Cristóbal Colón, en la pintura Virgen de los Navegantes
por Alejo Fernández entre 1505 y 1536 (Sala de los
Almirantes, Real Alcázar de Sevilla).
Cristóbal Colón (¿Génova?, 1451 - Valladolid, 20 de mayo
de 1506) fue un navegante y cartógrafo de origen
incierto al servicio de la Corona de Castilla, famoso
por haber realizado el denominado descubrimiento de
América el 12 de octubre de 1492. Su llegada a América
impulsó decisivamente la expansión mundial de Europa y
la colonización por varias potencias europeas de gran
parte del continente americano y de sus pobladores.
Perfil histórico
Cristóbal Colón fue un marino que, al servicio de la
Corona de Castilla, encontró una ruta segura desde
Europa hasta América (hasta entonces desconocida o
indocumentada en Europa, Asia o África), arribando a
ella el 12 de octubre de 1492.
En su primera expedición partió el 3 de Agosto de 1492
desde el puerto de Palos de la Frontera (Huelva). Su
origen más probable es genovés (aunque algunos
historiadores sostienen que procedía de la Corona de
Aragón, del Reino de Galicia o del Reino de Portugal,
entre otros). También existen conjeturas indicando su
origen sefardí. Realmente su origen es un absoluto
enigma por haberse perdido mucho material, y por los
intereses de varias provincias en adoptarlo como su hijo
honorable.
Al parecer, Colón sostenía que podía alcanzarse el
lejano oriente (las Indias) desde Europa viajando hacia
el oeste, y que era posible realizar el viaje por mar
con posibilidades de éxito. En aquella época, los
portugueses estaban buscando una ruta directa a Asia
oriental bordeando África pero no permitían la
intromisión de naves de otras naciones en sus aguas.
Desde los griegos (Eratóstenes) se conocía la
circunferencia de la Tierra, por lo cual, los romanos
habían inventado la enseña de las columnas de Hércules
con una banda y la inscripción: Non Plus Ultra ("no Más
Allá") pues con esa circunferencia las naves no tenían
probabilidades de llegar a las Indias. Al parecer la
hipótesis de Colón sobre la posibilidad del viaje se
basaba en cálculos erróneos sobre el tamaño de la
esfera, que suponía era más pequeña de lo que realmente
es.
Otras teorías sostienen que Colón había oído, por
habladurías de marinos, de la existencia de tierras
mucho más cercanas a Europa de lo que se suponía
científicamente que estaba Asia y que emprendió la tarea
de alcanzarlo para comerciar sin depender de Génova ni
de Portugal.
Lo que sí es seguro es que Colón no solo alcanzó
América, sino que regresó a Europa, realizando un total
de cuatro viajes, y dando inicio a un régimen de viajes
periódicos seguros desde Europa hasta América. Aunque es
sabido que los siberianos habían llegado a América en el
Pleistoceno, y que lo mismo hicieron los Vikingos cerca
del siglo XI, es a partir de los viajes de Colón y otros
exploradores y conquistadores que lo sucedieron cuando
se establecieron vínculos permanentes. A raíz de ello
algunas potencias europeas invadieron parte del
territorio americano imponiendo su dominio sobre varias
civilizaciones y pueblos allí instalados, como los
imperios Inca y Azteca, entre otros. Como resultado
fueron destruidas la mayor parte de esas culturas,
incluyendo las técnicas de escritura y los testimonios
escritos, sus conocimientos científicos y artísticos,
sus religiones y la mayor parte de sus idiomas. También
se impusieron varios idiomas y las religiones europeas,
principalmente las diversas variantes del cristianismo.
Colón proyectó su viaje con el fin de traer de Oriente
mercancías, en especial especias y oro. Las especias,
seda y otros productos habían llegado siempre por la
ruta que atravesaba Asia hasta Europa, por Asia Menor y
Egipto, pero a partir de la expansión del Imperio
Otomano, esta vía se hizo difícil y quedó monopolizada
por estos y sus socios, los mercaderes italianos. Las
naciones más ricas de la Europa de entonces, Portugal y
Castilla, querían esas mercancías sin intermediarios.
