América es un continente que
se extiende en gran parte del Hemisferio Occidental de
la Tierra. Se extiende desde el Océano Glacial Ártico
por el norte hasta el Cabo de Hornos por el sur, en la
confluencia de los océanos Atlántico y Pacífico que
delimitan al continente por el este y el oeste,
respectivamente. Con una superficie de 42.262.142 km²,
es la segunda masa de tierra más grande del planeta,
cubriendo el 8,3% de la superficie total del planeta y
el 28,4% de la tierra emergida, y además concentra cerca
del 14% de la población humana.
Debido a su gran tamaño y sus características
geográficas, América es dividida tradicionalmente en
América del Norte, América Central y en América del Sur.
Algunos geógrafos consideran a América Central como una
subregión dentro de América del Norte. Atendiendo a sus
características culturales se distingue América
Anglosajona, el Caribe no latino y América Latina.
El continente había sido previamente denominado con el
nombre Abya Yala por las culturas centroamericanas y Cem
Anahuac por los aztecas.
Atlas mundial
Cosmographiae Introductio, c. 1507. Primer registro del
nombre "América" para designar al continente. Ver aquí
en más detalle el uso del nombre
Mapa de América. Cartógrafo: Jodocus Hondius. C. 1640.
Etimología del nombre
La primera vez en que fue utilizado el nombre "América"
en Europa para designar las tierras a las que llegó
Cristóbal Colón en 1492, fue alrededor de 1507 en el
libro Cosmographiae Introductio, escrito por el
cartógrafo alemán Martín Waldseemüller, que lo nombró en
honor a Amerigo Vespucci, navegante italiano que fue el
primer europeo en proponer que esas tierras eran en
realidad un continente aparte y no las Indias como se
pensaba anteriormente en Europa. Siguiendo la línea de
los otros continentes que llevaban nombres de mujeres,
se latinizó el nombre del explorador y se feminizó
resultando "América". Gracias al desarrollo de la
imprenta, las obras de Waldseemüller se divulgaron
rápidamente en Europa, a excepción de España y Portugal
que mantuvieron su denominación de Indias Occidentales
por varios años. Otro término utilizado (polémico porque
toma el punto de vista de los conquistadores) es el de
Nuevo Mundo, en contraste con el Viejo Mundo, es decir,
las tierras europeas y sus alrededores ya conocidos por
los europeos durante la Edad Media.
Otras teorías menos difundidas afirman que el nombre
"América" proviene del mercader Richard Amerike, que
habría financiado el viaje de Juan Caboto a Terranova en
1497 o de una región llamada Amerrique, ubicada en la
actual Nicaragua, la cual poseía grandes recursos de oro
que habrían descubierto tanto por Colón como Vespucio y
que incluso este último habría cambiado su nombre en
honor a dicha zona.
En tiempos de la colonia, así como en España se llamaba
americano a todo aquel que hubiera nacido en alguna
parte de sus dominios en América, en el Reino Unido se
llamaba Americans a los colonos que vivieran en las
porciones del continente que este otro reino iba
ocupando. Posteriormente, las trece colonias inglesas
ubicadas en la costa atlántica de la Norteamérica
central se independizaron de su metrópoli, constituyendo
estados que se unieron en un único país. Nunca llegó a
haber un consenso en cuanto a un nombre para este nuevo
estado federal y tras rechazarse diversas propuestas,
este país terminó adoptando de hecho la genérica
denominación de Estados Unidos de América para sí.
A raíz de que sus tierras habían conformado la base de
la América británica, la falta de un nombre propio
generó el uso del nombre "America" para referirse a este
país, hecho respaldado por el gentilicio "American" que
ya era usado para sus habitantes desde la época
colonial. El uso de esta derivación del nombre del
continente está hoy muy difundida en otros países de
habla inglesa y en otros idiomas por influencia de ésta.
