenemos la obligación de
aclarar al público en general. He dejado pasar
algunos días en espera que alguien de las
instituciones referidas aclarara dicha distorsión.
Queda la duda si es falta de tiempo para escribir
una nota, de observación sobre las propias
declaraciones o de conocimiento específico del tema
lo que impide que esto suceda. Lo cierto es que para
abordar el tema del riesgo de las fallas geológicas
debe diferenciarse adecuadamente entre una mala
compactación del terreno y la reactivación de
estructuras geológicas en zonas urbanas. Sin olvidar
que la tierra es un planeta activo, existen otros
factores que contribuyen al hundimiento o
cuarteaduras de construcciones (como la sobre
explotación del acuífero) que hay que discutir y dar
a conocer de manera adecuada e informada.
Dr. Raúl Almaguer Tapia.
Ingeniero Geólogo por la UASLP, cuenta con estudios
en geología económica, mecánica de rocas,
prospección geológica y teledetección por diferentes
instituciones académicas como la Universidad de
Guanajuato, Universidad del Estado de Colorado
(E.U.), Escuela Superior de Minas de Paris y
Universidad Pierre y Marie Curie (Francia) y la
Universidad de Nuevo México. Con amplia experiencia
en docencia, investigación y proyectos para el
sector público y privado, actualmente es director de
la empresa SEGEOMEX realizando estudios de geología
estructural, hidrogeología, geofísica de
resistividad, mecánica de suelos y perforación. Para
cualquier comentario respecto a esta publicación
referir a
ralmaguer@segeomex.com
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