Los portugueses (cuya Reconquista acabó en el siglo XIII)
se habían lanzado a navegar y habían encontrado el paso
por el Cabo de Buena Esperanza, con ansias de crear su
propio monopolio para competir con los comerciantes
italianos, por lo que Castilla, al terminar su
reconquista, hubo de buscar una ruta nueva.
Su llegada a América abrió también camino al envío hacia
Europa de gran cantidad de alimentos que se cultivaban
en esas tierras, como el maíz, la patata, el cacao, el
tabaco, el pimiento, el zapallo, la calabaza, el poroto
(nuevas variedades de judía o fríjol) o la vainilla
entre otros. Los investigadores han estimado que tres
quintas partes de los cultivos actuales de todo el mundo
fueron importadas desde América [2]. En sentido inverso,
la llegada de Colón llevó a América la rueda, el hierro,
el caballo, el cerdo, el asno, el café, la caña de
azúcar y las armas de fuego entre otras.
En su primer viaje alcanzó la isla de San Salvador
(llamada Guanahani por los habitantes que encontraron),
después de dos meses de travesía, visitando después Cuba
y La Española. Volvió a España siete meses después de su
partida. En su último viaje solo tardó un mes y cuatro
días en alcanzar las costas de América.
La República de Colombia recibió este nombre como
homenaje a Colón.
Primeros años
A la izquierda se ve
la firma de Colón anterior a 1492,
a la derecha su firma como "Al Almirante".
El nombre de
este navegante puede traducirse como Cristóbal: el que
lleva a Cristo, Colón: Espíritu Santo o paloma, de ahí
que en la firma de Colón anterior a 1492 se lee Xpo
ferens ("portador de Cristo"), que podría hacer
referencia a la Orden de Cristo, a la que el pudo haber
pertenecido.
La teoría más veces nombrada por los historiadores
sostiene que Colón sería la castellanización del
italiano Cristoforo Colombo, quien era hijo de Domenico
Colombo, tejedor y luego comerciante, y de Susana
Fontanarossa. Según esa teoría, su educación literaria
fue escasa y se introdujo en la navegación a temprana
edad.
Entre 1474 y 1475 habría viajado a la isla de Quíos,
posesión genovesa en el mar Egeo, como marino y
probablemente también como comerciante.
La historia más fidedigna y documentada de Cristóbal
Colón comienza en 1476, cuando alcanza las costas
portuguesas al parecer víctima del naufragio de un
combate naval entre mercantes y corsarios.
El navegante del Atlántico
En esa historia es cuando en 1476, viajando rumbo a
Inglaterra, su nave naufraga en una batalla entre
mercantes de caucho y corsarios (el corsario Casenove)
salvándose a nado y alcanzando las costas del Algarve.
Desde allí partió a Lisboa, buscando la ayuda de su
hermano Bartolomé (del que se sabe tan poco como del
mismo Cristóbal, aparte de que también fue a Portugal,
viviendo allí, y de que era versado en cosmografía y
navegación, ayudando a Cristóbal en sus viajes), y de
otros conocidos. Además de Bartolomé, podría haber
tenido otros tres hermanos (aunque también en esto
discrepan los historiadores): Giovanni Pellegrino,
Giacomo y su hermana Bianchinetta. Otras fuentes solo
citan a hermanos mayores que Colón (que murieron) y a
sus dos hermanos menores, Bartolomé y Diego.
Hasta 1485 vive en Portugal como agente de la casa
Centurione de Madeira, realizando numerosos viajes con
destinos variados, incluida Génova e Inglaterra, donde
visitó Irlanda. Es en este viaje donde podría haber
llegado a Islandia, escuchando leyendas de un camino
hacia tierra nueva (Terranova) viajando hacia el oeste.
En 1479 contrajo matrimonio con doña Felipa Perestrelo e
Moniz, hija del colonizador de las islas Madeira,
Bartolomé de Perestrello, probablemente en Lisboa. Este
matrimonio con una noble es la prueba más fundamentada
que desdice la teoría de la familia genovesa humilde de
Cristóbal Colón, ya que en esa época no era posible un
matrimonio entre nobles que no incluyese a otro noble.