Los territorios hispánicos que se independizaban, por el
contrario, contaban con nombres propios bien definidos
(muchos originados a partir de topónimos en alguna
lengua indígena local, otros dados por los
conquistadores) y sus gentilicios fueron simplemente
sumándose al continental que los englobaba. La confusión
entre este país y otros estados americanos que mantengan
algún grado de unión puede fácilmente evitarse si se
entiende que "Estados Unidos de América" (o simplemente
"Estados Unidos") es un solo estado en verdad (y
corresponde que se hable de él en singular y con
mayúsculas), mientras que otros "estados unidos de
América" serán la unión de distintos estados
individuales y por tanto corresponde hablar de ellos en
plural (y en minúscula). Otros estados federales
americanos como México, Brasil y Venezuela tienen o han
tenido en sus nombres oficiales la denominación de
"Estados Unidos..." pero ésta siempre remitiendo a un
territorio específico (Estados Unidos Mexicanos, Estados
Unidos del Brasil –1889-1967 y Estados Unidos De
Venezuela 1864-1953)
Por otra parte, el hecho de que Inglaterra sólo
colonizara unas porciones de América (a diferencia de
España que dominó una gran parte del continente), así
como las diferencias culturales y étnicas entre sus
habitantes en el norte y el sur, contribuyó a una visión
segmentaria de América entre los angloparlantes, que
fueron desarrollando la idea de que ésta era un
"conjunto de tierras" en lugar de un sólo continente
como se entiende en castellano. Esto ayudó para que se
acuñara una forma plural para el nombre del conjunto de
estas tierras, surgiendo así el término The Americas
("Las Américas") a través del cual se pretende una
diferenciación inequívoca con Estados Unidos. En inglés
se habla entonces comúnmente de North Americans y South
Americans (norteamericanos y sudamericanos) para
referirse a los habitantes de "The Americas" y de "Americans"
("americanos") para los habitantes de Estados Unidos.
En castellano, el término americano corresponde al
gentilicio referido al continente mientras que los
habitantes de Estados Unidos son llamados
estadounidenses, aunque a veces se utilice también para
ello el término norteamericano, de forma errónea. "Las
Américas", en castellano, es una expresión
multifuncional que bien puede usarse para referirse a
las diferentes regiones geográficas del continente
americano (Sudamérica, Centroamérica, las Antillas y
Norteamérica), como también a las culturales
(Hispanoamérica, Iberoamérica, Latinoamérica) o a sub o
macrorregiones geográfico-culturales (el Caribe, los
Andes, Mesoamérica). Ejemplo de ello es la reunión de
jefes de gobierno de las naciones americanas, denominada
oficialmente Cumbre de las Américas.
Antes de que los europeos llegaran a América, las
culturas centroamericanas lo habían denominado con el
nombre Abya Yala, mientras que los aztecas lo llamaban
Cem Anahuac, que en lengua nahuatl significa "tierra
rodeada de las grandes aguas". Sin embargo, hay que
tener en cuenta que las culturas americanas (tanto las
más como las menos desarrolladas) no tenían conciencia
de las dimensiones del continente, por razones obvias,
derivadas de las enormes distancias y de las
limitaciones (y hasta la inexistencia) de los medios de
transporte, aparte de ir a pie de un lugar a otro. Es
por ello que, aún en el caso de ser cierta esta idea de
un nombre autóctono de América, dicho nombre se
referiría a una porción muy reducida de todo el
continente. Y cuando apareció en los mapas el nombre de
América para todo el continente anteriormente conocido
como Nuevo Mundo se refería, como es lógico, a todo el
continente.
Prehistoria de América
La Prehistoria de América es el periodo del tiempo que
comprende el poblamiento del continente hasta la
formación de las grandes civilizaciones americanas. Se
trata de un tiempo de sumo interés e investigación dado
que el continente americano fue la única porción de
tierra en el planeta que tuvo un desarrollo humano
aislado hasta su encuentro directo con las culturas de
Europa, África y el resto del mundo. Ello no significa
que no hubo de una u otra forma una interacción mínima o
significativa con el resto, pero los pueblos americanos
no participaron de los acontecimientos históricas y
logros que unieron a los demás continentes hasta 1492.