En 1480 tienen a su único hijo, Diego Colón, muriendo
Felipa en enero de 1485, momento éste en que Cristóbal
abandona Portugal viajando a Palos, donde se encontraban
los reyes de Castilla y Aragón.
En los siguientes años y hasta su muerte vivió junto a
la cordobesa huérfana Beatriz Enríquez de Arana, quien
vivía junto a un primo trabajando como tejedores. Nunca
se casaron, aunque le dejó su fortuna a esta mujer
(Cristóbal Colón fue gobernador de las Indias,
correspondiéndole un 10% de los beneficios de los viajes
debido a las Capitulaciones de Santa Fe), e hizo que su
primer hijo Diego la tratara como a su madre verdadera.
Tuvieron un hijo, Fernando Colón (1488-1539) también
llamado Hernando Colón, quien fue el biógrafo más
cercano de su padre, escribiendo la obra "Vida del
Almirante Don Cristóbal Colón" donde enaltecía a su
padre (quizá en exceso) y viajando junto a Cristóbal a
América en su cuarto viaje.
El proyecto
A partir de estas vivencias, Colón empezó a idear su
plan de llegar a Cipango (el moderno Japón) y a las
tierras del Gran Khan navegando hacia Occidente. Es
difícil estimar en qué momento nació el proyecto, pero
puede fecharse después de su matrimonio y antes de 1481.
Probablemente tuvo conocimientos de los informes del
matemático y médico florentino Paolo dal Pozzo
Toscanelli sobre la posibilidad de llegar a las Indias
por el oeste, redactados a instancias del rey de
Portugal, interesado en el asunto.
Una carta de Toscanelli a Colón iba
acompañada de un mapa en que se trazaba el trayecto a
seguir al oriente asiático, incluidas todas las islas
que se suponían debían estar en el trayecto. Este mapa y
las noticias de Toscanelli estaban basadas
principalmente en los viajes de Marco Polo. Señalaba
este último que entre el extremo occidental de Europa y
Asia la distancia no era excesiva, estimando unas 6.500
leguas marinas el espacio entre Lisboa y Quinsay, y
desde la legendaria Antilia al Cipango solo 2.500
millas, lo que facilitaba la navegación.
Los libros que se conservan de la biblioteca de Colón
aportan luz sobre lo que influyó en sus ideas, por su
costumbre de subrayar los libros, y se deduce que los
más subrayados serían los más leídos. Entre los que
tienen más anotaciones están el Tractatus de Imago Mundi
de Pierre d'Ailly, la Historia Rerum ubique Gestarum de
Eneas Silvio Piccolomini, y especialmente Los Viajes de
Marco Polo, que le dieron la idea de cómo era el oriente
que soñaba encontrar.
La idea de Colón, se basaba en que la Tierra tenía una
circunferencia de 29.000 km, según la "medición" de
Posidonio y la medida del grado terrestre de d'Ailly,
sin considerar que éste hablaba de millas árabes y no
italianas, que son más cortas, de modo que cifraba esa
circunferencia en menos de tres cuartas partes de la
real, que por otro lado era la aceptada científicamente
desde tiempos de Eratóstenes. Como resultado de lo
anterior, según Colón, entre las Canarias y Cipango
debía haber unas 2.400 millas marinas, siendo 10.700 en
la realidad. Para mostrar su proyecto, dibujó un mapa,
basado en el de Toscanelli, que incluía numerosas islas
en el camino que harían más fácil la navegación.
La búsqueda de patronazgo
Retrato de
Cristóbal Colón conservada en la biblioteca
del congreso de los Estados Unidos de América
Por 1483 ó
1484 presentó este proyecto ante el rey Juan II de
Portugal, siendo rechazado, porque entonces estaba el
rey intentando alejar a Castilla de sus colonias, ya que
ésta estaba a punto de terminar su Reconquista y su
poder era suficiente como para competir en ventaja con
Portugal, para lo que estaba tratando una división del
mundo entre los dos reinos ibéricos, que acabó en el
Tratado de Tordesillas, y que dejaba a Castilla el
viaje, incierto, por Occidente como posibilidad lo que,
por otro lado avalaba el dictamen de sus sabios,
coincidente con el que después dieron los de Salamanca,
que analizaron el proyecto y lo consideraron imposible.
No le quedó otro remedio que acudir a Castilla. Se
dirigió con su hijo Diego Colón a Palos de la Frontera
(Huelva), en 1485. En el vecino monasterio de La Rábida,
hizo amistad con fray Antonio de Marchena, a quien
confió sus planes. Fray Antonio lo apoyó y recomendó a
fray Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel
I. Colón se dirigió a la corte, establecida por entonces
en Córdoba, entablando relaciones con importantes
personajes del entorno real.
Si bien el Real Consejo rechazó su proyecto, consiguió,
gracias al valimiento de Talavera, ser recibido, en
enero de 1486, por la reina Isabel, a quien expuso sus
planes. La reina se interesó por la idea, pero quiso
que, previamente, un consejo de doctos varones,
presidido por Talavera, diera un dictamen sobre la
viabilidad del proyecto, mientras asignaba a Colón,
pobre de recursos, una subvención de la corona.
Casa Museo de Colón en Valladolid
El Consejo se reunió en
la Universidad de Salamanca y, basándose en la
circunferencia aceptada de la Tierra desde Eratóstenes,
que era de 252.000 estadios (tomando el estadio egipcio,
tendría un error del 1% sobre la medida aceptada ahora
de 40.000 km) dictaminó que la distancia que había a las
verdaderas Indias era excesiva, y determinó la
viabilidad del proyecto cómo absolutamente imposible.
También parece que las exigencias económicas y políticas
exigidas por Colón eran muy altas, como se vio en las
Capitulaciones de Santa Fe.
La reina llamó entonces a Colón, diciéndole que no
descartaba totalmente su plan. Mientras el navegante
esperaba, se vio en la necesidad de vender mapas y
libros para sobrevivir.
Conoció en esa época a la cordobesa Beatriz Enríquez de
Arana, que fue madre de su hijo Fernando (había
enviudado hacía tiempo, pero no contrajo nuevo
matrimonio).
Colón pasó nuevamente a Portugal a intentar suerte pero,
por las razones antedichas, sin resultado. Talavera le
recomendó ofrecer su proyecto al duque de Medinaceli,
quien se mostró interesado. Sin embargo, al ser
consultada la reina, mandó a llamar a Colón dándole la
promesa de ocuparse de su plan tan pronto como se
terminara la conquista de Granada.
Deza y Colón. Detalle del monumento a Colón de Madrid
(A. Mélida, 1885).
En diciembre de 1491, Colón llegaba al
campamento real de Santa Fe de Granada. Su proyecto fue
sometido a una nueva junta, convocada por la reina, pero
nuevamente se rechazó. Parte importante de la oposición
era por las exigencias desmedidas de Colón. En esos
momentos intervinieron Luis de Santángel y Diego de
Deza, quienes ganaron para su causa al rey consorte de
Castilla, Fernando, consiguiendo su apoyo. En el
transcurso de las negociaciones, Colón rebajó sus
exigencias, comprometiéndose a aportar parte del dinero
y a dirigir la expedición, lo que constituía una
garantía.
Las negociaciones entre Colón y la Corona se realizaron
a través del secretario de la Corona de Aragón, Juan de
Coloma y de fray Juan Pérez, en representación de Colón.
El resultado de las negociaciones fueron las
Capitulaciones de Santa Fe, del 17 de abril de 1492.
Por este documento Colón obtenía las siguientes
prebendas:
El título de Almirante en todas las tierras que
descubriese o ganase en la mar Océana, con carácter
hereditario y con el mismo rango que el Almirante de
Castilla.
El título de Virrey y Gobernador General en todas las
islas o tierras firmes que descubriera o ganara en
dichos mares, recibiendo el derecho de proponer ternas
para el gobierno de cada una de ellas.
El diezmo (diez por ciento) del producto neto de la
mercadería comprada, ganada, hallada o trocada dentro de
los límites del Almirantazgo, quedando un quinto para la
corona.