La Prehistoria de América es objeto de permanente
estudio dadas las muchas preguntas que permanecen sin
respuestas contundentes, como las teorías del
poblamiento y la historia y el desarrollo de muchos
pueblos americanos aborígenes. La fascinación por la
América prehistórica y precolombina estimulan no pocas
veces la imaginación, los mitos y las suposiciones.
Ciertos o no, ellos representan un reto para la ciencia
en un continente aún por descubrir. En la Prehistoria
americana, la Cultura Clovis (de hace 13.500 años
aproximadamente), es la que más restos arqueológicos
deja y la que permite darse una idea de la intensa
actividad de los pueblos de cazadores y recolectores que
poblaron en el continente.
Periodo Formativo y Civilización Olmeca
La Cultura Olmeca (1500 adC-900), en
Mesoamérica
fue la primera civilización grande del
continente. Cabeza olmeca, La Venta
Durante el periodo arcaico
(8000 adC - 1500 adC), el hombre americano descubrió la
Agricultura, a la par de otros pueblos en otros
continentes. Ello tendría como consecuencia la
sedentarización, la creación de sociedades más complejas
y la construcción de ciudades. Caral-Supe situada en el
actual Perú, corresponde a ese periodo con dataciones
del 2627 adC, es decir, casi a la par con las ciudades
mesopotámicas, egipcias, indianas y chinas. Ese era el
preludio que marcaba el fin de la Prehistoria de América
y que daría origen a la Cultura Olmeca hacia el 1500 adC,
la primera grande civilización del continente cuyo
esplendor iría hasta el 900 cuando San Lorenzo, su
principal centro ceremonial, fue saqueado. La Cultura
Olmeca se sitúa entonces en el llamado Periodo Formativo
de América (también llamado Periodo Preclásico o Periodo
Agrícola) y se desarrolló en Mesoamérica. Tres fueron
los centros principales de esta primera civilización:
San Lorenzo (datado del 1500 adC), Tres Zapotes y La
Venta (el más grande centro urbana que podía albergar
hasta 18 mil habitantes). Teotihuacán, datada del 1500
adC, sería en este periodo la ciudad más importante de
América.
En América del Sur los grandes protagonistas serían los
pueblos de la Cultura Chavín, que llegaron a dominar
extensos territorios y a construir importantes centros
urbanos en torno a santuarios dedicados al dios Jaguar.
Por su parte, en la actual Colombia florecían las
llamadas Cultura San Agustín y Calima. Otras culturas
reseñables son las de los Anasazi y sus similares
(Arizona), así como los constructores de Montículos de
Norteamérica. El desarrollo de estas culturas en el
continente fue en general aisladas las unas de las
otras, pero la complejidad de sus creaciones denota ya
una gran madurez que prepararía el Periodo Clásico.
Periodo Clásico y Civilización Maya
Jeroglífico maya para el cero. Los mayas desarrollaron
una matemáticas muy avanzada. Entre otras cosas
inventaron el «cero» alrededor del año 36 adC. Es el
primer uso documentado del cero autónomo como se conoce
hoy en día.Con el Periodo Clásico se entra en el áuge de
las civilizaciones americanas. El surgimiento de la
Cultura Maya en 292 y de sus ciudades-estado,
especialmente Tikal, Palenque y Copán, marcan el inicio
histórico del Clásico, que se cierra con el saqueo de la
ciudad olmeca de San Lorenzo y el abandono de los Mayas
de la parte central de México y Centroamérica para
ubicarse en la Peninsula de Yucatán en 900. Mesoamérica
posee entonces dos culturas (Olmecas y Mayas), se
desarrolla el comercio, el urbanismo, la administración,
la religión, la guerra, la astronomía, la matemática, la
escritura y la política. Entre los grandes legados a la
humanidad de este periodo quedan el Calendario maya, el
más preciso jamás inventado y la Escritura maya.
América precolombina, Periodo Posclásico de América, y
Prehispánico
El Periodo Posclásico, Alto Clásico o Precolombino
comprende la formación de los pueblos en América tal
como fueron encontrados por los europeos en 1492. Para
muchos observadores, en realidad la distinción "clásico"
- "posclásico" no reviste una gran distinción. Hacerla,
implicaría decir que las culturas precolombinas del
posclásico eran inferiores a las del clásico y no hay
pruebas de ello.
Por otra parte, el periodo clásico distingue
especialmente la actividad cultural en Mesoamérica. Los
pueblos americanos desarrollaron culturas autónomas
originales hasta el punto de producir dos revoluciones
neolíticas separadas, en Mesoamérica y los Andes
Sudamericanos que dieron origen a cientos de
civilizaciones agrocerámicas, entre ellas se encuentran
Anasazi, Indios Pueblo, Monte Albán, tolteca, chibcha,
quimbaya, nazca, chimú, chavín, mochica, y las avanzadas
civilizaciones correspondientes a los imperios de
Teotihuacán, Aymara, Maya, Azteca e Inca, entre muchas
otras.
Las civilizaciones agroalfareras americanas
desarrollaron sistemas originales de organización social
basados fundamentalmente en el cultivo de maíz y
complejas técnicas de gestión de los ecosistemas, así
como la cría de algunos animales domésticos (muy pocos)
como es el caso del pavo en América del Norte y el acure
o la llama en la Cordillera de los Andes. Los cultivos
más importantes en el caso de Mesoamérica fueron el
maíz, las alubias (también llamadas caraotas, porotos,
etc., en algunos países hispanoamericanos) y la auyama o
calabaza. En Sudamérica, el papel predominante del maíz
era complementado por el de los tubérculos (papa en las
tierras altas de los Andes, batata en las de menor
altitud) y raíces, como la yuca. Las civilizaciones
andinas desarrollaron también una depurada tecnología
textil de que permitía tejidos de hasta 500 hilos por
pulgada estructurados en capas sucesivas. Otros cultivos
desarrollados por las civilizaciones americanas fueron
el algodón, el tomate, el chocolate, la vainilla, el
pimiento, etc.
Las culturas agroalfareras de América del Norte también
se organizaron en torno al maíz y a la gestión ecológica
de las praderas. Los pueblos cazadores se organizaron en
torno a la caza del bisonte (impropiamente llamados
búfalos) o de la pesca y la caza de mamíferos marinos,
en el caso de los esquimales e indígenas del extremo
norte del continente. Elementos comunes de las culturas
precolombinas que alcanzaron un alto grado de desarrollo
fueron la edificación de templos y sitios religiosos
monumentales, con avanzados sistemas antisísmicos,
siendo claro ejemplo las zonas arqueológicas de Cuzco,
Machu Pichu, Teotihuacan, Templo Mayor en la ciudad de
México, Nazca, Palenque, Tulum y Tikal entre otros. La
ciencia precolombina alcanzó sus puntos más altos con el
descubrimiento del cero por la civilización maya, y los
calendarios. Contaron con avanzados sistemas de
escritura en Mesoamérica y un misterioso sistema de
registros (quipos) en los Andes Sudamericanos, así como
una refinada metalurgia. Prácticamente todas las
culturas americanas contaban con complejos conocimientos
y prácticas de gestión ambiental.
El 1º Inca: Manco Cápac.El Imperio Inca fue el de mayor
extensión en la América precolombina. Surgió a fines del
siglo XII; y llegó a abarcar desde el actual Ecuador y
el sur de Colombia, pasando por los andes y el altiplano
de Perú y Bolivia, hasta Chile y el norte de Argentina.