La jurisdicción comercial de los pleitos derivados del
comercio en la zona de su almirantazgo, según
correspondiese a tal oficio.
El derecho a contribuir con un octavo de la expedición y
participar de las ganancias en esa misma proporción.
Estatua de los Hermanos Pinzón en Palos de la Frontera,
al fondo se observa la Fontanilla y la Iglesia de San
Jorge Mártir.
Las Capitulaciones fueron firmadas en Santa
Fe de Granada el 30 de abril de 1492, concediendo además
a Colón el título de Don y haciendo hereditario el
título de Virrey.
Se despacharon diversas cédulas para la organización del
viaje. Según una de ellas, Colón sería Capitán Mayor de
la Armada, constituida por tres navíos. Otra cédula
decía que ciertos vecinos de la villa de Palos debían
proporcionar dos carabelas equipadas y tripuladas. ...A vos, Diego Rodríguez Prieto, e a todas las otras
personas vuestros compañeros e otros vezinos de la villa
de Palos e a cada uno de vos, salud e gracia. Vien
sabedes como por algunas cosas fechas e cometidas por
vosotros en desserbicio nuestro, por los del nuestro
Consejo fuistes condenados a que fuésedes obligados a
nos serbir dos meses con dos carabelas armadas a
vuestras propias costas e espensas cada e quando e
doquier que por nos vos fuese mandado so ciertas penas,
segund que todo más largamente en la dicha sentencia que
contra vosotros fue dada se contiene...
Real Provisión de los Reyes Católicos, dirigida a
ciertos vecinos de Palos.
Granada, 30 de Abril de 1492.
Cuando Colón llegó a la villa de Palos, se encontró con
la oposición de los vecinos, que desconfiaban del
extraño. La Real Provisión dirigida a Diego Rodríguez
Prieto y otros vecinos de Palos fue leída en la puerta
de la Iglesia de San Jorge, donde estaba situada la
plaza pública. También hubo problemas en el
reclutamiento de marineros, pero los religiosos de La
Rábida, en especial fray Juan Pérez y fray Antonio de
Marchena, lograron solucionarlo, al poner en contacto a
Colón con Martín Alonso Pinzón, destacado navegante
local, que apoyó la posibilidad del viaje, contra lo que
la gente pensaba del proyecto, quien además puso
también, de su hacienda personal, medio millón de
maravedíes, la tercera parte de los gastos en metálico
de la empresa.
La llegada a América
Primer viaje
Finalizados todos los preparativos, la expedición zarpó
de Palos de la Frontera (Huelva) el 3 de agosto de 1492,
con las carabelas "La Pinta" y "La Niña", y con la nao
"Santa María".
Salida del puerto de Palos, de Evaristo Domínguez, en el
Ayuntamiento de Palos de la Frontera
Hasta el 6 de
septiembre estuvo en las Islas Canarias, concretamente
en La Gomera (visitando a Beatriz de Bobadilla,
gobernadora de la isla) y en Gran Canaria, arreglando el
timón de La Pinta, y sustituyendo sus velas triangulares
originales por unas cuadradas, lo que la convirtió en la
carabela más rápida de la flotilla.
Llegada de Cristóbal Colón a América
El 12 de octubre,
cuando la tripulación ya estaba inquieta por la larga
travesía sin llegar a ninguna parte, el grumete Rodrigo
de Triana, dio el famoso grito de: Tierra a la vista.
Llegaron a una isla llamada Guanahani, a la que
rebautizó San Salvador, en el archipiélago de las
Bahamas (según los estudiosos de Cristóbal Colón, alteró
su diario de navegación para hacer coincidir su llegada
a América, que el creía que eran las Indias Orientales,
el mismo día de la Virgen del Pilar).
Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos en la corte de
Barcelona (V.Turgis, siglo XIX)
También desembarcó en la
isla de Cuba y la de La Española. En esta, el 25 de
diciembre de 1492, se hundió la nao capitana, la "Santa
María". Sus restos fueron usados para construir el
Fuerte de La Navidad, constituyendo así, el primer
asentamiento español en América. Las dos carabelas, al
mando de Colón, regresaron al puerto de Palos el 15 de
marzo de 1493. El día 3 de Abril 1493, Colón fue
recibido por el Rey Fernando el Católico en Barcelona
para recibir el informe de su llegada por el oeste a lo
que él creía era la India. Varios años después, ya
muerto Cristóbal Colón, los europeos descubrirían que
las tierras a las que había llegado no eran en realidad
parte del Asia sino de un continente cuya existencia
desconocían.
Segundo viaje
25 de septiembre de 1493 - 11 de junio de 1496
Parte de Cádiz y se realizó para explorar y colonizar
los territorios a los que había llegado. En este viaje
desembarca en la isla de Puerto Rico el 19 de noviembre.
En su segundo viaje a la isla La Española, observó el
eclipse lunar del 14 al 15 de septiembre de 1494, y
comparando las horas del comienzo y fin del mismo con
las registradas en las observaciones de Cádiz y Sao
Vicente (Portugal) dedujo definitivamente la esfericidad
de la Tierra ya descrita por Tolomeo.
En 1493 descubrió la isla de Guadalupe, ubicada
actualmente a unos 480 kilómetros (300 millas) al
sudeste de Puerto Rico. Actualmente está compuesta de un
grupo de islas que están aproximadamente en el centro
del archipiélago de las Antillas Menores. Las dos islas
principales tienen la apariencia de una mariposa con las
alas extendidas. Al oeste está la montañosa isla de
Basse-Terre, con su inactivo volcán Soufrière; y al este
está la Grande Terre, que es más llana. Las dos islas
están separadas por el angosto canal Rivière Salée.
Otras cinco islas más pequeñas y algunos islotes forman
este departamento o distrito de ultramar administrado
por Francia.
Antes que Cristóbal Colón la descubriera en 1493 y le
diera el nombre de Guadalupe, los indios caribes la
llamaban Karukera... isla de las aguas hermosas. Sin
duda, estos tenían presentes las abundantes lluvias y la
exuberante vegetación tropical de las islas.
Viajes de Colón
Tercer viaje
30 de mayo de 1498 - 25 de noviembre de 1500
En este viaje parte desde Sanlúcar de Barrameda
capitaneando seis barcos y llevando consigo a Bartolomé
de Las Casas, quien después proporcionaría parte de las
transcripciones de los Diarios de Colón.
La primera escala la realiza en la isla portuguesa de
Porto Santo de donde procedía su mujer. De allí partió
hacia Madeira y llegó el 31 de julio a la isla Trinidad.
Desde el 4 de agosto al 12 de agosto el exploró el golfo
de Paria el cual separa Trinidad de Venezuela. En su
reconocimiento de la zona llegó hasta el río Orinoco,
navegó por las islas de Chacachare y Margarita y
renombró Tobago (Bella Forma) y Granada (Concepción).
Inicialmente, describió las tierras como pertenecientes
a un continente desconocido para los europeos, pero
luego se retrajo y dijo que pertenecían a Asia.
El 19 de agosto retornó a La Española para encontrar que
la mayoría de los españoles allí asentados estaban
descontentos, al sentirse engañados por Colón sobre las
riquezas que encontrarían. Colón intentó repetidas veces
pactar con los sublevados, los taínos y los caribes.
Algunos de los españoles que habían retornado se
encargaron de acusar a Colón en la corte de mal
gobierno. Los reyes enviaron a La Española al
administrador real Francisco de Bobadilla en 1500, el
cual a su llegada (23 de agosto) detuvo a Colón y a sus
hermanos y los embarcó hacia España. Colón rehusó que se
le quitaran los grilletes en todo su viaje a España,
durante el cual escribió una larga carta a los Reyes
Católicos.
Al llegar a España el recuperó su libertad, pero había
perdido su prestigio y sus poderes.
Cuarto viaje
11 de mayo de 1502 - 7 de noviembre de 1504
Nuevamente parte de Cádiz. Exploró las costas de los
actuales Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, así
como el golfo de Urabá en la actual Colombia. Desde el
golfo de Urabá intentó retornar a la Española, pero una
tormenta lo hizo desembarcar en Jamaica donde permaneció
hasta 1504.