Dichos territorios fueron cuna de diversas culturas
preincaicas que fueron conquistadas y anexadas al
territorio imperial. Para una mejor organización
política el Imperio Inca también llamado Tahuantinsuyo
(que proviene de la frase quechua Tawantin Suyu "las
cuatro regiones -en su conjunto-"), estuvo conformado
por cuatro suyus (quechua: suyu, 'territorio' )?:
Chinchaysuyo (Chinchay Suyu), ubicado al norte;
Collasuyo (Qulla Suyu), ubicado al sur;
Antisuyo (Anti Suyu), ubicadado al este; y
Contisuyo (Kunti Suyu), ubicado al oeste.
La capital del imperio era la ciudad del Cusco, el
ombligo del mundo. Luego de una época de expansión y
gran apogeo, el imperio entró en una crisis sucesoria y
consecuentemente en una gran decadencia, que culminó con
su desaparición gradual producto de la conquista
española a principios del siglo XVI. El territorio
imperial fue anexado a lo que sería el virreinato del
Perú. Por datos arqueológicos y antropológicos se ha ido
estudiando el verdadero proceso de la ocupación del
Cusco. El consenso apunta a que, debido al colapso del
reino de Taypiqala se produjo la migración de su pueblo.
Este grupo de cerca de 500 hombres se habría establecido
paulatinamente en el valle del río Huatanay, proceso que
culminaría con la fundación del Cusco. Posteriormente,
los reyes cusqueños fueron pactando alianzas y
conquistando otros reinos. Hacia fines del siglo XV,
gobernaban sobre las zonas altas y medias del valle del
Vilcanota y vivían en constante fricción con los Estados
colindantes.
Manco Cápac fundó el Imperio Incaico, aproximadamente el
año 1200 d.C. y fue su primer gobernante. Durante el
gobierno de Pachacútec se produjo el mayor crecimiento
del imperio. Inauguró el periodo imperial, porque los
incas se convirtieron en emperadores al anexionar
numerosos reinos. Pachacútec mejoró la organización del
estado, dividiendo el imperio en cuatro regiones o suyus.
Por el norte, sometió a los huancas y tarmas, hasta
llegar a la zona de los cajamarcas y cañaris (Ecuador).
Por el sur sometió a los collas y lupacas, que ocupaban
la meseta del altiplano. Organizó a los chasquis e
instituó la obligatoriedad de los tributos. Se le
considera el último gran emperador del incario. Huayna
Cápac, considerado el último monarca, continuó la
política de su padre, Túpac Inca Yupanqui, en cuanto a
la organización y fortalecimiento del estado. Para
conservar los territorios conquistados tuvo que sofocar
en forma sangrienta continuas sublevaciones. Derrotó a
los chachapoyas y anexionó la región del golfo de
Guayaquil, llegando hasta el río Ancasmayo (Colombia).
Estando en Quito, enfermó gravemente y falleció en 1525.
Con su muerte se inició la decadencia del imperio. Antes
de morir, designó a su hijo Ninan Cuyuch como su
sucesor. Pero el príncipe murió repentinamente y en su
lugar fue coronado su hermano Huáscar (1525). Este debió
enfrentar a su medio hermano Atahualpa, quien también se
consideraba legítimo heredero del trono.
Muy pronto importantes regiones del imperio fueron
sacudidas por sangrientas batallas entre tropas
cusqueñas y quiteñas, que terminaron con la victoria
final de los últimos. Huáscar fue tomado prisionero y
muerto posteriormente por orden de Atahualpa. Este
último era hijo de Huayna Cápac con una princesa de
Quito. Tras la muerte de su padre, se rebeló contra
Huáscar, apoyado por la nobleza quiteña. Sus tropas,
dirigidas por Calcuchímac y Quisquis, derrotaron al
ejército cusqueño en la batalla de Cotabamba (Apurímac)
y entraron triunfantes al Cusco. Enterado de la
victoria, Atahualpa marchó a Cajamarca para ser coronado
inca. En el trayecto era aclamado por los pueblos del
norte. Sin embargo, al llegar a Cajamarca, fue tomado
prisionero por los españoles. Era el año 1532. Este
hecho marcó el fin del Imperio Incaico. En contra de lo
pensado, Atahualpa (que gobernó de facto entre 1532 -
1533), no forma parte de la capaccuna al nunca ceñir la
mascaipacha. Por lo tanto es impropio llamarle Sapa
Inca, como algunas veces se le titula.