En 1503, en su último viaje por las Antillas Mayores,
descubrió las islas llamadas —Caimán Brac y Pequeño
Caimán, pues Colón nunca vio la isla de Gran Caimán—,
que recibieron el nombre de Las Tortugas. Se les dio ese
nombre por la gran cantidad de tortugas que había en
ellas y alrededor. En 1670, por el Tratado de Madrid,
España cedió las islas a Gran Bretaña, y desde entonces
han sido colonia británica.
¿Dónde están las islas Caimán?. Se comprendería tal
pregunta, porque estas islas son tan pequeñas que rara
vez aparecen en los mapas del mundo. Cuando aparecen,
quizás sea solo como tres puntitos en la parte oeste del
mar Caribe, a 240 kilómetros (150 millas) al sur de
Cuba, o unos 800 kilómetros (500 millas) al sur de
Miami, Florida.
Su entierro y su testamento
El 19 de mayo de 1506, un día antes de su muerte en
Valladolid, Cristóbal Colón redacta su testamento ante
Pedro de Inoxedo, escribano de cámara de los Reyes
Católicos. Como testamentarios y cumplidores de su alma
dejó a su hijo Diego Colón, a su hermano Bartolomé Colón
y a Juan de Porras, tesorero de Vizcaya.
Tumba de Cristóbal Colón - Catedral de Sevilla
En ese
documento aparece citado como Almirante, Virrey y
Gobernador de las islas y tierra firme de las Indias
descubiertas y por descubrir.
El testamento dice: Yo constituí a mi caro hijo don Diego por mi heredero de
todos mis bienes e ofiçios que tengo de juro y heredad,
de que hize en el mayorazgo, y non aviendo el hijo
heredero varón, que herede mi hijo don Fernando por la
mesma guisa, e non aviendo el hijo varón heredero, que
herede don Bartolomé mi hermano por la misma guisa; e
por la misma guisa si no tuviere hijo heredero varón,
que herede otro mi hermano; que se entienda ansí de uno
a otro el pariente más llegado a mi linia, y esto sea
para siempre. E non herede mujer, salvo si non faltase
non se fallar hombre; e si esto acaesçiese, sea la muger
más allegada a mi linia.
De donde se entiende que tiene dos hijos, Diego y
Fernando, siendo el heredero el primogénito, por
supuesto, según la costumbre al uso. Cita otros hermanos
después de Bartolomé, nombrando solo más tarde en el
texto a su hermano Diego como perteneciente a la
iglesia. No nombra en el texto ningún otro hermano.
Cita también en el testamento la poca cantidad (un
cuento de maravedíes) que los Reyes Católicos pusieron
para la empresa del descubrimiento, debiendo él mismo
poner una cantidad para el viaje.
Cita también a doña Beatriz como la madre de Fernando,
lo que atestigua que nunca se casaron, dejando dicho a
su hijo Diego que nunca nada le faltare por razones que
pesaban en su alma. Muere con unos 55 años el siguiente
día.
Tras su muerte, se lleva a cabo en su cuerpo el proceso
llamado descarnación, mediante el cual se quita toda la
carne de los huesos. Se le enterró inicialmente en
Valladolid y posteriormente fue trasladado al Monasterio
de la Cartuja en Sevilla. Por deseo de su hijo Diego,
vuelve a ser trasladado más tarde a Santo Domingo en
1542.
Tras la conquista de la isla de Santo Domingo en 1795
por los franceses, se trasladan sus restos a La Habana,
y tras la guerra de la independencia de Cuba en 1898, se
vuelven a trasladar a la Catedral de Sevilla, donde
reposan en un suntuoso catafalco.
Estatua de Cristóbal Colón en Santo Domingo, obra del
escultor francés Ernesto Gilbert
Discusiones sobre su enterramiento
Se provocó una
controversia sobre el destino final de los restos de
Cristóbal Colón al aparecer en 1877 en la Catedral de
Santo Domingo, una caja de plomo con una inscripción
donde se leía "Varón ilustre y distinguido Cristóbal
Colón", conteniendo fragmentos de huesos. Esos restos
permanecieron en la catedral de Santo Domingo, hasta el
año 1992, año en el que fueron trasladados al Faro a
Colón, un monumento faraónico construido por el gobierno
dominicano para conservar los restos que se suponen
también de Colón.
Al parecer en el momento de exhumar el cuerpo de la
catedral de Santo Domingo, no estuvo muy claro cuál era
exactamente la tumba de Cristóbal Colón, debido al mal
estado de las tumbas, con lo que resulta al menos
probable que sólo se recogieran parte de los huesos,
quedando la otra parte en la catedral de Santo Domingo.
Sin embargo, faltan estudios que sean más concluyentes
al respecto.
Para averiguar cuales eran los verdaderos restos se
tomaron muestras de ADN de ambos esqueletos: de Sevilla
y de Santo Domingo. Los estudios debían acabar en mayo
del año 2006, pero en enero de 2005 las autoridades
dominicanas pospusieron la apertura de la tumba. En el
estudio, preliminar hasta ahora, se ha determinado una
probable vinculación filial entre los huesos enterrados
en la catedral de Sevilla y los de su hijo Diego.
El 1 de agosto de 2006 el equipo de investigación
dirigido por José Antonio Lorente, médico forense y
director del Laboratorio de Identificación Genética de
la Universidad de Granada, que estudia los huesos
atribuidos al almirante que están en la catedral de
Sevilla desde 1898 confirma que sí son los de Cristóbal
Colón. Esta afirmación esta basada en el estudio del ADN
comparado con el de su hermano menor Diego y con los de
su hijo Hernando.
Según los estudios de ADN se determina que Cristóbal
Colón era varón, de entre 50 y 70 años, sin marcas de
patología, sin osteoporosis y con alguna caries.
Mediterráneo, medianamente robusto y de talla mediana
Todavía se espera que las autoridades de la República
Dominicana permitan el estudio de los restos atribuidos
al almirante, que están en ese país, lo cual permitiría
completar la historia en torno a esta cuestión. Pero
este estudio ya no es determinante para de
identificación de los restos de Cristóbal Colón. Se
estima que pueda haber restos en otros lugares ya que
los que hay en la capital andaluza no llegan al 15% de
la totalidad del esqueleto por lo que podría resultar
que los que están en Santo Domingo también correspondan
al descubridor de América.
Valoraciones políticas actuales
El 12 de octubre de 2004, fecha que el gobierno de
Venezuela considera como Día de la Resistencia Indígena,
el Consejo Nacional Indio, en representación de las 36
etnias indígenas venezolanas, solicitó que se quitaran
las estatuas de Cristóbal Colón y que las mismas fueran
sustituidas por la del cacique Guaicaipuro que resistió
la invasión española. Ese mismo día un grupo de
activistas indígenas derribaron la estatua de Colón
ubicada en Caracas, hecho considerado por el sitio de
extrema izquierda aporrea.org como equivalente al
derribo de la estatua de Saddam Hussein en Irak tras la
invasión estadounidense.
Colón en el cine
Son muchas las versiones que tanto para la televisión
como para el cine se han realizado de la vida de
Cristóbal Colón, a continuación reflejaremos los títulos
sus directores y los intérpretes que encarnaron al
almirante.
1949 Cristóbal Colón, dirigida por David MacDonald esta
película esta basada en una novela de Rafael Sabatini y
protagonizada por Fredric March
1951 Alba de América, dirigida por Juan de Orduña esta
película estaba protagonizada por Antono Vilar
1968 Colon, serie televisiva dirigida por Vittorio
Cottafalvi y con Francisco Rabal como protagonista
1982 Cristóbal Colón de oficio...descubridor, parodida
de la vida del descubridor dirigida por Mariano Ozores y
con Andrés Pajares como protagonista.
1985 Cristóbal Colón, serie televisiva dirigida por
Alberto Lattuada con Gabriel Byrne en el papel
protagonista
1992 Cristóbal Colón: El Descubrimiento, dirigida por
John Glen basada en una historia de Mario Puzo y con
George Corraface como protagonista
1992 1492: La Conquista del Paraíso, dirigida por Ridley
Scott y protagonizada por Gerard Depardieu