Imperio Azteca
El actual escudo oficial de
México ilustra la leyenda del águila y la serpienteLos
aztecas, nombre comunmente usado para referirse a los
mexicas, constituyeron un pueblo dominante en el Área
Central de Mesoamérica durante el periodo posclásico
tardío (1320-1521). En 1325 fundaron su ciudad,
Tenochtitlan, actual Ciudad de México. Ya sentados en su
ciudad los mexicas estuvieron por varias décadas bajo el
dominio del poderoso señorío de Azcapotzalco, al que
sirvieron como soldados a sueldo. Hacia 1430, los
mexicas habían asimilado la cultura de los pueblos
avanzados del valle y se habían convertido en un
eficiente poder militar. Atacaron y derrotaron entonces
a Azcapotzalco y se transformaron en uno de los señoríos
más fuertes de la región. Iniciaron así una hazaña
guerrera, que en sólo 70 años les haría dueños del mayor
imperio que había existido en Mesoamérica.
El imperio sería forjado principalmente por Tlacaelel,
quien convenció a los mexicas de atacar al señor de
Azcapotzalco en lugar de rendirse. Tlacaelel además
reformó la historia y la religión mexica. Ordenó la
quema de los libros mexicas y reescribió su historia.
Elevó al Huitzilopochtli, semi-dios mexica, al nivel de
los antiguos dioses nahuas, (Quetzalcóatl, Tláloc y
Tezcatlipoca). Identificó a Huitzilopochtli con el sol y
creó la necesidad de sacrificios humanos constantes,
también creó las guerras floridas para poder tener una
fuerza militar eficiente incluso en tiempos de paz. Les
dio a los mexicas una conciencia histórica y la
responsabilidad de mantener la existencia del universo a
través de los sacrificios humanos, la mayoría de los
sacrificados eran los esclavos que se capturaban durante
las guerras. Esa visión místico-guerrera se contraponía
a la antigua visión tolteca de Quetzalcóatl que tenían
los demás pueblos nahuas.
En la poesía náhuatl se puede apreciar el conflicto
entre esas dos visiones del mundo. Tlacaelel rehusó
convertirse en Tlatoani (rey), pero fue el poder detrás
del trono a lo largo de tres reinados. Los mexicas
formaron una alianza con los señoríos de Texcoco y
Tlacopan creando así lo que se conoció como la Triple
Alianza. Bajo el mando de notables jefes militares, como
Moctezuma Ilhuicamina y Ahuízotl, los mexicas
conquistaron el centro de México, Veracruz, la costa de
Guerrero, parte de Oaxaca y dominaron el territorio de
Soconusco, en los límites con Guatemala. Sólo unos
cuantos pueblos lograron resistir el empuje mexica: los
Purépechas (también conocidos como purhépechas), los
Tlaxcaltecas y algunos señoríos mishtecas.
El colapso demográfico
Catástrofe demográfica en América tras la llegada de los
europeos
La llegada de los europeos causó la entrada a América de
una serie de peligrosas enfermedades (viruela, tifus,
fiebre amarilla, etc.) para las que los pueblos
originarios no tenían defensas biológicas adecuadas.
El investigador norteamericano H. F. Dobyns ha calculado
que un 95% de la población total de América murió en los
primeros 130 años después de la llegada de Colón. Por su
parte, Cook y Borak, de la Universidad de Berkeley,
establecieron luego de décadas de investigación, que la
población en México disminuyó de 25,2 millones en 1518 a
700 mil personas en 1623, menos del 3% de la población
original. En 1492 España y Portugal juntas no superaban
los 10 millones de personas.
Según los investigadores Cook y Borah de la Universidad
de Berkeley, en 30 años murieron 20 millones de
mexicanos y un siglo después solo quedaba el 3% de la
población originalNo cabe duda alguna que el colapso
demográfico de la población original de América fue la
causa esencial de la derrota militar de muchas de las
civilizaciones conquistadas por los europeos, como
México y Perú. Steven Katz ha dicho al respecto:
Muy probablemente se trata del mayor desastre
demográfico de la historia: la despoblación del Nuevo
Mundo, con todo su terror, con toda su muerte.
El historiador estadounidense Charles Mann dice que
Cortés:
...no habría vencido al Imperio (Azteca) si, mientras
Cortés construía las embarcaciones, Tenochtitlán no
hubiera sido arrasada por la viruela en la misma
pandemia que posteriormente asoló el Tahuantinsuyu... La
gran ciudad perdió al menos la tercera parte de
población a raíz de la epidemia, incluido Caitlahuac.
Algo similar sucedió con el Imperio Inca, derrotado por
Francisco Pizarro en 1531. La primera epidemia de
viruela fue en 1529 y mató entre otros al Emperador
Huayna Cápac, padre de Atahualpa. Nuevas epidemias de
viruela se declararon en 1533, 1535, 1558 y 1565, así
como de tifus en 1546, gripe en 1558, difteria en 1614 y
sarampión en 1618 [10]. Dobyns estimó que el 90% de la
población del Imperio Inca murió en esas epidemias.
Colonización europea de América
En 1492 Cristóbal Colón realizó el primer viaje
documentado de Europa a América lo que condujo a la
colonización extensa europea del continente.
Cada una de las potencias europeas que conquistaron y
colonizaron el continente que recién habían descubierto,
utilizaron diferentes mecanismos de dominación de los
habitantes de América. En general los historiadores
españoles sostienen que la colonización británica fue
bárbara y genocida, mientras que los historiadores
británicos sostienen que la colonización española
explotó el trabajo indígena hasta su exterminio para
reemplazarlo luego con esclavos secuestrados en Africa.
Estas visiones son conocidas respectivamente como la
leyenda rosa y la leyenda negra de la colonización de
América por Europa.
El resultado general fue una enorme mortandad de
indígenas que se ha llegado a estimar en el 95% (Dobyns,1983).
Para responder a la masiva mortandad de indoamericanos,
a partir del siglo XVII los anglo-sajones, franceses y
holandeses secuestraron alrededor de 60 millones de
africanos, de los cuales unos 12 millones llegaron vivos
a América donde fueron reducidos a la esclavitud.
Se realizó un gran flujo de mercancías y herramientas
entre ambos continentes, también intercambios culturales
y costumbres. En uno y otro continente se introdujeron
nuevas especies de alimentos, plantas y animales. De
manera negativa también, se introdujeron nuevos tipos de
enfermedades que particularmente diezmaron algunas
comunidades indígenas.
Lautaro, jefe de la nación Mapuche nunca dominada por
España
La América no conquistada por Europa
Hay que señalar también que la conquista europea fue
rechazada en la mayor parte del continente. Varios
pueblos originarios resistieron exitosamente las
invasiones europeas sobre vastos territorios , y
mantuvieron el dominio sobre ellos hasta finales del
siglo XIX: la Patagonia, la llanura pampeana, el Mato
Grosso, la Región Amazónica, la región del Darién, y las
grandes praderas del oeste norteamericano, permanecieron
bajo el dominio de naciones como los Mapuche, Het,
Ranquel, Wichi, Qom, Amazónicas, Algonquina, Hopi,
Comanche, etc.
Las repúblicas libres afroamericanas
También se crearon en América del Sur algunas repúblicas
de afroamericanos que lograron huir de la esclavitud a
la que habían sido reducidos por los portugueses, como
el Quilombo de los Palmares o el Quilombo de Macaco
o los simarrones en Colombia como el Palenque